Dossier: Colombia, elecciones 2014

Fecha de publicación:
05/2014

Victoria de Santos: un sí al diálogo y un reto para la paz

Juan Manuel Santos ha resultado vencedor de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia frente al candidato Oscar Iván Zuluaga, que venía respaldado por el ex -presidente Álvaro Uribe. Sin embargo, los resultados escrutados por la Registraduría Nacional del Registro Civil dibujan un difícil futuro inmediato para el segundo mandato del actual presidente. El 50,9% de respaldo que ha obtenido Santos le permite dar continuidad a su apuesta por el proceso de Paz para acabar la con la guerrilla más antigua de América del Sur, que ha sido el tema central de la campaña presidencial. Pero en el otro lado de la balanza está el 45% obtenido por Zuluaga que consiguió una mayoría de votos en los estados centrales y representa un sector reacio a las conversaciones en la Habana y con visiones opuestas de cómo debe resolverse el conflicto y en qué términos es posible negociar la paz.

Tras 50 años de enfrentamiento y de numerosos intentos fracasados de hacer la Paz, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el gobierno establecieron un acuerdo marco con seis puntos e iniciaron las negociaciones en la Habana para pactar las bases de la construcción de una paz duradera. Las negociaciones han avanzado en silencio cerrando uno tras otro los principios de base de los puntos que componen las conversaciones con las FARC. Por su parte, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) también ha decidido iniciar negociaciones de paz con el gobierno. Pero este diálogo no complace a un sector del electorado; los casi 7 millones de colombianos que votaron a Zuluaga no quieren que el gobierno acepte ningún tipo de transacción con los guerrilleros a los que consideran meros criminales. Uribe no solo ha acusado a Santos de ceder al chantaje de la guerrilla y de pactar secretamente en la Habana la impunidad de los culpables de muertes y secuestros durante décadas, sino que además ha arrojado acusaciones de connivencia con el narcotráfico, aunque hoy por hoy sin pruebas fehacientes.

El temor al regreso de Uribe y al descarrilamiento del proceso de paz ha sido determinantes para movilizar a un amplio espectro del espacio político de la izquierda colombiana que no necesariamente comulga con el electorado centro-liberal del que procede Santos. La participación subió del 40% al 47,8% y a la vez bajó el voto en blanco del 6% en primera vuelta al 4%. Eso muestra que algunos sectores desmotivados por el primer gobierno de Santos, han decidido salir a votarle porque le consideran el mal menor a cambio de salvar el proceso de paz.

El presidente es consciente de ese voto útil “prestado” y en su primera alocución tras la reelección Santos llamó a la unidad nacional en pro de la Paz, e insistió que “no será una paz con impunidad, será una paz justa”. El presidente re-electo apeló a saber interpretar el momento histórico y, recurriendo a palabras del Papa Francisco, recordó que “para conseguir la paz se necesita más valor que para hacer la guerra”. Santos prometió que escucharía a todos los que le han votado y desgranó una larga lista de agradecimientos, no solo a los partidos que le apoyaron desde el inicio, sino también a quienes, como los perdedores en la primera vuelta, la candidata del Polo democrático Clara López y el aspirante de la Alianza Verde Enrique Peñalosa se pronunciaron en favor de las negociaciones de paz y por ello en favor de Santos, igual que lo hicieron el candidato opositor a Santos en las elecciones presidenciales anteriores Antanas Mokus y el ex – presidente Cesar Gaviria.

Sin embargo, este apoyo no es un cheque en blanco; este conjunto heterogéneo de fuerzas espera reformas que vayan dirigidas a favorecer a los más pobres y vulnerables que no se han beneficiado hasta hoy del crecimiento económico experimentado por el país, como Doña Ana Mercedes Plata, vecina de Villavicencio que irrumpió en campaña con un video de apoyo en Youtube. Pero también tendrá que dar respuesta a las demandas de las clases medias urbanas que piden más seguridad y mejores servicios públicos en Sanidad y Educación por parte del Gobierno. En su discurso Santos se comprometió a corregir, ajustar y reformar lo que fuese necesario para que la Colombia del futuro, ya “sin el peso del conflicto” pueda transitar hacia un modelo de desarrollo sostenible.

Pero hacer confluir las distintas sensibilidades de los sectores progresistas y liberales y la culminación de las negociaciones con la guerrilla y la implementación de los acuerdos no van a ser los únicos escollos a sortear. Desde el día uno después de la elección Uribe ha mostrado que no piensa dar tregua. Ha demostrado su enorme poderío electoral y desde el Senado va a conducir una oposición frontal sin cuartel. Tiene garantizado un núcleo incondicional, pero no está tan claro que los socios del partido conservador que le han acompañado en esta segunda vuelta le vayan a secundar. La exministra de Defensa Marta Lucía Ramírez, (que obtuvo un apoyo del 15,5% en la primera vuelta) se alineó claramente con el candidato de Uribe a cambio de dejar un resquicio a la negociación condicionada a un ultimátum de cese del fuego inmediato y cero tolerancia a la justicia transaccional.

Sin embargo, algunos congresistas conservadores no la siguieron y el resultado final confirma que no sumaron todos los votos que obtuvieron en la primera vuelta. En las filas del uribismo hay quien piensa que las concesiones al diálogo les perjudicaron. Viceversa, entre los conservadores hay muchos que piensan que el alineamiento frontista les hace perder centralidad y votos. La postura que adopten los sectores más moderados de las diferentes fuerzas va a ser determinante para sacar adelante las reformas necesarias para el desarrollo político y social del país y reconciliar un país dividido.

Este dossier tiene como objetivo informar sobre el desarrollo y resultados de las elecciones presidenciales en Colombia en 2014 desde una perspectiva plural y ofrecer análisis y opinión seleccionados de fuentes nacionales e internacionales. Se incorpora también información actualizada sobre el país a través de informes y documentos de fuentes y organismos diversos.

PRODUCCIÓN CIDOB-ICIP: Anna Ayuso, María Fanlo, Rafael Grasa, Roberto Ortiz de Zárate, Silvia Serrano, Diego Torres y Santiago Villar.

Actualitzación: 19/06/2014

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