El Ártico se calienta: cómo se funde la última frontera de la geopolítica mundial
Autodefinido por su presidente Xi Jinping como un "Estado casi ártico", China ha desplegado una sofisticada narrativa diplomática en la zona: enmarcar la región como un bien común global dedicado a la investigación y la protección climática . De hecho, su presencia real en el área comenzó en 2004, cuando se abrió la primera base de investigación científica en Svalbard (un archipiélago situado en el mar Glacial Ártico que forma parte del Reino de Noruega). “Al presentar el Ártico como un bien común global y de importancia para el futuro del planeta y la humanidad, China trata de justificar su involucración como parte de la gobernanza global del clima y su responsabilidad como potencia y estado ‘cercano al Ártico”, explica a Business Insider España Inés Arco, investigadora del CIDOB especializada en Asia Oriental y política china.