Las protestas de Irán, en mapas: por qué esta vez son diferentes y qué salidas tiene un régimen con “anticuerpos”

Las protestas ciudadanas continúan en Irán tras más de dos semanas de movilizaciones que el Gobierno iraní ha reprimido con creciente virulencia. “La transversalidad social y geográfica es una novedad. Es notable que se suman estudiantes, profesionales e, incluso, gente de ciudades y pueblos tradicionalmente más leales al régimen de los ayatolás, como Qom, Mashad o la región de Balochistán. Las protestas del movimiento verde de 2009 y las de 2022 tenían un marco ideológico-político más preciso”, relata Samuele Abrami, investigador principal del Barcelona Center for International Affairs (CIDOB). Pese a que algunas de las reivindicaciones coreadas durante las movilizaciones han llamado en ocasiones a la caída del sistema teocrático, el régimen de los ayatolás no se enfrenta a un colapso inminente, según los expertos. “El régimen está mostrando que puede mantener una capacidad represiva” cimentada en sus más de 45 años de poder, entiende Abrami, que cree que el sistema acumula “los anticuerpos para reprimir y para resistir”. 

 

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