Janez Drnovsek

© UN Photo/Mark Garten

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Actualización: 5 septiembre 2018

Eslovenia

Presidente de la República (2002-2007) y primer ministro (1992-2000, 2000-2002)

  • Mandato: 22 diciembre 2002 - 22 diciembre 2007
  • Nacimiento: Celje, región de Savinjska, 17 mayo 1950
  • Defunción: Zaplana, región de Osrednjeslovenska (Eslovenia Central), 23 febrero 2008
  • Partido político: Democracia Liberal de Eslovenia (LDS)
  • Profesión: Economista
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Presentación

La figura política más destacada de la Eslovenia independiente fue, curiosamente, uno de los últimos jefes nominales del Estado, la Yugoslavia federal socialista, del que esta república centroeuropea se emancipó en 1991. Economista que mutó su filiación comunista por un liberalismo de corte progresista y social, Drnovsek gobernó Eslovenia como primer ministro durante una década a partir de 1992, período en el cual condujo con éxito la transición económica y la inserción en las estructuras euro-atlánticas sin estridencias nacionalistas, proyectando estabilidad y con un estilo sutil y respetuoso, profundamente democrático. En 2002 fue elegido presidente de la República por un quinquenio y desde 2005 su labor institucional se caracterizó por un intenso activismo internacional con acentos ecologistas y pacifistas seguido de un estado de retiro casi eremítico, a raíz de abrazar una filosofía vital impregnada de espiritualidad. En 2008 Drnovsek falleció de cáncer a los 57 años de edad.

(Texto actualizado hasta marzo 2008)

Biografía

1. Miembro de la dirigencia colectiva de la Yugoslavia socialista
2. Primer ministro de la Eslovenia independiente
3. Un presidente de república fuera de lo común


1. Miembro de la dirigencia colectiva de la Yugoslavia socialista

Graduado en Economía por la Universidad de Ljubljana en 1973 y con experiencia lectiva en centros académicos de Noruega, Estados Unidos y España, trabajó como directivo de una constructora en Zagorje y como administrador en la sucursal del Banco de Ljubljana (Ljubljanska banka) en Trbovlje. Durante un año ejerció de asesor de asuntos económicos en la Embajada de la República Federativa Socialista de Yugoslavia en El Cairo, Egipto.

En 1986 resultó elegido diputado a la Asamblea de la República Socialista de Eslovenia y fue nombrado delegado en la Cámara de las Repúblicas y las Provincias de la Asamblea Federal de Yugoslavia. Ese año completó además sus estudios de doctorado en la Universidad de Economía y Negocios de Maribor, con una tesis que versaba sobre las relaciones financieras entre Yugoslavia y el Fondo Monetario Internacional. Hasta entonces había sido miembro de la Liga de los Comunistas Eslovenos (ZKS) y por ende de la Liga de los Comunistas Yugoslavos (SKJ), pero el 2 de abril de 1989 se presentó como independiente a las elecciones internas para el puesto de representante de Eslovenia en la Presidencia colectiva yugoslava, obteniendo la victoria frente al candidato oficialista, Marko Bulc, y tomando el relevo a Stane Dolanc.

De esta manera, Drnovsek ingresó en la Presidencia colectiva republicana, cuyo titular era Janez Stanovnik, y en la Presidencia colectiva federal, el órgano colegiado de titularidad rotatoria que detentaba el poder ejecutivo del Estado yugoslavo desde la muerte de Josip Broz Tito en mayo de 1980, y cuyo presidente de turno saliente era el bosnio Raif Dizdarevic. Al asumir la jefatura de la Presidencia federal con un mandato anual el 15 de mayo de 1989, Drnovsek se convirtió en el primer titular de esta institución que no pertenecía a alguna de las ligas republicanas federadas en la SKJ, el partido único a nivel federal. Como jefe nominal del Estado yugoslavo, en septiembre de 1989 Drnovsek presidió la IX Cumbre del Movimiento de países No Alineados que tuvo lugar en Belgrado y ejerció de presidente de turno de la organización hasta el final de su mandato en el Ejecutivo yugoslavo.

El 15 de mayo de 1990 traspasó la función al serbio Borisav Jovic, en unos momentos críticos para la supervivencia de la Federación ante el auge de los movimientos nacionalistas en varias repúblicas y cuando la ZKS ya había roto, el 23 de enero anterior, con la SKJ e iniciado por su cuenta y riesgo la transición democrática en Eslovenia bajo el liderazgo de los ya ex comunistas Milan Kucan y Cyril Ribicic. Cuando Eslovenia, gobernada desde mayo de 1990 por la alianza no comunista DEMOS, triunfante en las elecciones libres celebradas el 8 y el 22 de abril de aquel año, proclamó la independencia unilateral el 25 de junio de 1991 y entró en confrontación directa con el poder central de Belgrado (en principio, ejercido por las autoridades federales, pero en la práctica controlado por las autoridades serbias), Drnovsek fue retirado de la Presidencia federal y se incorporó a la política de su país.

El economista prestó un servicio destacado como jefe de la delegación eslovena que negoció la retirada del Ejército yugoslavo en julio de 1991, de conformidad con los acuerdos auspiciados en Brioni por la Comunidad Económica Europea y tras sostener unos choques armados con la Defensa Territorial eslovena en los que ésta, sorprendentemente, llevó la mejor parte.


2. Primer ministro de la Eslovenia independiente

La evolución política de Drnovsek difirió de la de sus antiguos camaradas en la ZKS, quienes, con Kucan a la cabeza, fundaron el Partido de las Reformas Democráticas (ZKS-SDP), de orientación socialdemócrata y ubicado en la izquierda moderada. En 1991 ingresó en el Partido Liberal Demócrata (LDS), formación de centroizquierda formado por miembros separados de la Liga de la Juventud Socialista de Eslovenia (ZSMS), la cual, a su vez, había concurrido a las legislativas de 1990 con la etiqueta añadida de Partido Liberal (ZSMS-LS) y desvinculada de la coalición DEMOS, lo que la había relegado al tercer lugar.

Elegido presidente del LDS en marzo de 1992, el 14 de mayo siguiente Drnovsek reemplazó como candidato de compromiso al democristiano Lozje Peterle, dimitido el 22 de abril, en la jefatura del Gobierno, hasta entonces dominado por los partidos de la DEMOS, pero en el que también venía tomando asiento el LDS. La amplia coalición gobernante había terminado por romperse el 30 de diciembre de 1991, tras lo que siguió un infructuoso intento de Peterle de sostenerse en situación de minoría parlamentaria, hasta que la aprobación de una moción de censura presentada por el LDS le obligó a arrojar la toalla.

Drnovsek dio puestos ministeriales al Partido Social Demócrata (SDS, de talante conservador pese a su nombre), a los ex comunistas agrupados en la Lista Unida (ZL) y a tres formaciones menores, los partidos Verde (ZS), Demócrata (DS) y Socialista (SSS). Tres pesos pesados del equipo saliente, los titulares de Asuntos Exteriores, Dimitrij Rupel, Defensa, Janez Jansa, e Interior, Igor Bavcar, continuaron en sus puestos. Celebradas nuevas elecciones el 6 de diciembre de 1992, en las que el LDS se convirtió en la lista más votada con el 23,6% de los sufragios y 22 de los 90 escaños, Drnovsek fue confirmado el 12 de enero de 1993 por la Cámara Estatal (Drzavni Zbor) con 48 votos a favor y el 25 de enero sucedió lo propio con el Gabinete, que adquirió carácter pentapartito al ser excluido el SSS y ser reemplazado el DS por los Cristiano Demócratas Eslovenos (SKD) de Peterle.

El 12 de marzo de 1994, en un congreso de refundación celebrado en Bled, el LDS, sin cambiar la sigla, pasó a llamarse Democracia Liberal de Eslovenia al tiempo que absorbía en su seno al ZS, el DS y el SSS. El SDS de Jansa abandonó la coalición el 7 de abril del mismo año. En cuanto a la ZL que integraban el SDP y otras tres formaciones, en mayo de 1993 se convirtió en un partido propiamente dicho con el nombre de Lista Unida de Social Demócratas (ZLSD); el 26 de enero de 1996 la ZLSD, bajo el liderazgo de Janez Kocijancic, se despidió también del Ejecutivo. Como consecuencia de estas recomposiciones, el 30 de enero de 1996 el Gabinete de Drnovsek quedó reducido a la LDS y los SKD. Tras los comicios del 10 de noviembre de 1996, en los que la LDS confirmó su primacía con el 27% de los sufragios y 25 escaños, Drnovsek formó con el Partido Popular Esloveno (SLS, conservador) y el Partido Democrático de los Pensionistas Eslovenos (DeSUS) un nuevo ejecutivo que fue aprobado por 52 de los 90 diputados el 27 de febrero de 1997.

En todos estos años en que dominó la escena política eslovena con un estilo retraído que le aparejó la consideración de tecnócrata, Drnovsek se repartió con Milan Kucan, presidente de la República desde diciembre de 1992, los papeles en la ejecución de la política exterior, dirigida sin vacilaciones a integrar a este país alpino y mediterráneo en las estructuras políticas, económicas y de seguridad de la Europa Occidental. Beneficiándose de una de las coyunturas más estables, tanto en lo político como en lo económico, entre los países del antiguo bloque comunista (y, con mucha diferencia, de los surgidos de la antigua Yugoslavia), la gestión de Drnovsek se saldó con notable éxito, aunque éste no completo. Por de pronto, el 14 de mayo de 1993 Eslovenia se convirtió en la primera república ex yugoslava que ingresó en el Consejo de Europa, membresía que resaltó su absoluta impermeabilidad democrática a las sangrientas convulsiones nacionalistas de las vecinas Croacia y Bosnia-Herzegovina.

El 25 de noviembre de 1995 se produjo la entrada en el Acuerdo de Libre Comercio de Europa Central (CEFTA) y se abrieron las puertas para la obtención del estatus de país PECO, término adjudicado a los estados de Europa Central y Oriental incluidos en el diálogo estructurado de la Unión Europea (UE) como parte de la estrategia de preadhesión establecida en el Consejo Europeo de Essen en diciembre de 1994. Aunque presentaba excelentes credenciales para ingresar en la UE en un futuro no excesivamente lejano, junto con los solicitantes más adelantados, Eslovenia no figuró en la lista inicial de países PECO confeccionada por Bruselas; la omisión obedeció en gran medida al veto de Italia, que pretendía negociar compensaciones económicas por los miles de italianos que fueron expulsados de la península de Istria por Tito tras la Segunda Guerra Mundial.

Eslovenia, patrocinada por Alemania, firmó un Acuerdo Europeo de Asociación el 10 de junio de 1996 (en vigor el 1 de febrero de 1999), una fecha considerada tardía por Drnovsek, quien aprovechó la ceremonia en Luxemburgo para presentar la demanda oficial de adhesión eslovena a la UE. Poco después, el 25 de junio, la Unión Europea Occidental (UEO) otorgó al país el estatus de miembro asociado. No obstante haber llegado la última al diálogo estructurado con la UE, Eslovenia fue metida por la Comisión Europea en 1997 en el grupo de países aspirantes a ingresar en la primera ola de la ampliación por cumplir los criterios políticos y económicos, si bien se le recomendó hacer importantes inversiones en los capítulos del medio ambiente, la energía, el empleo y los asuntos sociales, para asimilar plenamente el acervo comunitario. Hechos los deberes preliminares por el Gobierno de Ljubljana, el Consejo Europeo de Luxemburgo aprobó el 12 de diciembre de 1997 el futuro ingreso del país en la UE y el 31 de marzo de 1998 dieron comienzo las negociaciones formales.

Por lo que respecta a las relaciones con la OTAN, Drnovsek firmó el documento marco de la Asociación para la Paz el 30 de marzo de 1994 y en el Consejo Atlántico reunido en Madrid el 8 y el 9 de julio de 1997, el país obtuvo la promesa de formar parte del segundo grupo de países adherentes, en una fase posterior al ingreso de polacos, checos y húngaros en 1999. Drnovsek y Kucan pensaron que la OTAN podría adelantar el ingreso de Eslovenia si su Gobierno brindaba una cooperación material, no sólo respaldo político y diplomático, a las operaciones militares conducidas entre marzo y junio de 1999 por la Alianza Atlántica contra Serbia para obligarle a cesar la represión de los separatistas albaneses en la provincia de Kosovo.

El primer ministro, como ya hiciera con los ataques aéreos contra posiciones serbobosnias en la guerra civil de Bosnia-Herzegovina cuatro años atrás, expresó su apoyo a la campaña de bombardeos sostenidos contra objetivos militares y civiles serbios en Kosovo y Serbia, pero una vez finalizada la contienda la OTAN no alteró un ápice su cronograma con respecto a Eslovenia, que tendría que esperar hasta 2004 para ver materializada su ambición.

La diplomacia eslovena se afanó también en tender puentes de amistad y cooperación con otros países centroeuropeos que hasta 1918 pertenecieron al Imperio Austrohúngaro. La mejora de las relaciones con Italia permitió que el 18 de abril de 1998 ambos países, junto con Hungría, crearan una brigada de intervención rápida para misiones de pacificación regional. Sobre las relaciones con las otras repúblicas ex yugoslavas flotó durante años la desconfianza y un deseo manifiesto de librarse de la mácula balcánica, entre otras razones porque la imagen de Eslovenia como país de frontera, ampliamente asomada a la Europa centrooccidental de hablas alemana e italiana pero compartiendo frontera con una Croacia azotada –hasta 1995- por la guerra, limitaba las inversiones extranjeras.

Aunque el Gobierno de Drnovsek hizo importantes progresos en la resolución de los múltiples contenciosos con Croacia (fronterizos, marítimos, industriales), heredados de la etapa yugoslava, y el 30 de noviembre de 1995 reconoció formalmente a la nueva Yugoslavia formada por Serbia y Montenegro, sólo el final de las autocracias de los presidentes Franjo Tudjman en Zagreb (noviembre de 1999) y Slobodan Milosevic en Belgrado (octubre de 2000) permitió emprender la restauración de unos lazos básicos que para Eslovenia tenían una vertiente eminentemente comercial.

Los observadores extranjeros citaron como éxitos de la política económica del Gobierno esloveno la creación de la nueva divisa nacional, el tólar, que se acomodó en una paridad estable con el dólar gracias al monetarismo estricto aplicado por el ministro de Finanzas, Mitja Gaspari, y a la reorientación del comercio exterior a los mercados de la UE. En el otro lado del análisis, se hizo notar un retraso en las privatizaciones de los sectores bancario, de seguros y de telecomunicaciones, así como la persistencia de unas altas tasas de paro e inflación.

Después de ocho años de gobierno ininterrumpido, no excesivamente sobresaltado por algunas trifulcas ministeriales, las sucesivas remodelaciones de la coalición multipartita y varias mociones de censura parlamentaria invariablemente superadas, Drnovsek afrontó su primera crisis de entidad el 3 de abril de 2000, cuando los ministros del SLS se separaron del Gabinete y pasaron a la oposición. El 8 de abril Drnovsek sometió a la confianza de la Cámara Estatal los nombramientos que debían llenar las vacancias creadas por la partida de los ministros populares y, confrontado con su primera minoría parlamentaria, perdió. El 3 de mayo formó gobierno Andrej Bajuk, dirigente del nuevo partido surgido de la fusión del SLS y los SKD, el cual, con la adición del SDS, se dispuso a acelerar las reformas liberales de la economía con un acento más conservador y menos social.

Ahora bien, el paso de Drnovsek por la oposición fue más bien efímero, pues en las elecciones legislativas del 15 de octubre su partido prosiguió la tendencia ascendente iniciada con su debut electoral en 1992 y se consolidó en el primer puesto con el 36,3% de los votos y 34 escaños. Como el cabeza de la lista más votada, Drnovsek ganó el derecho a intentar formar gobierno en primer lugar. Drnovsek pactó con la ZLSD de Borut Pahor, el SLS+SKD de Franc Zagozen y el DeSUS, lo que le garantizaba una cómoda mayoría absoluta de 58 escaños. El 14 de noviembre, Kucan, quien le prefería con creces sobre cualquier otro aspirante al puesto, le nombró primer ministro y tres días después obtuvo la preceptiva aprobación de la Cámara baja de la Asamblea con 61 votos a favor y sólo cinco en contra, con lo que reasumió la jefatura del Gobierno. El 24 de noviembre presentó la composición del Gabinete, en el que la LDS tenía ocho ministerios, la ZLSD tres y el SLS+SKD otros tres, y que fue a su vez aprobado por la Asamblea el último día del mes.

Drnovsek declaró que sus objetivos para esta nueva etapa iban a ser la culminación, cuanto antes mejor, de los procesos de integración en la UE y la OTAN, y la formación de un ejecutivo estable para rematar la privatización de los bancos estatales y las principales compañías de servicios. Ciertamente, a lo largo de 2001 y 2002 el país fue cerrando los capítulos de negociación con la UE, que en su mayoría consistían en las reformas estructurales que el equipo gobernante consideraba imprescindibles. En su informe anual sobre el estado de la preadhesión publicado en octubre de 2002, la Comisión Europea elogió los progresos decisivos hechos por Eslovenia para la adecuación de sus normas y estructuras a los estándares de la UE, aunque le emplazó a realizar un último esfuerzo en la modernización de la función pública, la suavización de las restricciones a los fondos de inversión extranjeros y la mejora del control de las fronteras.

De la coyuntura social y económica, constituían motivo de preocupación la inflación, todavía alta y bastante alejada de los niveles permitidos en la zona del euro, con una tasa anual por debajo del 8% que suponía regresar a los niveles anteriores a 2000, cuando se registró el 8,9%. También continuaba elevado el desempleo, que rozó el 12% de la población activa en diciembre de 2001. En el lado positivo, el PIB venía experimentando un crecimiento moderadamente sostenido desde 1994, cuando se superó la recesión provocada por el colapso de los mercados yugoslavos gracias a la diversificación comercial y al auge del consumo interno, situándose la tasa media en todo el período en torno al 4% anual. Otro motivo de satisfacción para Drnovsek en el umbral del nuevo siglo era el rápido acercamiento del PIB por habitante (a paridad de poder adquisitivo) de los apenas dos millones de eslovenos al nivel medio de la UE: con los 17.400 dólares por habitante que registró en el año 2000, el próspero e industrioso país centroeuropeo había superado ya el nivel de renta de los países más rezagados de la UE, Grecia y Portugal, y ostentaba el primer puesto entre los países PECO.

Por otro lado, el 16 de junio de 2001 el primer ministro fue el anfitrión en Ljubljana de la primera reunión entre los presidentes de Estados Unidos, George Bush, y Rusia, Vladímir Putin.


3. Un presidente de república fuera de lo común

El 27 de enero de 2002 Drnovsek fue reelegido sin oposición al frente de la LDS y el 14 de junio siguiente, desdiciéndose de un anuncio en sentido contrario hecho en abril, notificó su deseo de optar a la Presidencia de la República, oficina del poder ejecutivo con atribuciones básicamente representativas y ceremoniales, en las elecciones previstas para finales de año, de las que había de salir el sucesor de Kucan por expirar su segundo e improrrogable mandato quinquenal. La precandidatura del siempre popular Drnovsek, pese a su escaso fuste mediático, venía topando, empero, con la incertidumbre sobre su estado físico, a ojos vista menoscabado desde que en julio de 1999 le fuera extirpado el riñón izquierdo, afectado por un tumor cancerígeno, tan sólo un día después de que le detectaran el mal. El político ganó la primera batalla al cáncer, pero en octubre de 2001 le diagnosticaron un principio de metástasis en hígado y pulmones.

Con la enfermedad a cuestas, Drnovsek acudió a las elecciones del 10 de noviembre de 2002 como el claro favorito de los nueve aspirantes a la Presidencia: la única incógnita era si su victoria se decidiría en la primera o en la segunda vuelta. En efecto, con el 44,4% de los votos recibido, fue preciso disputar una segunda ronda el 1 de diciembre y entonces el economista batió con el 56,4% a Barbara Brezigar, ministra de Justicia con Bajuk y actualmente fiscal general de la República, que concurría con el marchamo de independiente pero avalada por el opositor SDS. El 2 de diciembre Drnovsek presentó la dimisión ante Kucan, aunque continuó en funciones hasta la toma de posesión el 19 de diciembre del nuevo Gobierno de su sucesor, el ministro de Finanzas Anton Rop, quien heredó también el liderazgo de la LDS.

En el ínterin, Drnovsek participó en dos cumbres de mandatarios que certificaron las próximas culminaciones de las dos máximas aspiraciones del primer ministro saliente en política exterior: el 21 de noviembre el Consejo de la OTAN reunido en Praga cursó oficialmente a Eslovenia y a otros seis estados la invitación de ingresar en la organización defensiva; y el 12 de diciembre, el Consejo Europeo de Copenhague notificó que el 1 de mayo de 2004 sería la fecha del ingreso en la UE de diez estados, entre ellos Eslovenia. En la negociación final de las partidas financieras comunitarias destinadas a los nuevos estados miembros en el período 2007-2013 (en el cual, Eslovenia, como los demás socios recién adheridos, iba a ver aumentados progresivamente los subsidios agrícolas, hasta la plena incorporación en la Política Agraria Común), Drnovsek, al socaire de las exigencias de los polacos, obtuvo un acuerdo que presentó a la opinión pública nacional como ampliamente satisfactorio. En vísperas de su toma de posesión presidencial el 22 de diciembre, Drnovsek explicó que su país iba a obtener de las arcas comunitarias 80 millones de euros netos hasta el año 2007.

El quinquenio de presidencia de un estadista que se acercaba al final de sus días por culpa de un cáncer de lento desarrollo pero incurable fue singularmente atípico. En los tres primeros años desarrolló con normalidad las actividades inherentes a su cargo, sobre todo en la escena internacional, donde le cupo la satisfacción de asistir a los ingresos de Eslovenia en la OTAN y en la UE el 29 de marzo y el 1 de mayo de 2004, respectivamente. En junio de 2005 lamentó el doble no emitido por franceses y holandeses en los referendos nacionales de ratificación del Tratado de la Constitución Europea.

La actitud más bien tímida ante las cuestiones domésticas adquirió un tono declarativo crítico a raíz de la constitución en diciembre de 2004 –como resultado de las elecciones legislativas de octubre anterior, en las que la LDS, por vez primera, fue derrotada- del nuevo Gobierno de coalición conservador presidido por Janez Jansa, su antiguo ministro de Defensa, con quien entabló unas relaciones institucionales harto problemáticas. Pero el estilo del presidente cambió drásticamente en la segunda mitad de 2005, tras comunicarle los médicos que los carcinomas desarrollados en pulmones e hígado se habían extendido y no tenían cura.

En su vida privada, Drnovsek renunció a todo tratamiento médico convencional, se puso en manos de las medicinas alternativas naturistas y se hizo vegano, es decir, vegetariano estricto, con exclusión de la dieta de los productos lácteos y los huevos por tratarse de alimentos de origen animal. Asimismo, se interesó por las filosofías religiosas orientales y empezó a adornar sus escritos y discursos con referencias éticas y espirituales. Según algunos, el presidente adoptó enfoques y manifestó inquietudes propios del movimiento New Age, aunque él rechazó esa etiqueta.

A finales de 2005, en una decisión que fue tachada de excéntrica por voces de la opinión pública, el mandatario abandonó su residencia oficial en Ljubljana y se mudó a una casa de madera en Zaplana, una aldea del municipio de Vrhnika, al sudoeste de la capital, donde podía impregnarse de la naturaleza que el entorno, tapizado de montes y bosques, le brindaba. El lugar estaba vigilado por un dispositivo de seguridad muy tenue. Al palacio presidencial acudía a trabajar todas las mañanas en coche y antes de anochecer regresaba a Zaplana para cenar, entregarse a la escritura, la lectura o la meditación, y pernoctar. Los fines de semana, si no tenía compromisos públicos que atender, los consagraba a la vida hogareña.

En los meses siguientes, cabeceras de las prensas nacional e internacional divulgaron detalles sobre el nuevo estilo de vida "monacal" del soltero presidente esloveno, que vivía solo y encontraba estimulante realizar él mismo las tareas domésticas, desde cocinarse sus alimentos vegetales rigurosamente seleccionados con criterios ecológicos hasta lavarse y plancharse la ropa. Entrevistado por los periodistas, Drnovsek, empleando expresiones propias del budismo y el taoísmo, y empleando su habitual tono suave y pausado, explicó que ahora lo más importante para él era "estar en paz con uno mismo", liberado de toda "preocupación", "miedo" o "deseo", alcanzar un "mayor equilibrio" aligerado de los "actos vacíos que los políticos estamos obligados a hacer por inercia, como las interminables recepciones", y acercarse a la "conciencia universal". También, indicó que no le importaban ni su imagen ni su legado.

Simultáneamente, en el hacer institucional, Drnovsek pasó a desplegar un activismo exterior volcado en la defensa de diversas causas nacionales, humanitarias, indígenas y ecologistas, despertando el asombro de la ciudadanía y del conjunto de la clase política, que reaccionó con disparidad de opiniones ante la "transformación personal" de un presidente escorado a una especie de misticismo sui géneris. Según el interesado, él sólo perseguía desarrollar "actividades positivas para Eslovenia y la humanidad".

En octubre de 2005, contrariando la línea diplomática de cautela impuesta por el Ministerio de Exteriores, Drnovsek inició una campaña internacional para la solución del problema del estatus territorial de Kosovo que pasaba por el reconocimiento condicionado de la independencia de la provincia que de manera provisional administraba la ONU; la propuesta no gustó a las autoridades albanokosovares e irritó sobremanera al Gobierno serbio, que canceló una visita oficial del mandatario esloveno a Belgrado. El 1 de enero de 2006, en su mensaje televisado de Año Nuevo, dejó atónitos a sus compatriotas al desearles efusivamente paz y "el amor de sus seres queridos", y recordarles que había "cosas mucho más importantes en la vida que el dinero". Además, reconoció la paternidad extramarital de una joven de 25 años llamada Nana Forte, una compositora y soprano bien situada en el mundo artístico.

Según el presidente, había conocido a su hija por primera vez las pasadas Navidades, luego de aparecer la madre y revelar ante los medios de comunicación su antigua relación amorosa con él a principios de los años ochenta, cuyo fruto era Nana. Antes de este reencuentro paterno-filial, que fue recogido por las cámaras, Drnovsek ya era el padre reconocido de otro hijo, concebido con otra mujer, Jasa, un crítico teatral, traductor y publicista que portaba su apellido. Días después de hacer esta alocución, Drnovsek presentó un plan de diez puntos para llevar la paz a la torturada región sudanesa de Darfur, que explicó en cartas enviadas a líderes como Jacques Chirac, Muammar al-Gaddafi y Hilary Clinton, y de viva voz en viajes realizados a lugares tan dispares como Bruselas, sede de las instituciones de la UE y Bolivia, donde fue el único mandatario europeo que asistió a la toma de posesión presidencial del indígena aymara Evo Morales.

En febrero se desplazó a Sri Lanka, donde expresó a las autoridades cingalesas su interés en el progreso del estancado proceso de paz con los separatistas tamiles. En marzo estuvo en Israel y la Autoridad Palestina, donde invitó a las partes en conflicto, incluido el partido islamista palestino Hamás, a dirimir sus diferencias en un diálogo inter-religioso que tendría lugar en Eslovenia. En abril, en China, llamó a aplicar un nuevo modelo global de desarrollo económico que fuera sostenible. Por otro lado, manifestó comprensión por las reacciones coléricas en el mundo musulmán tras la publicación por la prensa europea occidental de caricaturas de Mahoma, y criticó algunas manifestaciones de la Santa Sede.

El trajín viajero de Drnovsek provocó todo tipo de comentarios, ya que, aunque nadie dudaba de su integridad y de su carácter bienintencionado, el mandatario se movía un poco por su cuenta, al margen de las pautas diplomáticas de la política exterior que era competencia del Gobierno, y con cargo a las partidas económicas asignadas a la oficina presidencial. En junio de 2006, en un hecho sin precedentes, Drnovsek anunció la suspensión de una visita de Estado a España con la explicación de que sus fondos no le daban para costear el pasaje de avión, luego de ignorar el Gobierno de Jansa su petición de 700.000 euros adicionales para terminar el año; en octubre, a regañadientes, el Ministerio de Finanzas le concedió 250.000 euros.

El 30 de enero de 2006 Drnovsek rescindió su filiación en el partido que había fundado, donde tenía "congelada" la militancia desde que asumió la Presidencia de la República, concitando reacciones de estupor en la dirigencia de la LDS, ahora encabezada por Jelko Kacin, su antiguo ministro de Defensa. El 28 de mayo siguiente, un millar de simpatizantes tomaba parte en la fundación del Movimiento para la Justicia y el Desarrollo (Gibanje), una iniciativa apolítica y eminentemente cívica y social, destinada, según su promotor y primer presidente, a "elevar la conciencia humana y hacer del mundo un lugar mejor". Gibanje estableció una agenda de acciones positivas en ámbitos tales como la atención a la infancia y la tercera edad, la protección de los animales y el patrimonio natural, y la agricultura ecológica.

Preocupado por transmitir a la población su filosofía vital, y planteándose la meta de conseguir una "masa crítica de hombres conscientes que puedan influir en la política y la economía", el presidente abrió en octubre un blog de reflexiones en Internet en el que, con la firma de Janez D., alternaba las urgencias a reaccionar a tiempo frente al cambio climático so pena de sufrir una catástrofe planetaria y las crítica acerbas al primer ministro Jansa (al que llamó "príncipe de la tinieblas" y gobernante "totalitario"), y comenzó a publicar en la revista femenina Jana una columna mensual con consejos existenciales.

Mayor impacto popular tuvieron los tres libros que en el plazo de un año sacó a la venta justo después de fundar el Gibanje, que los lectores eslovenos podían encontrar en las librerías, no en las secciones de política e historia, sino en las de espiritualidad y filosofía: Misli o zivljenju in zavedanju (Meditaciones sobre la vida y la conciencia), Bistvo sveta (La esencia del mundo), y, ya en 2007, Pogovori (Conversaciones).

Centrados en las cuestiones trascendentales de la existencia humana, los tres títulos se convirtieron inmediatamente en best sellers, en particular el primero, que en junio de 2006 desbancó al Código Da Vinci de Dan Brown como el libro más vendido en Eslovenia y que en octubre dio lugar a una especie de versión resumida y corregida llamada Zlate misli (Meditaciones doradas). Misli o zivljenju in zavedanju era un libro escrito en primera persona y muy personal donde podían leerse pasajes como éste: "Quiero vivir sin miedo. Estoy preparado. No tengo miedo. Soy consciente de cada momento. No hay miedo en ese momento, eso está bien. No le temo a la muerte. Cuando esta llegue, estaré preparado". Anteriormente, Drnovsek había publicado una autobiografía, Moja resnica (Mi verdad), en 1996, y el ensayo de actualidad política El laberinto de los Balcanes, escrito en español y publicado en España en 1999. Según el autor, en la redacción de sus tres últimos libros sólo había invertido sólo dos o tres semanas en cada caso, gracias a la "conciencia superior" que había adquirido.

El 26 de junio de 2006 el presidente aseguró en una entrevista televisada que no estaba interesado en optar a la reelección en los comicios del año siguiente. La falta de rotundidad del anuncio hizo necesaria una confirmación oficial el 23 de abril de 2007, días después de renunciar también a la presidencia del Gibanje, en la que fue reemplazado por Radovan Stanislav Pejovnik, decano de la Facultad de Química de la Universidad de Ljubljana y antiguo subordinado en la LDS.

El 25 de junio siguiente el presidente se marginó de las ceremonias del decimosexto aniversario de la declaración de independencia, ausencia que prologó su anuncio el 3 de julio de que en lo sucesivo no acudiría a ningún acto oficial. Un sector de la opinión pública criticó el "boicot" institucional del presidente, que estuvo completamente esfumado hasta mediados de septiembre y se saltó compromisos oficiales como la recepción al primer ministro italiano Romano Prodi, llegado a Ljubljana en visita oficial. Tras reaparecer, Drnovsek explicó que había estado en Francia, visitando monasterios, llenándose de la "energía positiva" que durante siglos habían generado los monjes con su vida de recogimiento y oración.

El 11 de noviembre de 2007 un Drnovsek de aspecto extenuado, casi cadavérico, acudió a votar en las elecciones presidenciales que dieron la victoria al candidato independiente postulado por varios partidos opositores del centro y la izquierda, Danilo Türk, un experimentado jurista, diplomático y funcionario internacional. El 22 de diciembre Türk tomó posesión del cargo y al día siguiente el ya ex mandatario, con visibles signos de fatiga, sostuvo con él una reunión formal en el palacio presidencial. Fue la última vez que se le vio en público.

Drnovsek falleció el 23 de febrero de 2008, a los 57 años de edad, en su casa de Zaplana, por causas que no fueron concretadas. Tan sólo unos días atrás, había dejado escritas en la página web del Gibanje unas palabras postreras con las que, a modo de testamento espiritual, exhortaba a ser benevolentes, a alcanzar la paz interior renunciando a todo apego a lo material, deseo o expectativa, y a confiar en una "existencia espiritual" tras la muerte. Por deseo expreso suyo, Drnovsek no fue honrado con unos funerales de Estado, y las exequias y el enterramiento en el cementerio de la localidad de Zagorje ob Savi quedaron reducidos a un sobrio acto familiar que tuvo lugar 26 de febrero. En la víspera, el país observó un día de duelo nacional y la Asamblea rindió un homenaje institucional al principal estadista surgido de la independencia de Eslovenia, que mereció encendidos elogios de la clase política local –sin faltar un respetuoso Jansa- y de varios dirigentes extranjeros.

Janez Drnovsek, un políglota que se expresaba también en francés, inglés, español, alemán, italiano y serbocroata, era doctor honorífico en Economía por las universidades de Boston (1994) y Wesleyan de Illinois (1999), y poseía varios galardones internacionales, como el Premio del Mediterráneo del Foro Crans Montana (Malta, 1995), el Premio al Liderazgo Público del Instituto Hubert H. Humphrey de Asuntos Públicos de la Universidad de Minnesota (1997), el premio del Fondo de Estudios Americanos del Instituto Americano de Sistemas Políticos y Económicos (AIPES, Praga, 1998), el Premio al Diálogo Europeo (Madrid, 1998), el Memorial Ramón Trías Fargas de la Fundación Libertad y Democracia (Barcelona, 2003) y el Premio Sloboda (Libertad) del Centro Internacional de la Paz de Sarajevo (2006).

En el pasado conferenciante y ponente habitual en centros como el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR) de Washington, el Trinity College de Dublín y el Instituto Francés de Relaciones Internacionales (IFRI) de París, el estadista esloveno publicó numerosos artículos sobre política monetaria, política crediticia y relaciones financieras internacionales, además de los libros de reflexiones arriba citados.

(Cobertura informativa hasta 1/3/2008)