Introducción

Fecha de publicación:
02/2018
Autor:
Moussa Bourekba, investigador, CIDOB
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«Oh, amado Al-Ándalus. Oh, despojado Al-Ándalus. ¿Crees que te hemos olvidado? No, juro por Alá. ¿Qué musulmán podría borrar de su memoria Córdoba, Toledo y Játiva? ¿Qué musulmán sincero no juró recuperarte? Así que, ten paciencia, porque no eres español, no eres portugués, eres el Al-Ándalusmusulmán.» Con estas palabras concluía el comunicado emitido el 30 de enero de 2016 por la organización Estado islámico (EI) advirtiendo de la inminencia de ataques en países europeos. Un año y medio más tarde, EI reivindicaba los atentados de Barcelona y Cambrils cometidos los días 17 y 18 de agosto de 2017 (17A). Estos sorprendieron a analistas y observadores, y no porque España no fuera susceptible de un atentado, sino porque estos se diferenciaban en ciertos aspectos de los recientes atentados perpetrados en territorio europeo.

Tanto el perfil de sus autores como las reacciones suscitadas nos invitan a reflexionar sobre tres interrogantes: ¿Por qué ocurrió el 17A? ¿Quiénes son los responsables directos e indirectos de esta tragedia? ¿Cómo evitar que esto se reproduzca? Todas ellas son preguntas que suelen plantearse después de cada atentado terrorista, pero el 17A se diferenció por una cuestión fundamental: el carácter fugaz de los debates posteriores a los ataques. En este contexto, el presente informe Atentados de Barcelona: reacciones, explicaciones y debates pendientes tiene como objetivo principal examinar los términos de estos debates, así como las respuestas que se dieron a cada una de las tres preguntas.

Para ello, los autores de los artículos abordan los atentados y sus consecuencias desde múltiples perspectivas. Moussa Bourekba se centra en el análisis de las distintas lecturas que prevalecieron de los procesos de radicalización y de lo que esto significa para la investigación y la toma de decisiones. Blanca Garcés-Mascareñas examina las reacciones a los atentados desde dos ámbitos: el político y el de la sociedad civil, con especial atención a las narrativas que prevalecieron sobre los atentados, sus autores y sus víctimas. Jordi Moreras identifica las principales singularidades de estos ataques, con el fin de poner en tela de juicio la relevancia de ciertos debates posteriores a los atentados (papel y representación del islam en Cataluña, cuestión de la exclusión). Finalmente, Fatima Lahnait explora –mediante un análisis comparativo– las principales estrategias implementadas en España y en Europa para prevenir el extremismo violento. Así, esta autora muestra que, a pesar del cambio de estrategias –de un enfoque securitario a una aproximación más comprensiva–, la lucha contra el extremismo violento sigue requiriendo de nuevas lecturas del fenómeno con la finalidad de proporcionar herramientas adaptadas a los contextos locales.

Aunque parezca que la sociedad haya pasado página, el debate relacionado con los motivos por los cuales el grupo de jóvenes de Ripoll decidió matar a personas inocentes permanece abierto. Por mucho que avance el debate sobre los factores de radicalización, no existe a día de hoy un consenso en cuanto a la prevalencia de un factor sobre otro. Reconocer este límite metodológico representa, sin embargo, una oportunidad para los analistas, investigadores y decisores políticos: en vez de recurrir a patrones uniformes basados en experiencias anteriores, se trata de adoptar las aproximaciones multidisciplinarias que requieren los procesos de radicalización, cada vez más diversificados y multidimensionales. Solo de este modo se podrán imaginar estrategias comprensivas, creativas y adecuadas a cada contexto, para luchar contra una amenaza que, lejos de disiparse, sigue presente y en constante mutación.