Emil Constantinescu

© Comunidades Europeas (1997)

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Actualización: 8 noviembre 2017

Rumanía

Presidente de la República (1996-2000)

  • Emil Ion Constantinescu
  • Mandato: 29 noviembre 1996 - 20 diciembre 2000
  • Nacimiento: Tighina, Moldova, 19 noviembre 1939
  • Partido político: Partido Nacional Liberal (PNL); anteriormente, de la AP y el PNTCD
  • Profesión: Geólogo
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Biografía

Hijo de un perito agrónomo, nació en lo que hoy es el Estado independiente de Moldova. La antigua Besarabia rumana, delimitada al oeste por el río Prut y al este por el río Dniéster, fue anexionada en 1940 por la URSS en virtud al pacto Molotov-Ribbentrop y sobre ella se estableció la República Socialista Soviética Moldava. Todo el territorio fue recuperado por Rumanía en 1941 tras la invasión alemana de la URSS, pero en 1944 la contraofensiva soviética repuso el estatus de 1940. En 1947, Stalin, tras segregar la región sur ribereña del mar Negro y el extremo norte, que fueron integrados en Ucrania, fusionó la Besarabia con las tierras al este del Dniéster, el llamado Transdniéster, para refundar la RSS Moldava. Los Constantinescu eran de Tighina, una ciudad en la orilla occidental del curso bajo del Dniéster poblada mayoritariamente por rumanos, pero donde también vivían ucranianos y rusos. La familia permaneció allí durante la guerra y los sucesivos cambios de mano, pero tras la contienda, cuando Besarabia se convirtió definitivamente en territorio soviético, prefirió emigrar a Rumanía.

El joven cursó desde 1956 estudios en la Universidad de Bucarest, por la que se licenció en Derecho en 1960 y en 1966 en Geología, especialidad en la que se doctoró en 1979. Antes de dirigir su carrera al estudio de los minerales y rocas, Constantinescu ejerció brevemente, de 1960 a 1961, su especialidad jurídica como auxiliar en la sección económica del Tribunal de Pitesti. Nada más sacarse la segunda licenciatura entró como profesor en la cátedra de Mineralogía y Cristalografía de la Facultad de Geología y Geografía de la Universidad de Bucarest, dando comienzo una carrera académica de tres décadas.

Fue vicerrector en 1990-1992, y rector desde 1992, de la Facultad de Geología y Geografía, y, hasta que sus obligaciones presidenciales se lo impidieron, impartió clases y conferencias en numerosas universidades, institutos de investigación y congresos relacionados con su especialidad científica, en Estados Unidos (universidades de Berkeley, Georgetown, Duke e Indiana), Reino Unido (Universidad de Oxford, Royal Geological Society), China (Instituto Geológico de Beijing), Finlandia (Universidad de Turku), Australia (Universidad de Sydney), Alemania (Universidad de Tubingen), Polonia (Universidad de Lublin), así como otros centros en Francia, Japón, Italia, Grecia, Austria, República Checa, Brasil, Turquía y Bulgaria. Entre 1992 y 1996 presidió también el Consejo Nacional de Rectores de Rumanía.

Su experiencia política arrancó en 1990, año de fuertes disensiones en torno a la legitimidad de las autoridades encaramadas al poder tras el derrocamiento del dictador Nicolae Ceausescu en diciembre de 1989. En 1990 Constantinescu ayudó a fundar Solidaridad Universitaria y Alianza Cívica, organizaciones no partidistas de profesores y estudiantes que se constituyeron en oposición cívica al presidente Ion Iliescu, cuyo Frente de Salvación Nacional (FSN) arrolló en las elecciones pluripartidistas del 20 de mayo.

En noviembre de 1991 Constantinescu, que dirigía un Frente Democrático Antitotalitario Rumano y presidía Academia Cívica, se unió a otros dirigentes de la oposición para formar una amplia alianza de hasta 20 partidos y organizaciones, entre ellos campesinos, liberales, socialdemócratas y ecologistas, que tomó el nombre de Convención Democrática de Rumanía (CDR). En 1992 Constantinescu fue elegido presidente de la CDR y su candidato para las elecciones presidenciales. En la jornada del 27 de septiembre de 1992 la CDR perdió de nuevo ante el Frente Democrático de Salvación Nacional (FDSN), el nuevo partido de Iliescu, pero le arrebató, con el 20% de los votos y 82 escaños, la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados. En las presidenciales Constantinescu forzó a Iliescu a una segunda vuelta el 11 de octubre en la que el ex comunista se impuso con el 61,4% contra el 38,5%.

En los cuatro años siguientes, Constantinescu permaneció en el primer plano como líder de la oposición y trabajó para dotar a la multiforme CDR de un programa concreto (como expresión de compromiso éste adoptó el nombre de "Contrato con Rumanía") que fuera percibido por el electorado como una alternativa viable al vacilante reformismo del equipo de Iliescu. En diciembre de 1995, confirmada su nueva candidatura a las presidenciales de 1996, se afilió al Partido Nacional Campesino-Cristiano Demócrata (PNTCD), principal integrante de la CDR.

Las terceras elecciones desde la revolución, celebradas el 3 y el 17 noviembre de 1996, fueron favorables al campo opositor, que se acreditó ante el electorado como capaz de llevar a cabo las reformas económicas, que el país precisaba con urgencia para elevar el nivel general de vida, y de completar la democratización de las instituciones. Constantinescu quedó detrás de Iliescu en la primera vuelta con el 28,2% de los sufragios, pero en la segunda le batió con el 54,4%. En las legislativas la CDR hizo lo propio con el Partido de la Democracia Social de Rumanía (PDSR, nueva denominación del FDSN) al hacerse con el 30,1% del voto y 122 de los 341 escaños elegibles.

El 29 de noviembre Constantinescu tomó posesión de la jefatura del Estado para un período cuatrienal, y acto seguido, por incompatibilidad con su nueva condición, dimitió como presidente de la CDR en favor del líder del PNTCD, Ion Diaconescu. El 12 de diciembre Victor Ciorbea formó un gobierno de coalición, necesario para alcanzar la mayoría absoluta parlamentaria, con la Unión Democrática Magiar de Rumanía (UDMR) de Béla Markó y la Unión Social Demócrata (USD) del ex primer ministro Petre Roman, cuyo apoyo a Constantinescu en la segunda vuelta de las presidenciales había resultado decisivo para su victoria.

Titular de un puesto con importantes atribuciones políticas -si bien el poder ejecutivo es ejercido mayormente por el Gobierno-, Constantinescu orientó visiblemente la política exterior rumana hacia una decidida, diríase que entusiasta, inserción en las estructuras euro-atlánticas, aspiración, más acusadamente en la segunda mitad de los años noventa, que es compartida por todos los países del antiguo bloque soviético. En esta tarea le resultaron muy útiles sus excepcionales relaciones con el Gobierno francés, principal valedor ante la OTAN y la Unión Europea (UE), y su facilidad para el trato cosmopolita, cultivado en sus experiencias internacionales como universitario. El 4 de febrero de 1997 se reunió con los responsables comunitarios y noratlánticos en Bruselas y el 9 de julio siguiente participó en la cumbre de la OTAN en Madrid.

Pese a sus desvelos, no pudo conseguir la inclusión de Rumanía en la primera ola de ampliación de ambas organizaciones, indicándosele que el país, si bien había hecho más que notables progresos en todos los campos, aún debía alcanzar ciertos estándares. La candidatura rumana a la UE hubo de esperar una decisión afirmativa, aunque con abundantes objeciones y recomendaciones de mejoras y esfuerzos en los terrenos económico y social, hasta el Consejo Europeo de Helsinki del 10 de diciembre de 1999, tal que el 15 de febrero de 2000 comenzaron en Bruselas las negociaciones de adhesión.

Constantinescu reprochó duramente a la OTAN la exclusión de Rumanía del grupo de cabeza (polacos, húngaros y checos) que ingresó en la organización en marzo de 1999, pero cuando estalló la crisis de Kosovo, primero pidió a las autoridades de Belgrado que permitieran la intervención pacífica de tropas de la OTAN en la provincia y luego apoyó sin reservas la campaña de bombardeos aéreos contra Kosovo y Serbia. En la fase posterior de la operación, Constantinescu, que asistió a los actos del 50º aniversario de la Alianza Atlántica en Washington del 23 al 24 de abril (su segunda visita a Estados Unidos, luego del viaje oficial del 14 al 17 de julio de 1998), autorizó a la Fuerza militar de la OTAN, la KFOR, el uso de territorio rumano para sus necesidades logísticas.

Esta actitud de colaboración, que debilitó su posición dentro del país, buscaba arrancar compromisos concretos para cubrir con acuerdos vinculantes las necesidades de seguridad de Rumanía, puestas sobre el tapete con la guerra de Kosovo y la continuidad de la incertidumbre en la Federación Yugoslava, pero a pesar de las numerosas visitas de agradecimiento a Bucarest, el horizonte del ingreso siguió careciendo de fechas concretas.

Constantinescu completó la normalización de las relaciones bilaterales rumanas al firmar con su homólogo ucraniano Leonid Kuchma un Tratado de Amistad en Neptun, en la costa del mar Negro, el 2 de junio de 1997, que se sumó el Tratado Básico establecido con Hungría el 16 de septiembre de 1996. La firme decisión de alejar cualquier escenario de crisis, en un área rica en minorías nacionales alóctonas e irredentismos territoriales, fue aplaudida por las grandes potencias, todas las cuales le recibieron en visita oficial. Así, el 30 de julio de 1999 Constantinescu representó a Rumanía en la histórica cumbre de dirigentes de prácticamente todos los estados del continente para suscribir en Sarajevo el Pacto de Estabilidad para la Europa del Sudeste (PEES), más conocido como Pacto de Estabilidad de los Balcanes. El 12 de febrero de 2000 le tocó a él hacer de anfitrión en Bucarest de la III Cumbre del llamado Proceso de Cooperación de Europa del Sudeste (PCES), en la que seis mandatarios de la región firmaron una Carta de Relaciones de Buena Vecindad, Estabilidad, Seguridad y Cooperación.

A lo largo de su mandato, Constantinescu participó en las cumbres de dirigentes del PCES, de la Cooperación Económica del Mar Negro (CEMN), de la Iniciativa Centro Europea (ICE) y la Iniciativa para la Cooperación de Europa del Sudeste (ICES), todas ellas aforos intergubernamentales débilmente institucionalizados -o no institucionalizados en absoluto- que conforman la madeja de relaciones multilaterales en las regiones orientales del continente.

Constantinescu dejó a Rumanía en relaciones más o menos normalizadas con Hungría, Bulgaria, Ucrania y Moldova, país con el que se inicializó un Tratado Básico el 28 de abril de 2000, aunque la renuncia implícita a las posturas chovinistas desató las iras de los partidos ultranacionalistas y de extrema derecha, ampliamente representados en la sensible región de Transilvania (donde viven en torno a 1.400.000 húngaros étnicos), que acusaron a Constantinescu de no defender la integridad del país. Por otro lado, el 12 de abril de 1997 Rumanía se adhirió al Acuerdo de Libre Comercio de Europa Central (CEFTA), del que formaban parte Polonia, Hungría, Chequia, Eslovaquia y Eslovenia.

En la política diaria intervino frecuentemente con llamamientos a favor de la unidad de la CDR y sus aliados en el Gobierno, regularmente sometida a tensiones y rupturas, y de la lucha contra la corrupción, aunque en la opinión del PDSR esta actuación excede las funciones moderadoras y mediadoras de la Presidencia (la Constitución rumana prohibe a su titular la mera pertenencia a un partido político) y sitúan a su titular en el campo gubernamental. La destitución, el 13 de diciembre de 1999, del primer ministro Radu Vasile, perteneciente al PNTCD, fue justificada por el presidente para evitar la parálisis en el Gobierno, luego de que la mayoría de los ministros anunciaran su rechazo al jefe del gabinete por unas declaraciones suyas que sugerían una pronta remodelación. Para algunos expertos constitucionales, sin embargo, esta intervención era ilegal, pues la Carta Magna rumana no incluye entre los poderes del presidente la destitución del primer ministro.

El 17 de julio de 2000 Constantinescu, cuya elevada cota de popularidad de 1997 se había volatilizado al cabo de tres años, anunció que no se presentaría a la reelección en los comicios de noviembre. Sobre la decisión, sorprendente aunque no inesperada, pesaba la consciencia de sus remotas posibilidades en las urnas ante Iliescu, quien se aprestaba a regresar al poder aprovechando el amplio descontento acumulado en el electorado por los magros o nulos resultados de los sucesivos gobiernos del PNTCD y sus aliados en el capítulo económico. El presidente se quejó de no haber recibido suficientes apoyos desde la alianza gubernamental, toda vez que el Partido Nacional Liberal (PNL) y el Partido Democrático (PD) nominaron sus propios candidatos, e hizo amargas reflexiones sobre un sistema político "corrupto y deteriorado por la lucha de poder ciega entre personas y grupos de interés", que estaba "destruyendo la estructura económica del país".

Constantinescu apoyó al candidato de repuesto escogido por el PNTCD, el primer ministro Mugur Isarescu, antiguo gobernador del Banco Nacional de Rumanía y preclaro defensor de un programa de reformas económicas profundo y consistente, así como de la entrada a toda costa en la UE y la OTAN. No fue, empero, Isarescu a quien Constantinescu entregó el testigo presidencial el 20 de diciembre de 2000, sino Iliescu, cuyo retorno (al igual que el de su partido al Gobierno) certificó el fracaso, a los ojos de la mayoría de los rumanos, de cuatro años de reformas de mercado embarulladas por la corrupción y las luchas partidistas. En las legislativas la CDR, que se había reconstituido sin los liberales, se hundió y quedó fuera del Parlamento.

Emil Constantinescu recibió en 1980 el Premio Grigore Cobalcescu de la Academia Rumana por sus contribuciones científicas en el campo de la Geología, en 1992 la Medalla Komensky del gobierno de Checoslovaquia y en 1997 el Premio Aristide Calvani, ya en reconocimiento de su labor como político. En 1998, el Instituto Este-Oeste de Nueva York (EWI) le reconoció como Estadista Europeo del Año y en la actualidad le acoge en su seno como miembro del Consejo de Directores. Entre 1994 y 1998 fue miembro de la Asociación de Universitarios Europeos y de la Asociación Internacional de Responsables de Universidad, y es asimismo doctor honoris causa por las universidades Libre de Chisinau, Bilkent de Ankara, Politécnica de Atenas, Lieja, Beijing, Nueva Delhi, Montreal y Maribor. Como científico ha sido miembro de sociedades geológicas de Rumanía, Francia, Reino Unido, Alemania, Estados Unidos, Grecia y Sudáfrica, y ha publicado en las revistas especializadas del ramo.

(Cobertura informativa hasta 20/3/2001)