Peter Pellegrini

El candidato del Gobierno de Eslovaquia, Peter Pellegrini, antiguo primer ministro y actualmente al frente del Consejo Nacional o Parlamento, fue el ganador de las elecciones presidenciales del 23 de marzo y el 6 de abril de 2024 en el país centroeuropeo. En la primera vuelta, donde tuvo una decena de rivales, el líder del partido Voz-Social Democracia (Hlas-SD) recibió el 37% de los votos y quedó a la zaga del independiente y ex ministro de Exteriores Ivan Korcok, al que apoyaban varios partidos de la oposición liberal y democristiana, pero en el balotaje consiguió imponerse con el 53,1%, en buena medida gracias al cierre de filas del electorado nacionalista y ultranacionalista, este último representado por el candidato Stefan Harabin. 

El 15 de junio Pellegrini tomará posesión de la Presidencia de la República con un mandato inicial de cinco años y sucediendo a la independiente Zuzana Caputová, que, acosada desde el oficialismo por su talante progresista, no optaba a la reelección.

La llegada de Peter Pellegrini a la jefatura del Estado eslovaco insuflará un cariz fuertemente político a este puesto en gran medida —no exclusivamente— ceremonial pero, sobre todo, supone una potente victoria para el primer ministro Robert Fico, quien ve así apuntalado su viraje de política exterior en relación con la guerra de Ucrania. Se trata de un tema altamente polémico que dominó las elecciones legislativas anticipadas de septiembre de 2023 y que ha vuelto a pautar las caldeadas presidenciales de 2024.

Así, desde que formaron el actual Gobierno de coalición en octubre, Fico y Pellegrini, el primero en el Ejecutivo con efusión de populismo vitriólico y el segundo en el Legislativo con un planteamiento similar pero menos áspero en el tono, han expresado su rechazo tajante al suministro de más armas defensivas a Ucrania con el argumento de que eso solo servirá para prolongar una guerra muy sangrienta cuya conclusión ha de ser negociada por las partes enfrentadas. Esta postura está en la línea de la esgrimida por la Hungría de Viktor Orbán y marcha a contracorriente del resto de socios y aliados europeos. Pellegrini, al que ha solido acompañar una imagen de político más moderado que Fico, juega la carta de defensor de los intereses soberanos e insiste en que él siempre estará "del lado de Eslovaquia".

Para sus adversarios domésticos y sus críticos europeos, este discurso pretendidamente pacifista, rodeado de las invectivas de Fico contra el Gobierno de Kyiv, expresa meramente un sentimiento de afinidad a Putin y la aceptación de las conquistas territoriales de una invasión ilegal que sobre el papel Pellegrini condenó. El presidente electo, de nuevo a coro con el primer ministro, se opone asimismo a la posibilidad del ingreso de Ucrania en la OTAN (no así al ingreso en la UE). De paso, Pellegrini desmiente que la orientación exterior del país vaya a cambiar un ápice, tomando una dirección prorrusa: "Eslovaquia está claramente anclada en la Unión Europea y en la Alianza del Atlántico Norte", afirma. Al tiempo, empero, que Fico, el verdadero hombre fuerte de Eslovaquia, arremete contra "Occidente".

El dúo dirigente de Eslovaquia mantiene una relación de aliados bastante peculiar que ha conocido diferentes fases. Los comentaristas de la escena eslovaca apuntan que su trato personal no es cordial, hándicap que las consideraciones prácticas han permitido soslayar. Economista experto en mercados digitales y diputado desde 2006, a partir de 2012 Pellegrini fue ministro y presidente del Consejo Nacional durante los gobiernos segundo y tercero de Fico, de quien era lugarteniente también en el partido izquierdista Dirección-Social Democracia (Smer-SD). En marzo de 2018, el recio escándalo nacional desatado por los asesinatos a tiros del periodista de investigación Ján Kuciak y su pareja forzó a Fico a dimitir. Pellegrini, por entonces viceprimer ministro, le reemplazó en la jefatura del Gobierno, de heteróclita coalición con la extrema derecha nacionalista eslovaca (SNS) y los liberales conservadores de la minoría magiar (Most-Híd).

(Texto actualizado hasta 9 abril 2024)


Hombre de confianza de Robert Fico en el Gobierno del Smer-SD

Portador de un apellido italiano en un país eslavo por herencia de su bisabuelo, oriundo de la nación mediterránea, el joven se formó en las áreas de Finanzas, Banca e Inversiones por la Universidad Matej Bel de su población natal, Banská Bystrica, y la Universidad Técnica de Kosice. Su etapa universitaria arrancó justo el año, 1993, en que la Republica Eslovaca echó a andar como Estado independiente en virtud de la disolución pactada de la Federación checoslovaca. Según su currículum oficial, tras terminar la carrera el economista estuvo unos años "autoempleado". En 2002 estrenó lazos profesionales con el Consejo Nacional, el Parlamento unicameral de Eslovaquia, en calidad de asistente de Lubomír Vázny, diputado del partido Smer (Dirección), formación socialdemócrata conducida por Robert Fico y entonces en la oposición al Gobierno del primer ministro democristiano Mikulás Dzurinda.

Este aprendizaje parlamentario le habilitó para postularse él mismo a un escaño en los comicios del 17 de junio de 2006, que convirtieron a su partido en la primera fuerza del país. Entonces, Pellegrini fue uno de los 50 candidatos del nuevo Smer-Social Democracia (Smer-SD) que ganaron la condición de legisladores, mientras que su líder, Fico, en julio, formó su primer Gobierno nacional en heteróclita coalición con el Partido Popular-Movimiento por una Eslovaquia Democrática (LS-HZDS) y el Partido Nacional Eslovaco (SNS), sendos exponentes del populismo y la extrema derecha nacionalistas. En su primera legislatura, Pellegrini presidió la Comisión de Transportes y Servicios Postales de la Cámara.

Pellegrini dejó de ser un diputado del oficialismo y pasó a representar a la oposición tras las elecciones generales del 12 de junio de 2010, que, pese a volver a ser ganadas por el Smer-SD y con una notable ganancia de escaños (hasta los 62), dejaron a Fico atado de pies y manos por la imposibilidad esta vez de hallar socios parlamentarios. Entonces, el Ejecutivo fue conquistado por la democristiana Iveta Radicová. El frágil Gabinete cuatripartito de Radicová no superó una moción de confianza en octubre de 2011 y en las subsiguientes elecciones anticipadas, disputadas el 10 de marzo de 2012, el Smer-SD hizo un retorno triunfal montado en una mayoría absoluta de 83 diputados.

Al constituir Fico su segundo Gobierno, a diferencia del precedente de carácter monocolor, Pellegrini, que ya iba por su tercer mandato legislativo, fue nombrado por su jefe de filas secretario de Estado adjunto al ministro de Finanzas, a la sazón Peter Kazimír. En esta época, Pellegrini adquirió un perfil de tecnócrata especializado en los retos de la economía digital, el Gobierno electrónico y la implantación de las nuevas tecnologías al sistema educativo. Su paternidad del proyecto School Dance, una original iniciativa del Gobierno para inculcar a los estudiantes jóvenes habilidades en el uso de las tecnologías de la comunicación y la información desde un enfoque artístico, fue elogiada por la Comisión Europea, que en 2015 iba a nombrarle Campeón Digital para la consecución de los objetivos del Mercado Digital Único en Eslovaquia.

El 3 de julio de 2014 Fico otorgó al economista la cartera de Educación, Ciencia, Investigación y Deportes. Este primer ministerio de Pellegrini fue de corta vida, ya que el 25 de noviembre del mismo año su partido le seleccionó para reemplazar al dimitido Pavol Paska como presidente del Consejo Nacional hasta la conclusión de la legislatura en 2016. Pellegrini regresó al Ejecutivo, y como la segunda persona de a bordo, el 23 de marzo de 2016, cuando Fico y el Smer-SD, ganadores con una pobre mayoría de 49 escaños de las elecciones del 5 de marzo anterior, formaron su tercer Gobierno en coalición con el SNS, el partido Puente (Most-Híd, liberales conservadores magiares) y el partido Red (#SIET, centristas social liberales).

Ahora, Pellegrini ostentaba la condición de viceprimer ministro para el área de Inversiones e Informatización. En añadidura, presidía los Consejos Gubernamentales de Ciencia, Tecnología e Innovación, y de Digitalización de la Administración Pública y el Mercado Digital Único. Como coordinador de la inversión extranjera en Eslovaquia, Pellegrini demostró su habilidad para atraer capital productivo al país centroeuropeo, muy en particular para la industria de la automoción, como pusieron de relieve las importantes inversiones desembolsadas en las plantas de ensamblaje del Grupo Volkswagen, la británica Jaguar Land Rover y el fabricante de motores mexicano Nemak.

La crisis política nacional por el asesinato del periodista Ján Kuciak en 2018

El 26 de febrero de 2018 Eslovaquia se quedó estremecida con la noticia de los asesinatos, cometidos por desconocidos días atrás, de Ján Kuciak, un joven periodista de investigación, y su novia, Martina Kusnírová, cuyos cuerpos tiroteados y sin vida fueron encontrados en la residencia de la pareja en Velká Maca, al nordeste de Bratislava. Kuciak trabajaba para Aktuality.sk, una web de noticias especializada en la difusión de informaciones sobre fraude fiscal y otros delitos económicos y actos de corrupción presuntamente cometidos por personas del mundo de los negocios, no pocas veces conectadas con figuras de la política nacional y funcionarios de los servicios de inteligencia estatales. El Smer-SD aparecía frecuentemente en estos rastreos periodísticos de irregularidades y corruptelas.

De inmediato, sectores de la opinión pública y la oposición política exigieron al Gobierno respuestas claras sobre la autoría y circunstancias del primer crimen de estas características de que se tenía noticia en Eslovaquia en 25 años de independencia nacional. El presidente de la República, Andrej Kiska, se confesó "conmocionado y horrorizado", a la vez que miles de personas se echaron a la calle para expresar su duelo y su rabia. Al empezar marzo, Bratislava se convirtió en el epicentro de unas grandes concentraciones sostenidas que en los días siguientes hallaron eco en las principales poblaciones del país. Las movilizaciones de repudio al "Estado mafioso", respaldadas por medios periodísticos, instituciones educativas, asociaciones ciudadanas y ONG, eran las más numerosas vividas en Eslovaquia desde la Revolución de Terciopelo que puso fin al régimen comunista en 1989.

El Gobierno Fico, cuya reacción inicial fue la de quitar credibilidad a la teoría del crimen con trasfondo político, se encontró desde el primer momento bajo una enorme presión. El 27 de febrero el primer ministro, flanqueado por su ministro del Interior, Robert Kalinák, y el jefe de la Policía, Tibor Gaspar, compareció en una extravagante rueda de prensa, delante de una mesa cubierta de fajos de billetes, para ofrecer una recompensa de un millón de euros, contantes y sonantes, a quien facilitara pistas que permitieran capturar a los asesinos de Kuciak y Kusnírová. A la vez, pidió que nadie "abusara políticamente de la tragedia", pero reconoció que si se demostraba que el doble asesinato tenía que ver con el trabajo del periodista, entonces se estaría ante un "atentado contra la democracia".

La línea de investigación policial se centró en la mafia italiana de Calabria, la 'Ndrangheta, cuyas conexiones criminales con delincuentes eslovacos el reportero estaba investigando en el momento de su asesinato, probablemente a manos de sicarios con instrucciones de terceros. Aktuality.sk publicó el informe inacabado de Kuciak, donde el periodista sacaba en claro la participación de mafiosos calabreses en tinglados de malversación de fondos europeos organizados por políticos locales y protegidos por funcionarios del Estado muy próximos a Fico y su partido. Las pesquisas de Kuciak apuntaban directamente a Maria Trosková, asesora jefe del primer ministro, y Viliam Jasan, el secretario del Consejo de Seguridad del Estado; ambos tendrían, según Aktuality.sk, relaciones "turbias" con un hombre de negocios calabrés llamado Antonio Vadala.

La rápida y teatral puesta en escena de Fico no satisfizo a los partidos de la oposición, que reclamaron las renuncias inmediatas de Kalinák y Gaspar. Ya el 28 de febrero se produjo una primera baja en el Gabinete, la dimisión del ministro de Cultura Marek Madaric, miembro del Smer-SD, al que Pellegrini suplió en funciones. El 4 de marzo la crisis política subió otro escalón al salir Kiska por la televisión para demandar a Fico bien una "reconstrucción radical" del Gobierno, bien la convocatoria de elecciones anticipadas. El gobernante reaccionó con furia al pronunciamiento presidencial, llegando a acusar al jefe del Estado de "bailar sobre las tumbas" de las víctimas y hasta de conspirador golpista en connivencia con el filántropo húngaro-estadounidense George Soros.

El 12 de marzo Fico intentó aplacar a los manifestantes, del orden de 50.000 en Bratislava, así como al Most-Híd, que le exigía este paso mínimo a cambio de su permanencia en el Gobierno, soltando el lastre de Kalinák, el cual anunció su dimisión como viceprimer ministro y ministro del Interior. Trosková y Jasan ya se habían caído de sus puestos. En la jornada siguiente, el líder del Most-Híd, Béla Bugár, insatisfecho, unió su voz a quienes reclamaban el adelanto electoral. Desde la oposición parlamentaria, los partidos Gente Corriente (OLaNO) y Libertad y Solidaridad (SaS), ya tenían en marcha un proceso de moción de censura.

Viendo que su Gabinete estaba al borde de la implosión, Fico, el 14 de marzo, a fin de evitar unos comicios anticipados y para "resolver la crisis política" declarada en el país, ofreció dimitir a la salida de una reunión con Kiska. El cesante ponía, empero, tres condiciones para marcharse: que el resultado de las elecciones de 2016 fuera respetado, que el tripartito de Gobierno quedara asimismo preservado y que su sucesor como primer ministro perteneciera al Smer-SD. La renuncia del Gabinete en pleno fue tramitada al día siguiente.

Entonces, Kiska, sin perder un instante, se dirigió a Pellegrini, viceprimer ministro al igual que Kalinák y que la titular de Justicia, Lucia Zitnanská, con el encargo de encabezar el nuevo Gobierno. Pellegrini convenció al presidente de la pertinencia de su candidatura al presentarle un listado con 79 firmas de diputados, de un total de 150, que declaraban estar dispuestos a votar a favor de su investidura parlamentaria. El mutis institucional de Fico, en realidad parcial, pues continuaba siendo el líder del Smer-SD, posición desde la que sin duda seguiría ejerciendo un considerable ascendiente sobre el nuevo Gabinete, no aplacó a los ciudadanos, que volvieron a manifestarse y con mayor afluencia que en los días anteriores.

Pellegrini, Bugár y el líder del SNS (y presidente del Consejo Nacional), Andrej Danko, ratificaron la continuidad de la coalición gobernante. En la versión original de la lista de ministros presentada por Pellegrini a Kiska, el 19 de marzo, había un nombre que no gustaba al presidente: el de Jozef Ráz, miembro del Smer-SD, para cubrir la baja de Kalinák en Interior. Kiska reclamó a Pellegrini que el titular de tan sensible cartera fuera una personalidad no afiliada a fin de que el Gobierno pudiera "asegurar una investigación imparcial e independiente de los asesinatos de Ján Kuciak y Martina Kusnírová, y de las sospechas de crimen organizado sobre las que el periodista asesinado estaba escribiendo". Obediente, el primer ministro en ciernes reemplazó a Ráz por un no adscrito, Tomás Drucker, hasta ahora ministro de Sanidad.

El 21 de marzo Kiska, no sin ciertas reservas adicionales, aprobó la composición final del Gabinete Pellegrini y al día siguiente este recibió el correspondiente nombramiento y tomó posesión. Los cambios con respecto al Gabinete Fico 3 eran limitados: Drucker (independiente nombrado por el Smer-SD) en Interior, Gábor Gál (Most-Híd) en Justicia, Richard Rasi (Smer-SD) en Investigación e Informatización, Lubica Lassáková (Smer-SD) en Cultura y Andrea Kalavská (independiente nombrada por el Smer-SD) en Sanidad. Seguían en sus puestos entre otros Peter Kazimír (Interior), Miroslav Lajcák (Exteriores) y Peter Gajdos (Defensa). Tenían rango de viceprimeros ministros Kazimír, Rasi, László Sólymos (ministro del Medio Ambiente, del Most-Híd) y Gabriela Matečná (ministra de Agricultura y Desarrollo Rural, independiente nombrada por el Smer-SD). Los magiares de Bugár mantuvieron su cuota de tres puestos y otro tanto los nacionalistas de Danko.

El 26 de marzo de 2018 el flamante Gabinete Pellegrini recibió la aprobación del Consejo Nacional por 81 votos contra 61; esos 81 votos favorables superaban en tres la suma de los grupos parlamentarios del Smer-SD, el SNS y el Most-Híd.

El Gobierno Pellegrini de 2018-2020 y la ruptura temporal con Fico

Al asumir como primer ministro, Pellegrini, político de estilo comedido, transmitió a los ciudadanos un mensaje de calma y fe en las autoridades para el esclarecimiento de un doble crimen que había soliviantado a una población concienciada y en guardia frente a los abusos y corrupciones de las élites político-financieras. El dirigente negó que Eslovaquia fuera un país "gobernado por la mafia" y desmintió cualquier tipo de interferencia política en la investigación policial del caso Kuciak, el cual derivaría en la imputación, juicio y condena a 19 años de prisión del empresario Marián Kocner (más tarde, empero, absuelto).

El Gobierno Pellegrini heredó una situación económica estable y continuó estrictamente la línea marcada por Fico, quien seguía manejando los hilos desde el mando del Smer. Movimiento sui géneris, el smerismo conjugaba ideas de izquierda en el terreno económico y conservadoras en el social, un europeísmo tirando a frío y un nacionalismo explícito en el repudio de la sociedad multicultural, las puertas abiertas a la inmigración y la llegada de refugiados musulmanes. Bratislava, haciendo piña con las otras capitales del Grupo de Visegrad, siguió oponiéndose tenazmente al sistema de cuotas nacionales de acogida, impuesto por Bruselas cuando la crisis de los refugiados en 2015 y posteriormente abandonado. 

Pellegrini manifestó igualmente el rechazo de su país al Pacto Mundial sobre Migración, adoptado en 2018 por 164 estados miembros de la ONU. De los encuentros internacionales mantenidos por el gobernante eslovaco, llamaron especialmente la atención las cordiales recepciones por Donald Trump en la Casa Blanca en mayo de 2019 y por el primer ministro ruso Mijaíl Mishustin en el Kremlin febrero de 2020.

Los pertinaces ecos negativos del caso Kuciak, cuya fase judicial seguía sin cerrarse con cinco personas inculpadas, dieron alas a una fallida moción de censura de la oposición parlamentaria en septiembre de 2019 y terminaron pasando factura en las urnas al Smer, que tras cuatro mayorías legislativas consecutivas perdió los comicios del 29 de febrero de 2020 frente a Gente Corriente y Personalidades Independientes (OĽaNO), el partido centroderechista anticorrupción de Igor Matovic. Pellegrini, infructuoso cabeza de lista, transfirió el Gobierno a Matovic el 21 de mazo, días después de ordenar el cierre de fronteras y de declarar el estado de emergencia por la COVID-19.

El regreso a la oposición abrió grietas en las relaciones entre Fico y Pellegrini, quien, siendo número dos del partido, provocó una liza por el liderazgo. El desafío interno fracasó y en junio de 2020 Pellegrini anunció su marcha del Smer, arrastrando tras de sí a 10 de los 38 diputados. La escisión culminó en septiembre con la inscripción del Hlas-SD, partido de ideario socialdemócrata que ofrecía un enfoque más proeuropeo y sin la retórica radical típica de Fico, aunque compartiendo sus planteamientos socialmente conservadores, con más nitidez si cabe. Ahora bien, sus sucesivos pronunciamientos en una serie de cuestiones de las políticas interior y exterior acabarían poniendo en tela de juicio el carácter no nacional-populista del partido Hlas, amén de que varios de sus miembros enfrentaron cargos penales por presunta corrupción.

Al final, Pellegrini y Fico, sobreponiéndose a los rencores que su pendencia de 2020 pudo dejarles, optaron por no canibalizarse mutuamente, pugnando por los mismos votantes, y encararon las futuras elecciones legislativas con la probable perspectiva de que podrían necesitarse. El objetivo común era arrebatar el poder a las formaciones centristas, derechistas y liberales —OĽaNO, Sme Rodina, SaS, Za ľudí, Demokrati— que, en distintos tiempos, vertebraron los débiles gobiernos de Matovic y de su sucesor en abril de 2021, Eduard Heger, a su vez dimitido en mayo de 2023 tras quedar su Gabinete en minoría y sucumbir a una moción de censura lanzada por el Hlas —al alimón con el SaS— y respaldada por el Smer.

Desde su organización como partido, los de Pellegrini lideraron ampliamente los sondeos de intención de voto, pero en la primavera de 2023 el sector del experimentado Fico tomó la delantera. Para entonces, Fico había formulado abundantes declaraciones hostiles a la diplomacia filoucraniana de Eslovaquia y que medios internacionales presentaron como prorrusas sin disimulos. Por un lado, el Smer censuraba tibiamente la invasión de febrero de 2022 como la violación del derecho internacional que era, pero por otro lado tendía a justificarla al abonarse al relato del régimen de Putin sobre la amenaza "neonazi" que el Gobierno de Ucrania suponía para la seguridad de Rusia.

Fico denostó la aplicación de sanciones duras a Rusia, el alcance de la asistencia militar a Ucrania de Eslovaquia, que estaba donando la mayoría de los lotes de las reservas de sus Fuerzas Armadas (incluidos todos los cazas MiG-29 y sistemas autopropulsados de misiles S-300), y la respuesta matizadamente positiva de la OTAN a la petición por Kyiv de su futuro ingreso en la alianza militar. En cambio, Pellegrini no se oponía a las exportaciones de munición, es más, le parecían positivas para la industria nacional de defensa, y, sobre todo, se distanció de la agresiva campaña lanzada por Fico contra la firma del Acuerdo de Cooperación en Defensa con Estados Unidos, a cuyos firmantes y patrocinadores, incluida la presidenta de la República Zuzana Caputová, el Smer, entregado a la retórica antioccidental e iliberal, puso en la diana como "traidores" a la patria.

Socio de Gobierno del Smer en 2023 y la campaña presidencial de 2024

Las elecciones legislativas del 30 de septiembre de 2023 se saldaron en el triunfo con una magra mayoría simple del Smer (42 escaños) y el debut del Hlas con unas cuotas más bien flojas (el 14,7% de los votos y 27 escaños) para lo augurado en un principio, debiendo conformarse con la tercera posición. A continuación, Fico y Pellegrini no tuvieron excesivas dificultades para forjar un Gobierno de coalición que alcanzó la mayoría absoluta al incorporar como tercer socio a un viejo conocido de los gabinetes del Smer, el ultranacionalista y prorruso SNS.

El Hlas recibió siete de las 16 carteras ministeriales, entre ellas las de Economía, para Denisa Saková, Interior, para Matús Sutaj Estok, y el Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia, para Peter Kmec; Saková y Kmec con el estatus adicional de viceprimeros ministros. Pellegrini se reservó para sí una posición de baja exposición al desgaste público pero de gran calado político, la presidencia del Consejo Nacional, por segunda vez en su carrera. Pactar con los ultraderechistas, como colofón a su análisis heterodoxo de la guerra ruso-ucraniana y sus "preocupantes" posturas con respecto a la inmigración, la temática LGTBIQ y la integridad del estado de derecho, les costó a Pellegrini y Fico la suspensión de sus respectivas agrupaciones en el Partido de los Socialistas Europeos (PSE) y su expulsión (el Smer) del Grupo S&D del Parlamento Europeo.

Durante la campaña presidencial de 2024, Pellegrini, en todo momento arropado por Fico y el Smer, y tras la primera vuelta también por el SNS de Andrej Danko (décimo candidato más votado con solo 1.900 votos), polemizó duramente con su principal contrincante de la oposición y antagonista en el balotaje del 6 de abril. Este era el ex ministro de Exteriores (en los gobiernos de Heger y Matovic, quien, por cierto, quedó en un anecdótico quinto lugar en la primera vuelta) independiente Ivan Korcok, al que respaldaban los partidos centristas liberales PS y SaS y el democristiano KDH, y cuya plataforma proeuropea, proatlantista y proucraniana recordaba vivamente la del presidente elegido en 2023 en la vecina República Checa, Petr Pavel.

Así, el postulante del Hlas, haciendo suya la decisión de Fico, adoptada nada más regresar al poder, de cortar la entrega a Ucrania de armas operativas las Fuerzas Armadas Eslovacas (no así los envíos comerciales salidos de fábrica, muy lucrativos para los industriales del armamento, muchos de ellos en íntimas relaciones con el Smer, lo que ponía en solfa la promesa electoral de Fico de "no entregar a Ucrania ni una bala más"), pintó a Korcok como un irresponsable "belicista" que, con su defensa de la participación de Eslovaquia en el renovado esfuerzo europeo para suministrar munición y armamento pesado a los ucranianos frente a las embestidas rusas, arrastraba al país a una confrontación armada de consecuencias catastróficas en un teatro bélico ajeno.

Es más, Pellegrini acusó a Korcok de pretender el despliegue de tropas de combate eslovacas en Ucrania, escenario que fue desmentido por el diplomático y que de todas maneras era inviable porque el presidente de la República no estaba facultado para ordenar esa movilización saltando sobre el Gobierno o el Parlamento. Pellegrini se mostraba convencido de que a la conclusión de la guerra solo podía llegarse en la mesa de negociación, donde Ucrania, comentó polémicamente Fico, acaso tendría que resignarse a ceder parte de su territorio a Rusia en aras de la paz.

Además de desacreditar como demagógicas la imputaciones vertida por Pellegrini, Korcok acusó a su vez al jefe parlamentario de guardar silencio ante las recientes arremetidas del Gobierno contra el sistema de justicia penal, en particular la eliminación, en medio de una nutrida protesta popular, de la Fiscalía Especial Anticorrupción, oficina que venía realizando investigaciones e instruyendo sumarios contra numerosas personas del Smer. El cierre de la Fiscalía Especial Anticorrupción y la reducción de las penas de prisión por delitos económicos formaban parte de una reforma del Código Penal que el 8 de de febrero fue aprobada en el Consejo Nacional con los votos del Smer, el Hlas y el SNS.

(Cobertura informativa hasta 9/4/2024).

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