Daniel Scioli

© Casa Rosada

© Casa Rosada

Actualización: 6 junio 2016

Argentina

Gobernador de Buenos Aires (2007-2015), vicepresidente de la Nación (2003-2007) y candidato presidencial (2015)

  • Daniel Osvaldo Scioli
  • Mandato: 10 diciembre 2007 - 10 diciembre 2015
  • Nacimiento: Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 13 enero 1957
  • Partido político: Partido Justicialista (PJ), Frente para la Victoria (FPV)
  • Profesión: Deportista y empresario
Descarga

Biografía

1. Perfil
2. Sobre el Frente para la Victoria y el Partido Justicialista
3. Propuestas de la campaña presidencial de 2015


1. Perfil

Daniel Osvaldo Scioli desembarcó en la costa política del peronismo neoliberal en 1997 de la mano de Carlos Menem tras desarrollar una doble trayectoria deportiva en la especialidad de la motonáutica, de la que fue ocho veces campeón mundial y que le dio fama, y empresarial en el ramo de los electrodomésticos, a partir de la herencia de un emporio familiar. Inicio estudios universitarios de Márketing, pero los dejó inconclusos. De diputado nacional por Buenos Aires pasó en 2002 al Gobierno del presidente Eduardo Duhalde como secretario de Turismo y Deportes. Al cabo de un año dio el salto a la Vicepresidencia de la Nación flanqueando a Néstor Kirchner, del que fue, es la imagen que proyectó, un colaborador dócil y sumamente moderado, tanto que a veces irritaba a su combativo jefe.

Este perfil de kirchnerista amable, sin tonos acres ni gusto por la confrontación política, se mantuvo luego de ser elegido gobernador de Buenos Aires en 2007, mandato que renovó con ganancia de votos en 2011. Su gestión en la provincia con más peso económico y más poblada de Argentina ha estado marcada por una pionera Ley de Fertilización Asistida, tímidas mejoras en la infraestructura sanitaria y la promoción de la vivienda social con instrumentos como el programa PROCREAR. Su gran asignatura pendiente, vienen a coincidir opositores y comentaristas, es la inseguridad ciudadana.

A pesar de no pertenecer al círculo de incondicionales del matrimonio Kirchner y de despertar fuertes recelos entre los kirchneristas más ortodoxos por su dudosa adhesión a los postulados del Frente para la Victoria (FPV), el "centrista" y "ambiguo" Scioli mantuvo su condición de lugarteniente de Néstor Kirchner, a cuya muerte en 2010 heredó la presidencia del Partido Justicialista (PJ). Cristina Fernández, jefa del Estado desde 2007, le sometió a un maltrato público que se acentuó a partir de 2012 cuando el gobernador deslizó que tenía ambiciones presidenciales, bien que supeditadas al descarte por Fernández de su tercera postulación, reforma constitucional mediante.

Sin embargo, en junio de 2015 la presidenta, más por cálculo electoralista que por afinidad personal, se aseguró de que Scioli llegara solo a la primaria abierta del FPV forzando la retirada del otro precandidato, el ministro del Interior Florencio Randazzo, quien, paradójicamente, estaba señalado como cristinista y era visto con mejores ojos por La Cámpora, la ultrakirchnerista organización juvenil del FPV que lidera el hijo de los Kirchner, Máximo. En su momento, las quinielas bajaron los nombres alternativos de Jorge Capitanich, Axel Kicillof y Amado Boudou, pero al parecer Fernández nunca los consideró seriamente. El 9 de agosto, Scioli, con el 38% de los votos, fue el candidato presidencial más votado en las primarias PASO, llevando de compañero de fórmula al "kirchnerista puro" Carlos Zannini.


2. Sobre el Frente para la Victoria y el Partido Justicialista

El FPV, situado en la izquierda del peronismo, surgió como la plataforma de Néstor Kirchner para las elecciones presidenciales de 2003, que supusieron el cisma del histórico movimiento político al plasmarse la postulación rival de Carlos Menem. Luego se articuló como una alianza oficialista donde convergieron partidos y grupos de origen diverso (Frente Grande, Partido de la Victoria, Radicales K, comunistas), a la cabeza de los cuales estaba el Partido Justicialista (PJ), cuyos aparatos nacional y bonaerense Kirchner consiguió arrebatar a los sectores menemista y duhaldista, este último derrotado estrepitosamente en las elecciones legislativas de 2005. Aquel mismo año, la justicia federal declaró al PJ en situación de acefalia y lo intervino.

En 2007 el llamado "peronismo ortodoxo", liderado por los ex presidentes Menem y Adolfo Rodríguez Saá, y con el apoyo de varios caudillos provinciales, escenificó en el Congreso Nacional Justicialista de Potrero de los Funes la reconquista del movimiento y resolvió "expulsar" a Kirchner del partido, pero en 2008 este, con su esposa Cristina Fernández instalada en la Casa Rosada, no tuvo dificultades para auparse a la jefatura del Consejo Nacional del PJ, luego titularizado por Daniel Scioli y, desde 2014, por Eduardo Fellner. La hegemonía del kirchnerismo en el justicialismo se vio perturbada en 2013 por la escisión del sector peronista de Sergio Massa. Actualmente, el llamado Peronismo Federal o disidente, aliado en algunas provincias con terceros partidos como la PRO de Mauricio Macri, tiene como principal valedor al sanluiseño Rodríguez Saá. En marzo de 2015 el ex presidente Duhalde fue elegido al frente de un PJ no oficialista que declara "usurpadora" a la dirección oficialista adscrita al FPV.


3. Propuestas de la campaña presidencial de 2015

Con una apretada vida social y de sonrisa espontánea ante las cámaras, Scioli, al que perder el brazo derecho en un accidente a los mandos de su lancha fueraborda en 1989 no le supuso un hándicap insuperable para sus proyectos vitales, llega a las elecciones del 25 de octubre de 2015 gozando de la condición de favorito. Ofrece un conjunto no muy desarrollado de propuestas que en parte parecen pensadas para refutar a la vez a quienes le presentan como una especie de "títere de Cristina", carente de autonomía política y dispuesto a acatar lo que le dicte el "núcleo duro del kirchnerismo", y acusan al Gobierno saliente de dejar en el apartado económico un legado negativo de estancamiento, inflación, déficit fiscal, bajo nivel de reservas internacionales y brecha cambiaria en los dos mercados del dólar, el oficial y el paralelo o blue. En su página web, el candidato del oficialismo hace equilibrios entre el elogio de sí mismo y el diagnóstico medido al ponderar que "los tiempos que vienen exigirán a alguien con experiencia, capacidad de construir consenso, que sea un puente entre la continuidad y la defensa de aquellas políticas constructivas para el país, alguien con capacidad para defender los logros y corregir lo que falta".

El postulante del FPV cree que la situación financiera del Estado, luego de certificarse el pago al vencimiento del bono soberano Boden 2015 (5.900 millones de dólares, amortizados el 5 de octubre) y de reducirse la presión por el litigio con los fondos buitre, ha ganado desahogo. Su plan económico viene a ratificar las líneas maestras del actual Ejecutivo al sustentarse en las promesas de devolver la inflación (la tasa interanual, del 27%, es una de las más elevadas del mundo) a un dígito "sin apelar a medidas de ajuste" y promoviendo la "eficiencia económica", y de avanzar "con decisiones políticas firmes en el desendeudamiento soberano".

También, si bien esta cuestión no la menciona en el manifiesto electoral, cree necesario mantener por el momento el riguroso control del tipo de cambio vigente desde 2011, el popularmente llamado "cepo", pero reduciendo la disparidad de cotizaciones del dólar mediante una "administración eficiente" por el BCRA de sus reservas de divisas y flexibilizándolo, con miras a su futuro levantamiento. Además de amortiguar las subidas de los precios e ir saldando deudas, sus prioridades son, poniendo los necesarios incentivos, conseguir la repatriación de capitales y atraer "inversiones productivas", tanto de inversores internacionales como de los propios ciudadanos argentinos, que guardan 200.000 millones de dólares "bajo el colchón". Salvo el punto del control cambiario, estas nociones se incluyen en el paquete de 16 propuestas de campaña que, clasificadas en los grandes ejes de desarrollo humano, desarrollo productivo e infraestructura para el desarrollo, han sido elaboradas por Desarrollo Argentino (DAR), think tank del kirchnerismo del que Scioli es presidente y que se define a sí mismo como "un espacio para desarrollar el potencial de nuestro país".

Otras propuestas del aspirante, cuyo escueto programa elude polémicas (caso Nisman, batalla judicial con Clarín) y acusa imprecisión en varios apartados, son: "dar continuidad y profundizar las políticas sociales redistributivas" con la devolución del IVA alimentario a los pensionistas y el sostenimiento de las diferentes prestaciones sociales a los colectivos vulnerables; seguir dando pasos en la reducción de la mortalidad materno-infantil, la pobreza y el empleo informal; incrementar en un 70% la inversión en ciencia y tecnología; acelerar los programas de obras de infraestructura urbana y de construcción de vivienda social; subrayar el respaldo público a emprendedores, autónomos y empresas industriales de capital autóctono; partiendo de "logros" como la recuperación por el Estado de YPF, "garantizar el flujo de inversiones para alcanzar la soberanía energética"; y formar a 100.000 nuevos policías crear una "agencia federal" anticrimen.

En cuanto a la integración regional e internacional, el gobernador bonaerense, al que habitualmente suele achacársele escasa locuacidad sobre cuestiones de política exterior pero del que también se destaca un enfoque más pragmático y plural de este y el resto de terrenos de acción política, habla meramente de "profundizar la relación" con los países del MERCOSUR y la UNASUR, y de "profundizar un proceso multidimensional que requiere una estrategia de integración e inserción internacional". En comentarios de viva voz, el candidato es algo más concreto al confirmar la validez de las "alianzas estratégicas" cultivadas por Fernández con China y Rusia, pero complementadas con nuevas "asociaciones" que beneficien al desarrollo del país.

(Cobertura informativa hasta 25/10/2015)