Introduccion

Fecha de publicación:
11/2015
Autor:
CIDOB
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El año 2015 será recordado como el momento en que Europa vivió en propia piel una tragedia de dimensiones globales. Una crisis que otras regiones del mundo vienen atravesando desde hace años con mucha mayor intensidad. La ya conocida como «crisis de los refugiados» va a tener un fuerte impacto en toda Europa y no únicamente sobre un puñado de países. Continuará afectando al conjunto del proyecto de construcción europea y no sólo a alguna de sus políticas. En los textos recogidos en esta monografía apuntamos a diez de sus efectos colaterales que ya se están manifestando.

Las tres primeras aportaciones analizan los efectos de dicha crisis sobre la cohesión de las sociedades europeas desde ángulos distintos: Yolanda Onghena lo aborda desde la perspectiva del cuestionamiento de los valores fundacionales de la Unión; Marga León y Joan Subirats, por su parte, señalan cómo la llegada masiva de refugiados a algunos estados miembros está revelando la fragilidad de unas sociedades del bienestar golpeadas previamente por la crisis económica y las políticas de austeridad; y, finalmente, Jordi Bacaria argumenta en su texto que, bien gestionada, la llegada de estas personas podría convertirse en una oportunidad para revitalizar los mercados de trabajo europeos.

A continuación, Blanca Garcés y Elena Sánchez-Montijano, en sus respectivos análisis, subrayan el reto que supone esta crisis para las políticas de asilo y para el actual régimen de libre circulación de personas en la UE. Plantean que desde distintas perspectivas cada vez hay más voces que reclaman una revisión de la Convención de Dublín y del Tratado de Schengen. Estas contribuciones advierten que esta actualización no se debería hacer a expensas de las obligaciones que los países europeos tienen en materia de protección internacional de refugiados ni del régimen de movilidad intraeuropeo.

La respuesta a la llegada de centenares de miles de personas en cuestión de meses ha profundizado las divisiones en el seno de la UE y también en alguno de sus estados, especialmente en los que han acogido a un mayor número de refugiados. Pol Morillas examina la irrupción de una brecha que se creía olvidada entre la Europa central y oriental y el resto del continente. Una vez más, la UE nos sorprende con su capacidad inaudita para acumular crisis y multiplicar los factores de desintegración. En su análisis, Eckart Woertz pone el foco en uno de los principales protagonistas: Alemania, donde destaca la figura de Angela Merkel que ha proyectado un liderazgo moral que trasciende las fronteras de su país. Pero su inicial política abierta hacia los refugiados ha provocado una mayor división en la sociedad alemana así como en el interior de su propio partido.

Finalmente, se señalan tres ámbitos en los que la crisis ha condicionado la acción exterior de la UE: la propia política exterior comunitaria, el papel de Turquía y la irrupción de Rusia en esta crisis. Francis Ghilès apunta a las carencias, debilidades y errores de cálculo en materia de política exterior de la Unión, mal equipada para hacer frente a un escenario mucho más hostil que el que predominaba tras el fin de la Guerra Fría. Eduard Soler argumenta que Turquía ha aprovechado su situación geográfica y las debilidades de la UE para presentarse como un actor indispensable. En este sentido, si los refugiados antes eran vistos como una carga para Ankara, ahora se han convertido en una baza diplomática. Por último, Nicolás de Pedro aborda el papel de Rusia en la intersección entre la crisis humanitaria y la guerra en Siria. En su reflexión subraya que la estrategia del Kremlin se articula sobre los puntos frágiles de la UE, siendo la gestión de los flujos de refugiados uno de los más notorios.

Esta monografía refleja que estamos ante una crisis de largo recorrido, tanto por la magnitud del fenómeno como por los efectos colaterales que está desatando. Por ello, CIDOB ha redoblado esfuerzos en este ámbito y lo está haciendo de forma transversal. En 2015 hemos lanzado un programa de trabajo, con voluntad de continuidad, que aborda el fenómeno de los refugiados a tres niveles: las causas en origen, la respuesta europea y las políticas de acogida en el ámbito local. Este trabajo colectivo es uno de sus primeros resultados.