Zoran Milanovic

© Comunidades Europeas (2009)

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Actualización: 30 diciembre 2016

Croacia

Primer ministro (2011-2016)

  • Mandato: 23 diciembre 2011 - 22 enero 2016
  • Nacimiento: Zagreb, 30 octubre 1966
  • Partido político: Partido Social Demócrata (SDP)
  • Profesión: Jurista y diplomático
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Presentación

Croacia se dotó en diciembre de 2011 de un Gabinete de coalición de centro-izquierda encabezado por el Partido Social Demócrata (SDP) y su líder, Zoran Milanovic. El nuevo primer ministro es un jurista y diplomático, políticamente moderado y sin experiencia previa de gobierno, aunque está considerado un experto en temas internacionales, particularmente en cuestiones de la OTAN. En 2007 sucedió en la presidencia del SDP al fallecido Ivica Racan, quien fuera primer ministro en 2000-2003. La victoria electoral del SDP y sus socios de la alianza Kukuriku, los liberal populares y los regionalistas de Istria, puso fin al dominio de la conservadora Unión Democrática Croata (HDZ), malparada por la aguda crisis económica y los escándalos de corrupción tras haber gobernado 18 de los 21 años transcurridos desde la independencia de Yugoslavia en 1991.

La prioridades más acuciantes del Gobierno Milanovic las dictan la economía y las cuentas públicas, pues Croacia, aun gozando de un nivel de desarrollo humano y de renta per cápita cimero en la región balcánica, va a cumplir su cuarto año de estancamiento o recesión, mientras el paro galopa en el 18% y el déficit podría desmandarse hasta el 7% del PIB este año. Para salir del "círculo vicioso de insolvencia y lento crecimiento", Milanovic prescribe una cura de austeridad que, espera, no requiera recortes sociales y reformas estructurales demasiado dolorosos para la población. Más encarrilada se presenta la apuesta por Europa, donde el primer ministro cuenta con la colaboración del presidente de la República, Ivo Josipovic, de su mismo partido. De acuerdo con el Tratado de Adhesión firmado justo después de las elecciones por la primera ministra saliente, Jadranka Kosor, Croacia se convertirá en el 28º miembro de la UE el 1 de julio de 2013. Milanovic ha confirmado que, a pesar del huracán que zarandea la Eurozona, Croacia aspira a adoptar la moneda única.

(Texto actualizado hasta diciembre 2011)

Biografía

1. Heredero de Ivica Racan en la socialdemocracia croata
2. Victoria electoral del SDP y elección como primer ministro


1. Heredero de Ivica Racan en la socialdemocracia croata

Entre 1981 y 1985 cursó la secundaria en una elitista casa de estudios de la entonces República Socialista de Croacia, el Centro de Administración y Justicia de Zagreb (CUP). Esta escuela superior funcionaba como una preparatoria de acceso a la casi aledaña Facultad de Derecho, trayectoria de la que no se apartó Milanovic. En 1986 obtuvo la matrícula universitaria y cuatro años después terminó la carrera con las más altas calificaciones. Su excelente currículum le hizo merecedor del Premio del Rectorado y de integrar el equipo de cuatro alumnos enviado por la Facultad a la Telders International Law Moot Court Competition, prestigioso concurso académico para posgrados de Derecho de toda Europa, evaluado por magistrados y profesores del Tribunal Internacional de La Haya y la Universidad de Leiden. En sus años lectivos el futuro primer ministro aprendió los idiomas inglés, francés y ruso.

Su primera práctica profesional, coincidiendo con la secesión nacional de Yugoslavia y el estallido de la guerra de independencia contra las fuerzas serbias, fue en el Tribunal de Comercio de Zagreb. Atraído por la diplomacia y las relaciones internacionales, a principios de 1993 entró en la plantilla jurídica del Ministerio de Asuntos Exteriores, necesitado de personal cualificado para servir en las embajadas y misiones que la nueva Croacia independiente estaba abriendo en el extranjero. Curiosamente, el oficial que le abrió las puertas del Ministerio fue quien década y media más tarde sería su principal adversario político, Ivo Sanader, entonces viceministro de Exteriores y miembro del partido de la derecha nacionalista en el poder, la Unión Democrática Croata (HDZ) del presidente Franjo Tudjman. Por aquel entonces, Milanovic no estaba afiliado a ninguna agrupación política.

La primera labor del joven funcionario en el exterior fue como miembro –el único croata- de la misión de pacificación de la OSCE en la región caucásica de Nagorno-Karabaj, disputada por Armenia y Azerbaidzhán. A partir de 1996 estuvo destacado como consejero legal en la Misión Croata ante las sedes de la Unión Europea y la OTAN en Bruselas. En 1998, aprovechando su estadía en la capital belga, se sacó una diplomatura en Derecho Comunitario por la Universidad Flamenca. En 1999 regresó a Zagreb para servir en el equipo de coordinación del Ministerio para las relaciones con la OTAN.

Milanovic decidió ingresar en la política en un momento crucial de la historia nacional. Fue en diciembre de 1999, cuatro años después de reintegrar Croacia manu militari los territorios englobados en la República Serbia de Krajina (proclamada por la minoría serbocroata en 1991 con la ayuda de Belgrado) y a los pocos días de fallecer el presidente Tudjman, cuyo régimen autoritario había bloqueado la aproximación de Croacia a las organizaciones euro-atlánticas occidentales. Su opción para afiliarse fue el Partido Social Demócrata (SDP), fuerza ex-comunista en la oposición a la HDZ y liderada por Ivica Racan, cuyo programa reformista hacía hincapié en la superación de la cuarentena diplomática impuesta al país por su nacionalismo excluyente y las restricciones al Estado de derecho. El SDP apostaba decididamente por los ingresos en la OTAN y la UE, aunque eso exigiera plena colaboración con el Tribunal Penal de La Haya que reclamaba a los presuntos criminales de guerra croatas, y el desarrollo de relaciones de cooperación y buena vecindad con las otras repúblicas ex yugoslavas.

El 27 de enero de 2000, como resultado de las elecciones legislativas del 3 de enero, el SDP formó un amplio Gobierno de coalición encabezado por Racan. Al poco, Milanovic fue ascendido a primer coordinador nacional de las relaciones con la OTAN, una alta función que le colocó a la diestra del nuevo ministro de Exteriores, Tonino Picula, con quien realizó numerosas visitas a Bruselas y Washington. Los primeros logros del nuevo equipo gobernante no se hicieron esperar y el 25 de mayo del mismo año el Consejo Atlántico, en su reunión de Florencia, aprobó el ingreso de Croacia en el programa de cooperación militar Asociación para la Paz y en el Consejo de Asociación Euro-Atlántica (CAEA). A este logro se le sumó luego, en octubre de 2001, la firma con la UE de un Acuerdo de Estabilización y Asociación, avance que preludió la solicitud formal por Zagreb del ingreso en la organización europea el 21 de febrero de 2003.

Ese mismo año Picula nombró a Milanovic su asistente ministerial para asuntos políticos multilaterales. Sin embargo, el 23 de noviembre la HDZ ganó las elecciones generales y un mes después Sanader tomó posesión del Gobierno, mudanza que marcó el final del compromiso de Milanovic con el Ministerio de Exteriores. Puesto que se había quedado en paro, Milanovic barajó dedicarse a la práctica jurídica privada. A principios de 2004 estaba sondeando salidas profesionales en varios despachos de abogados cuando Racan, que seguía en primera línea de la política como líder de la oposición, le invitó a poner su capacitación y experiencia al servicio del SDP. Milanovic aceptó y en mayo, en el IX Congreso del partido, el ex responsable diplomático fue elegido miembro del Comité Central, donde asumió la oficina de relaciones internacionales así como un rol de interlocutor en los tratos con otras fuerzas parlamentarias. Al poco tomó parte en unas negociaciones con el Partido Campesino Croata (HSS) y en 2006 ejerció interinamente de portavoz ante la prensa.

La interrupción de ambos cometidos se enmarcó en una serie de roces con otros dirigentes del partido que le miraban con desdén por tratarse de un socialdemócrata de última hora y el favorito personal de Racan. Desde estos sectores se propaló la especie de que Milanovic, en realidad, había sido militante de la HDZ, vínculo desmentido por él de manera categórica. Pese a todo, las relaciones entre Milanovic y Racan, basadas en la mutua lealtad y confianza, no se resintieron. El 11 de abril de 2007, Racan, enfermo terminal de un cáncer renal que le habían diagnosticado tan sólo dos meses atrás, dimitió como presidente del partido. Desde enero, las funciones del cargo ya venía ejerciéndolas la vicepresidenta, Zeljka Antunovic. El rápido desenlace de la enfermedad de Racan, que llenó de consternación a los socialdemócratas, se produjo el 29 de abril con el fallecimiento del dirigente a los 63 años de edad.

Milanovic se presentó a la elección del nuevo presidente del partido, dirimida por un congreso extraordinario el 2 de junio. Contrariando los pronósticos, el técnico en política exterior se llevó el puesto en la segunda vuelta con el 55,1% de los votos, venciendo a tres pesos pesados con mayor recorrido político que él: la vicepresidenta Antunovic, el alcalde de Zagreb, Milan Bandic, y el ex ministro de Exteriores Picula. El 25 de noviembre tocaban las elecciones legislativas y Milanovic, inesperadamente, comunicó a la dirección del partido su deseo de no aspirar al puesto de primer ministro y de traspasar la candidatura a Ljubo Jurcic, ministro con Racan y autor del programa económico del SDP, del que no era miembro formal. El gran hándicap de Milanovic era su todavía insuficiente rodaje de cara a la opinión pública; a fin de cuentas, hasta su elección en junio había sido un virtual desconocido fuera de los ambientes políticos y diplomáticos.

Los comicios depararon a los socialdemócratas una fuerte subida en votos y escaños, pero la HDZ retuvo la primera posición y Sanader vio abierta la puerta a seguir gobernando si encontraba socios con que alcanzar la mayoría absoluta en el Sabor o Cámara de Representantes. El 30 de noviembre Milanovic, en un golpe de timón que causó desconcierto y malestar en el SDP, se declaró listo para intentar formar gobierno en lugar del candidato designado, Jurcic. Sin embargo, el anunció no se materializó en hechos porque Sanader fue capaz de articular un Gabinete de coalición mayoritario con los campesinos (HSS), los social liberales (HSLS) y la minoría serbocroata (SDSS). A pesar de haber prometido esta salida si el SDP no sacaba más escaños que la HDZ en las elecciones, Milanovic no sólo no dimitió como presidente del partido, sino que optó a la reelección en una votación interna celebrada el 11 de mayo de 2008. Con casi un 80% de apoyos, el titular se impuso fácilmente a dos camaradas que salieron a retarle, Davorko Vidovic y Dragan Kovacevic.

En esta legislatura, Milanovic, de paso líder del grupo socialdemócrata en el Sabor, endureció la oposición del SDP al Gobierno conservador, que hubo de enfrentar una crisis económica particularmente severa mientras se esforzaba en cerrar con Bruselas los diversos capítulos de las negociaciones de adhesión a la UE, durante unos meses bloqueadas por Eslovenia por el contencioso de la delimitación fronteriza del golfo de Piran, en el extremo noroccidental de la península de Istria (en cambio, el ingreso en la OTAN, para el que tantos desvelos había invertido Milanovic en su etapa en Exteriores, fue una realidad el 1 de abril de 2009). Por otro lado, en julio de 2009 Sanader, por sorpresa y sin aclarar suficientemente los motivos, presentó la dimisión como primer ministro y líder de la HDZ. Su sucesora en ambos puestos fue la hasta entonces ministra de Asuntos de la Familia y los Veteranos, Jadranka Kosor.

El SDP bajo el liderazgo de Milanovic se apuntó su primer éxito político en enero de 2010 al resultar ganador de las elecciones presidenciales su candidato, el diputado y jurista Ivo Josipovic. En octubre siguiente, los socialdemócratas presentaron una moción de censura, con resultado infructuoso, contra el Gobierno Kosor con el doble argumento de la catarata de escándalos de corrupción y abuso de autoridad que estaba golpeando a las filas de la HDZ y la persistencia de la recesión económica, que el Ejecutivo se mostraba incapaz de atajar.


2. Victoria electoral del SDP y elección como primer ministro

Milanovic, esta vez candidato a primer ministro desde el principio, y el SDP tenían todo a su favor para apuntarse la victoria en las elecciones parlamentarias del 4 de diciembre de 2011. Las posibilidades aumentaron para los socialdemócratas al forjar una coalición de centro-izquierda con el Partido Popular Croata-Liberal Demócratas (HNS) de Radimir Cacic, la Asamblea Democrática Istriana (IDS-DDI, portavoz de las reclamaciones de la minoría italiana en este condado noroccidental y, como el anterior, antiguo socio en el Gobierno Racan) de Ivan Jakovcic y el pequeño Partido de los Pensionistas Croatas (HSU) de Silvano Hrelja. La alianza adoptó el curioso nombre de Kukuriku, quiquiriquí en el idioma croata. Kukuriku era el nombre de un restaurante en la localidad de Kastav, al norte de Rijeka, donde los partidos sostuvieron su primera reunión en 2009.

Las expectativas electorales fueron colmadas. Con una participación del 56,3%, el SDP y sus aliados conquistaron una mayoría absoluta de 80 escaños sobre 151 con el 40,4% de los votos, casi el doble que la HDZ y los suyos. Por primera vez desde la independencia, el SDP arrebató a la HDZ la condición de primer partido del país. El 14 de diciembre el presidente Josipovic nombró primer ministro a Milanovic, que invirtió una semana en formar su Gobierno. El 23 de diciembre el nuevo Ejecutivo recibió la luz verde del Sabor por 89 votos contra 28 y ese mismo día entró en funciones. El Gabinete era tripartito, con 14 puestos para el SDP, cuatro para el HNS y uno para la IDS-DDI. Los socialdemócratas se reservaron casi todas las carteras de peso, incluidas Defensa, para Ante Kotromanovic, Interior, para Ranko Ostojic, y Finanzas, para Slavko Linic, además de tres de los cuatro puestos de viceprimer ministro. El HNS recibió el Ministerio de Exteriores, para Vesna Pusic, y la posición de primer viceprimer ministerio, para su líder, Cacic.

Los primeros mensajes de Milanovic tuvieron un tono europeísta y de perentoriedad. Secundando el planteamiento de Kosor, que como primera ministra saliente acababa de firmar, en el Consejo Europeo de Bruselas el 9 de diciembre, el Tratado de Adhesión a la UE, el nuevo gobernante dejó claro que Croacia no se conformaría con convertirse en el vigésimo octavo Estado miembro el 1 de julio de 2013 (la fecha estaba decidida desde junio, cuando quedaron cerrados los últimos capítulos de negociación), sino que asimilaría plenamente y sin excepciones todo su acervo y, cuando su situación monetaria lo permitiera, adoptaría también el euro. De acuerdo con la decisión del Sabor, el 22 de enero de 2012 iba a tener lugar el referéndum nacional sobre la membresía en la UE. Las encuestas auguraban una victoria del sí, aunque no aplastante.

Pero, por el momento, la tarea más urgente del Gobierno era poner coto al gasto público y ajustar el presupuesto, cuyo déficit podría alcanzar el 7% en 2012, dos puntos más que en 2011, debido al flagrante incumplimiento de las previsiones económicas; aunque técnicamente el país, desde el primer trimestre de 2011, ya no estaba en recesión, el crecimiento para el conjunto del año había sido anémico (poco después iba a saberse que la tasa, en realidad, había sido cero) y las tasas trimestrales negativas asomaban de nuevo en el horizonte de 2012. Además, la deuda pública equivalía ya al 60% del PIB y el paro, desbocado, iba camino del 18%. "Croacia no está sumida en el caos, pero sí en una situación peligrosa, en el punto de no retorno", advirtió Milanovic a la hora de defender la necesidad de acometer una dura cura de austeridad para sanear y consolidar las finanzas nacionales.

Ya en el cierre de la campaña electoral, el líder socialdemócrata había reclamado comprensión ciudadana para los recortes dolorosos que tendrían que aplicarse. "No estamos seguros de lo que nos espera. Definitivamente, sí sudor, aunque creo que sin sangre y lágrimas, y un montón de incertidumbre", dijo entonces. Aunque el dirigente croata confiaba en podar déficit por la vía de la mayor recaudación fiscal, empezando por una subida del IVA salvo para el turismo, las agencias de calificación de deuda y los analistas de mercado opinaron que Zagreb no iba a tener más remedio que meter la tijera en la administración pública, las empresas del Estado y el estado del bienestar, así como acometer reformas estructurales en el sistema de pensiones y la legislación laboral.

El primer ministro de Croacia está casado desde 1994 con Sanja Music-Milanovic, médica especialista en epidemiología, con la que ha tenido dos hijos.

(Cobertura informativa hasta 1/2/2012)

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