Post-Acuerdos FARC-EP

 

Postconflicto armado y financiación 

El acuerdo de paz con las FARC-EP presenta tres escenarios: la culminación de los diálogos y la firma de todos los consensos alcanzados, un completo entendimiento entre la guerrilla y el gobierno en temas sobre todo políticos y económicos; y por último el convencimiento nacional acerca de la necesidad de una reconciliación y de restaurar la identidad estatal. Conseguir la firma de un acuerdo final representaría iniciar el proceso de pacificación. El postconflicto armado implica beneficios en todos los ámbitos, pero también genera costos, una financiación que aún está por definir. 

Se denomina posconflicto al periodo desde que los diálogos se tornan inalterables hasta cuando se llevan a cabo comicios sujetos a los distintos acuerdos y condiciones pactadas. En este momento se pone en marcha el diseño de políticas públicas orientadas al fin del conflicto. Incluye la participación ciudadana en la toma de decisiones, así como la inclusión de sectores tradicionalmente ajenos al ejercicio político. Se trata de un proceso democratizador de la sociedad. El presidente Juan Manuel Santos, a mediados de junio, expresó que las armas se están silenciando y que se están atacando las raíces del conflicto; por lo que el postconflicto ya había empezado

En octubre de 2014 se reactivó el Consejo Nacional de Paz (esta iniciativa se promovió el 3 de febrero de 1998 en la Ley 434) con el propósito de promover el desarrollo y la participación social en las regiones. Esta organización aglutina representantes de los sectores civiles, políticos, gubernamentales, académicos, gremiales y étnicos. El designado político es Óscar Naranjo, Ministro Consejero de Posconflicto, Derechos Humanos y Seguridad. Naranjo es responsable de coordinar y ejecutar las políticas y programas relacionados con la consecución de la firma de los acuerdos. Un trabajo conjunto con el Ministerio de Seguridad Ciudadana. 

 

Postacuerdos vs Postconflicto 

Con la firma de los acuerdos empieza el camino de la pacificación social, queda pendiente gestionar aspectos políticos, económicos, sociales y culturales con el propósito de que no se configuren nuevas violencias físicas. La pacificación integral no se consigue únicamente con el cese bilateral al fuego y la firma de un acuerdo. En este sentido algunos sectores sociales prefieren emplear el término postacuerdos para describir el periodo inmediato después de la firma. Los problemas heredados y aquellos que fueron los causantes del conflicto armado inicial se mantienen si las políticas  orientadas después de la firma no tienen en cuenta el desarrollo y la intervención estatal.

 

El postconflicto implica la recomposición de la población afectada, de las partes en pugna, pero también incluye la seguridad ciudadana y el correcto desarrollo de los acuerdos de paz alcanzados. El libro publicado por la Fundación Ideas para la Paz, Preparar el futuro conflicto y postconflicto en Colombia señala algunos ejes estratégicos:

 

  • Atención humanitaria a las víctimas del conflicto, retorno y apoyo a poblaciones desplazadas;
  • Participación del sector privado, la restauración de la capacidad del manejo económico, la generación de recursos y empleo;
  • Adecuación y fortalecimiento de las instituciones estatales. Distribución del poder;
  • Restauración o consolidación del Estado de Derecho;
  • Procesos de perdón y reconciliación, fomento al resurgimiento y consolidación de la sociedad civil;
  • Reelaboración del gasto militar;
  • Recursos para la construcción de la paz: participación en facilitación, mediación y verificación.

 

En el marco del postconflicto armado el Estado debe responder por la seguridad ciudadana, plantear ejes de prevención para que los  grupos desmovilizados se reintegren y evitar que se repita la situación actual de las bandas criminales que se formaron después de la desmovilización de grupos paramilitares.  Hablar de pacificación implica superar las desigualdades en el acceso a los derechos políticos y económicos, así como a los servicios públicos. 

 Financiación interna 

El anuario de procesos de paz 2015 de la Escuela de Cultura de Paz señala que Colombia cuenta con las condiciones económicas para afrontar el postconflicto armado. Este país ha podido asumir la mayor parte del coste de la desmovilización y reintegración de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y desmovilizaciones individuales, en un número muy superior a los actuales efectivos de las FARC-EP y el ELN. Según el anuario, parte de la financiación puede basarse del denominado dividendo del desarme que consiste en el ahorro que supondrá, en cuanto a gasto militar, la firma de los acuerdos de paz. Esto incluye la desmovilización de la guerrilla y la reforma del sistema de seguridad. Implica la reducción de los efectivos militares y los gastos militares entre un 30 y un 50 por ciento.  Es decir, que se liberará parte del presupuesto para gestionar programas estructurales y para reconducir la policía a tareas no militares homologándola a lo que en contextos de paz se denomina policía de proximidad. La financiación de los postacuerdos puede nacer de las mismas arcas del Estado colombiano, a través de la subvención internacional o por medio de un proceso mixto de las dos anteriores opciones. 

En octubre de 2014 la senadora Claudia López estimó que el país necesitará unos 35.000 millones de euros en diez años "para construir instituciones mínimas que garanticen justicia y seguridad pública; regulación de la propiedad, uso y explotación de la tierra; servicio civil y capacidad administrativa, financiera y de planeación local, tributación local y capacidad fiscal; e inversión en salud, educación, vías, agua, electrificación, vivienda y desarrollo rural". 

En la misma línea el senador Roy Barreras, presidente de la Comisión de Paz del Senado manifestó que la sociedad colombiana tiene que diferenciar por un lado el costo de la paz, es decir, aquello que implica el fin del conflicto: desarme, desmovilización y reintegración de 18.000 combatientes y, por otro lado, el costo del postconflicto armado.  Una vez firmado el acuerdo final uno de los mayores gastos se verá reflejado en la cuestión agraria. El Estado tiene un reto importante que radica en invertir y crear planes de desarrollo en zonas donde nunca ha tenido presencia. 

Respecto a la guerrilla una de las medidas radica en que todo el territorio ocupado, así como las empresas ilegales para el lavado de dinero, tiene que ser devuelto a la sociedad. En esta misma línea se encuentran el sector privado, que desde una visión solidaria podrían invertir en la construcción de espacios de pacificación. Una de las alternativas es la creación de un fondo empresarial. Esta propuesta fue lanzada por el ministro para el postconflicto, Óscar Naranjo, en marzo de 2015. 

La aportación interna será a través de los impuestos y de los beneficios del petróleo. Este recurso natural representa el 50 por ciento de las exportaciones nacionales, el 16 por ciento de los ingresos fiscales del Gobierno y el 5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).  Según el ministro de Hacienda Mauricio Cárdenas se realizará una reforma tributaria para no depender exclusivamente de los beneficios de la industria petrolera y para luchar contra la evasión de impuestos. Esta medida fue recomendada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). 

Finalmente, el Consejo Nacional de Política Económica y Social (Conpes 3712 que comprende el Plan de Financiación para la sostenibilidad de la Ley 1448 de 2011) ha elaborado un presupuesto detallado de las partidas necesarias hasta 2021, que incluye la asistencia y reparación integral de las víctimas del conflicto armado. 

Aportación internacional 

En el 2014 el presidente Juan Manuel Santos realizó una gira por Europa con el objetivo de consolidar apoyo económico. Una de las propuestas es crear un fondo fiduciario en el cual puedan aportar los diferentes países individualmente o en bloque. La Unión Europea, en la Cumbre UE-CELAC celebrada el 10 y 11 de junio de 2015, se comprometió a aportar 26 millones de euros para el futuro acuerdo de paz. Cinco millones de euros serán destinados a apoyar la labor del Ministerio de Posconflicto, Seguridad y Derechos Humanos. 

De manera individual Alemania en 2014 concedió un crédito de cerca de 75 millones de euros, con un plazo de pago de diez años. El propósito es financiar el proceso de prevención, asistencia y reparación integral de las víctimas, así como también los procesos de desmovilización, desarrollo rural y agrario.  En términos generales los gobiernos de Estados Unidos, Bélgica, España, Suiza, Noruega, Suecia y Alemania han sido quienes más cercanos se han mostrado a los proyectos de financiación. 

En lo que respecta a organismos internacionales el Fondo Monetario Internacional (FMI) se ha comprometido a buscar mecanismos de financiación. En el caso del Banco Mundial (BM) aprobó un fondo multidonante con un primer desembolso por parte de Suecia. 

 

Para saber más

 

Escenarios de vulnerabilidad fiscal para la economía colombiana Fedesarrollo, 2014. 

Plan de financiación para la sostenibilidad de la ley 1448 de 2011 Consejo Nacional de Política Económica y Social 

Preparar el futuro conflicto y postconflicto en Colombia Fundación Ideas para la Paz 

Preparar el postconflicto en Colombia desde los programas de desarrollo y paz: retos y lecciones aprendidas para la cooperación internacional y las empresas Miguel Barreto Henriques, Revista Bogotá 

Del conflicto al postconflicto en el contexto colombiano Janiel David Melamed Visbal 

Conflicto y postconflicto en Colombia: una mirada a la política de seguridad democrática Tito Hernando Pérez Pérez 

Colombia en el posconflicto violento: retos y escenarios para la construcción de la paz Instituto Catalán Internacional para la Paz (ICIP) 

125 municipios del posconflicto según la ONU Fundación Nuevo Arco Iris  

Desafíos de las Fuerzas Militares colombianas ante un eventual escenario de posconflicto Javier Tarazona, Universidad Militar Nueva Granada 2014 

Reformas al sector seguridad en contextos de postconflicto armado: experiencias en Centroamérica y consideraciones sobre el caso colombiano Viviana García Pinzón, Conferencia FLACSO-ISA: Poderes Regionales y Globales en un mundo cambiante. 2014 

Consejo Nacional de Paz. Ley 434 de 1998 Congreso de Colombia, 1998. 

Fondo fiduciario. Issam Abousleiman Banco Mundial, 2015. 

Postconflicto y construcción de paz Fundación Ideas para la Paz. 

Mantenimiento de paz y resolución de conflictos internacionales Instituto para Formación en Operaciones de Paz, 2008. 

Declaración de Óscar Naranjo sobre la financiación del posconflicto Noticias Caracol, 2015. 

Plan prospectivo para el desarrollo agrario en las regiones colombianas a partir del postconflicto al año 2025 Efraín Guerrero, Ángel Rojas, María Torres y Nubia Bourdon, 2014. 

Estudios económicos de la OCDE Colombia Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), 2015. 

Esbozo de una estrategia postconflicto Jairo Morales, Inter Arica Consultants, 2013. 

El papel de la Comunidad Internacional en escenarios de postconflicto Angélica Alba, Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano, 2014. 

¿Qué pueden hacer España y la UE por la paz en Colombia? Áurea Moltó, Política Exterior, 2014. 

El desplazamiento forzado en Colombia en un contexto de posacuerdos Servicio Jesuita a Refugiados, 2013.