De los seis a los ocho millones: así es la inmigración en Cataluña

Ara - 4 feb. 2024

“Es necesario hablar de inmigración. No hacerlo sería una irresponsabilidad”, escribía para el Diari Ara la investigadora del Cidob Blanca Garcés Mascareñas. Hay que hablar de inmigración porque es uno de los principales retos que tiene Cataluña, pero debe hacerse abordando el contexto de acogida, si las personas que han llegado tienen capacidad de progresar, si hay unas expectativas reales para mejorar. Es la única manera de mantener la cohesión social, coinciden en apuntar los expertos: que el ascensor social funcione. La inmigración es necesaria porque el mercado laboral catalán necesita mano de obra extranjera. Y más cuando en los últimos cinco años, acentuado por el Covid, el crecimiento natural ha sido negativo. Garcés sostiene que el crecimiento económico en Catalunya ha ido "siempre supeditado" a esta inmigración y las administraciones, sobre todo el gobierno español, han ido a remolque con sus políticas: los inmigrantes entran de forma informal, a través del visado de turista, y después se regularizan en función de las demandas del mercado laboral.

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