China y Rusia, ¿amigos para siempre?

Política Exterior – Agenda Exterior - 20/10/2022

Inés Arco, investigadora de CIDOB, responde a las preguntas de Agenda Exterior: “Más que una alianza, la relación entre Rusia y China es un alineamiento estratégico que prioriza la estabilidad de la frontera común de 4.200 kilómetros y la creciente competición sistémica con EEUU. No existe ningún acuerdo de asistencia mutua en caso de conflicto, ya que ambos resguardan su propia autonomía e independencia. Si bien coinciden en su interés por erosionar la hegemonía occidental, China y Rusia ambicionan dos órdenes internacionales distintos: mientras Rusia lo confronta de manera violenta y a gran escala, China aspira a transformarlo, consciente de los muchos beneficios que ha obtenido de una mayor integración en el sistema. Sus divergencias se agudizan en regiones como Asia Central o el Sureste Asiático, llegando a contraponerse en casos como el India o Vietnam. En un entorno de creciente hostilidad por parte de Washington y Bruselas, Pekín tiene pocas alternativas. La respuesta actual –más simbólica que sustancial– muestra que existen límites. El impacto de la guerra de Ucrania en los intereses y las prioridades chinas, en especial en lo tocante a la economía y al principio de integridad territorial, que precisamente Pekín esgrime con relación a Taiwán, alimenta la preocupación que Xi le transmitió a Putin en Samarcanda. Es, por tanto, esperable que la asociación sino-rusa se mantenga a medio plazo; no obstante, la intensidad y la calidad de dicha relación estarán determinadas por el equilibrio de fuerzas entre ambas potencias, y al acomodo de Rusia como socio menor”.

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