Ciclo “¿Qué pasa en el mundo?” Cuba en reformas: ¿qué está cambiando?

AMÉRICA LATINA - 19/6/2013

El pasado 11 de junio, CIDOB organizó una nueva conferencia dentro del ciclo “¿Qué pasa en el mundo?”, centrado en la profundidad de las transformaciones en Cuba a raíz de la reforma económica y la liberalización política impulsada por el gobierno de Raúl Castro. Desde diferentes enfoques, se procedió a analizar la situación de la economía, la expansión de libertades y sus implicaciones para la sociedad civil.

Descripción

El pasado 11 de junio, CIDOB organizó una nueva conferencia dentro del ciclo “¿Qué pasa en el mundo?”,centrado en la profundidad de las transformaciones en Cuba a raíz de la reforma económica y la liberalización política impulsada por el gobierno de Raúl Castro. Desde diferentes enfoques, se procedió a analizar la situación de la economía, la expansión de libertades y sus implicaciones para la sociedad civil.

En el marco del ciclo “¿Qué pasa en el mundo?”, CIDOB celebró la sesión Cuba en reformas: ¿qué está cambiando? que contó con la participación de Arturo López-Levy, investigador de la Escuela Josef Korbel de Estudios Internacionales de la Universidad de Denver, e Iván León, investigador de la Universidad Autónoma de Barcelona. El debate estuvo moderado por Anna Ayuso, investigadora principal en América Latina de CIDOB.

La sesión se centró en el análisis y el alcance real de los cambios producidos en Cuba a raíz de la reforma económica y la liberalización política impulsada por el gobierno de Raúl Castro. Desde diferentes perspectivas, los expertos evaluaron la situación de la economía, la expansión de libertades y las implicaciones de las transformaciones para la sociedad civil.

López-Levy inició su intervención refiriéndose a los elementos que caracterizan el proceso de transición económica y el proceso de liberalización política en Cuba. En primer lugar, para poder entender la situación política en Cuba explicó el carácter dual que tuvo la revolución cubana de 1959, destacando el paralelismo que se produjo entre el proceso comunista y el componente nacionalista. El marco de análisis de López-Levy parte de la premisa de abordar la legitimidad política a partir de “sistemas de zonas de legitimidad”. En ese sentido, el investigador resaltó el factor del liderazgo y las diferencias existentes entre el liderazgo colectivo (que evoca pluralismo) y el liderazgo carismático (que responde a criterios de incondicionalidad). Según López-Levy, el proceso de reformas se inicia en respuesta a tres crisis: una crisis económica, debida al agotamiento del modelo de la economía de comando; una crisis de liderazgo, ya que el liderazgo de Fidel Castro se disuelve; y una crisis de confianza, que alude a la poca capacidad del gobierno para resolver los problemas. Para López-Levy, se crean “dinámicas de cambio” en el modelo de transición del régimen totalitario al régimen postotalitario, y esas dinámicas responden a la búsqueda de legitimidad a través de la reforma económica. A continuación, López-Levy destacó algunas de las medidas que se han implementado como la transición de la economía de comando a la economía mixta; la apertura de nuevos espacios al sector no estatal, que ofrece una expansión de oportunidades para la inversión extranjera; y por último, el establecimiento de mecanismos no integradores entre el sector estatal y el sector no estatal. En relación al proceso de liberalización política, destacó el proceso de descentralización entre partido y gobierno; la expansión de algunos derechos civiles (libertad de religión y derecho de viaje).

Por su parte, Ivan León ofreció la percepción de la UE del proceso de reformas que se está produciendo en Cuba. Como punto de partida, explicó la dualidad de las reformas o el también llamado proceso de “actualización del modelo socialista”. León manifestó la persistente monopolización del poder por parte del gobierno y advirtió del férreo control gubernamental en cuanto a la información, la cultura y el discurso único. Asimismo, expresó “dudas razonables” sobre la profundidad de las reformas, que también se reclaman desde organizaciones internacionales. Para ilustrar la percepción de las reformas en Cuba por parte de la Unión, destacó dos etapas. En la primera etapa, que comprende del año 2006 a 2008, se produce el traspaso de poder de Fidel a Raúl Castro. Las expectativas de la UE en este momento eran altas debido al avance en las negociaciones. No obstante, el nuevo liderazgo en Cuba, implicó también una mayor lentitud de las reformas. Desde el año 2008 se inauguró la segunda etapa, que está marcada por los problemas derivados de la lentitud de las reformas y una reducción de las expectativas de la UE. “Es probable que la UE tenga dudas sobre el proceso cubano. El alcance de estas medidas son temas que preocupan a la UE” añadió León. La Unión Europea tiene un rol de observador en la región para garantizar un desarrollo sostenible, pero ese desarrollo no pasa por el ámbito económico sino por la buena gobernanza. Para León, la UE debe ser un ejemplo de experiencia de cambio para el proceso cubano, “es un actor que puede ser relevante en Cuba” siempre y cuando se establezca cooperación entre los poderes, la sociedad y la oposición. Por esta razón, León planteó la cuestión ¿qué puede y debe hacer ahora la UE ante este proceso?

En cuanto al alcance de las transformaciones, López-Levy ofreció datos para demostrar la correcta implementación de las medidas aunque aseguró que “no hay manera de garantizar los beneficios de la implementación de la reforma”. De ese modo, afirmó que las reformas están beneficiando fundamentalmente a la población urbana, sin embargo los sectores más relevantes, como son la educación y la salud, han recibido algún beneficio de la reforma pero hasta ahora han sido perdedores en el contexto general. En un nivel regional, López-Levy se refirió a la relación de Cuba con Venezuela y destacó el rol creciente de Brasil en la zona. En cuanto a un cambio de posición de la UE, León explicó que la relación entre la UE y Cuba no es tan estrecha como cabría esperar, no se encuentra en un estado de apatía pero hay un “entusiasmo contenido”. Para los dos investigadores el objetivo principal sería encontrar una posición común, ya que según López-Levy, la UE podría ser un creador de agenda en la región.

Durante el debate posterior a la sesión se trataron cuestiones como el concepto de sociedad civil en Cuba y sus transformaciones, el papel de la oposición política y el “carácter anfibio” de algunos grupos controlados por el gobierno, el rol del CELAC y el posible cambio en la posición europea, el estado del pluralismo cultural en la región y las relaciones de Cuba con EEUU y la OEA.

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