Informe Nacional para España NIEM 2020 sobre solicitantes y beneficiarios de protección internacional

MIGRACIONES - 26/6/2020

El incremento de las demandas de asilo, la falta de un modelo gobernanza multinivel y la escasez de recursos, principales problemas del sistema de asilo en España


  • Según el Informe Nacional para España del proyecto National Integration Evaluation Mechanism (NIEM), el Sistema de Acogida de Protección Internacional español (SAPI), no ha sabido responder al aumento exponencial de las demandas de asilo –115.190 en 2019 frente a las 57.745 de 2018–, siendo España el país que ha registrado el incremento anual más alto entre los principales países receptores de Europa. A pesar de haber aumentado su capacidad y flexibilizado la acogida, la falta de reglamentación y escasez de recursos no garantizan la integración de todos los solicitantes de asilo. 
  • El estudio, dirigido por CIDOB en España y financiado por la Comisión Europea, ofrece un análisis comparado de los sistemas nacionales de acogida de 14 países de la UE: Bulgaria, Eslovenia, España, Francia, Grecia, Hungría, Italia, Letonia, Lituania, Países Bajos, Polonia, República Checa, Rumanía y Suecia. Los datos destacan la dimensión normativa como el aspecto más positivo de los sistemas nacionales de acogida (con una puntuación de 69,4 sobre 100). Los problemas más graves atañen a la fase de implementación (31,1 sobre 100). 
  • El informe NIEM 2020  pone de relieve las deficiencias que tiene el sistema de asilo y acogida español a la hora de tratar con casos de solicitantes de asilo y personas refugiadas LGTBI. Destaca la falta de formación específica de las personas evaluadoras en materia de diversidad sexo-genérica y competencias interculturales, la carencia de información respecto al país de origen y la presencia de estereotipos. 

Retos y límites del sistema de acogida de protección internacional en España

El informe NIEM 2020, dirigido por CIDOB en España, profundiza en el sistema de acogida de protección internacional español (SAPI). España es el país que ha registrado el mayor incremento de demandas de asilo en Europa, con 115.1190 nuevas solicitudes en 2019. El SAPI ha intentado adaptarse a dicho incremento, y a lo que este ha significado en términos de exigencias de acogida e integración, aumentado su capacidad (en cuanto a números de entidades involucradas, plazas disponibles y personal empleado) y flexibilizando el itinerario de acogida (pasando de dos a tres fases). No obstante, “la respuesta no ha estado a la altura de la nueva demanda”, afirma Francesco Pasetti, investigador de CIDOB y coordinador de este informe. Los datos confirman las tendencias observadas en 2017: a pesar de un marco jurídico abierto y favorable (84 sobre 100), en la práctica el sistema de asilo español es incapaz de garantizar estándares de acogida e integración a todo el colectivo. Los problemas principales atañen al marco de las políticas (61 sobre 100), subrayando la falta de un reglamento de actuación, pero sobre todo en la fase de implementación (34,5 sobre 100), donde destaca la falta de recursos y otros factores, como una formación insuficiente del personal para atender necesidades específicas y diversificadas. Como señala Francesco Pasetti, “un modelo de gobernanza de la acogida eficaz pasa inevitablemente por la inclusión de actores regionales y municipales, por un marco de cooperación y planificación más extenso y que sea capaz de canalizar la solidaridad demostrada por la sociedad española”. 

Los sistemas de acogida de protección internacional en Europa. Una mirada comparada

El informe NIEM 2020 presenta un análisis comparado de los 14 países objeto de estudio. Con una puntuación de 69,4 (sobre 100), la dimensión normativa representa el aspecto más positivo de los sistemas nacionales de acogida europeos. En la mayoría de las áreas analizadas, desde la inclusión en el mercado laboral hasta la integración lingüística, los estados miembros garantizan a los solicitantes de asilo el acceso a derechos, recursos y servicios en igualdad de condiciones con el resto de la población. Sin embargo, “a medida que nos alejamos del marco jurídico sobre el papel y nos acercamos a la concreción de las acciones en la práctica, los sistemas nacionales de acogida resultan más deficitarios y problemáticos” declara Pasetti. Los problemas principales del marco de las políticas (47,1 sobre 100)conciernen costes y barreras administrativas que perjudican la igualdad de trato y aumentan el nivel de inseguridad de las personas solicitantes y beneficiarias de protección internacional. Los problemas más graves, sin embargo, atañen a la fase de implementación (31,1 sobre 100), es decir, a la etapa en que las medidas fijadas en el marco jurídico y desarrolladas en los documentos ejecutivos son puestas en marcha. 

Ceuta y Melilla: ¿del asilo en frontera a las fronteras del asilo?

El informe también examina las dinámicas y los problemas del acceso a la protección internacional en Ceuta (Tarajal)y Melilla (Beni-Enzar), y pone de manifiesto el bajo número de solicitudes de asilo recibidas en ambos puestos fronterizos. El estudio alude a dos posibles causas: las prácticas discriminatorias llevadas a cabo por las instituciones de frontera (que limitan la posibilidad de acceder al asilo en base al color de la piel); y las devoluciones en caliente (legalizadas en 2015) de las personas que alcanzan Ceuta y Melilla de forma irregular acaban negando, de facto, el acceso al derecho de asilo para las personas migrantes de origen subsahariano. 

Refugiados LGTBI en España

El informe NIEM 2020pone de relieve las deficiencias que tiene el sistema de asilo y acogida español a la hora de tratar con casos de solicitantes de asilo y personas refugiadas LGTBI. Destaca la falta de formación específica de las personas evaluadoras en materia de diversidad sexo-genérica y competencias interculturales, la carencia de información respecto al país de origen y la presencia de estereotipos. El informe expone que los refugiados LGTBI se ven expuestos a una discriminación que emerge no sólo de su orientación sexual y/o identidad de género, sino también de la intersección de estos factores con otros ejes de desigualdad como la edad, la raza u origen étnico, o la religión. Esta discriminación se hace patente sobre todo en el acceso al mercado laboral, la vivienda y la sanidad, y la sufren especialmente las personas trans, dada la visibilidad de su corporeidad. 

El informe se completa con un capítulo dedicado a la reciente emergencia sanitaria causada por la COVID-19 y su impacto tanto en el sistema de asilo español como en la vida de los solicitantes de asilo y refugiados, y presenta los resultados de una encuesta sobre las trayectorias residenciales de los solicitantes de asilo en Cataluña

Sobre el proyecto NIEM

El proyecto NIEM, liderado por CIDOB en España, tiene como objetivo mejorar la calidad y la eficacia de los procesos de integración de los solicitantes y beneficiarios de protección internacional (SBPI) en 14 estados miembros de la UE: Bulgaria, Eslovenia, España, Francia, Grecia, Hungría, Italia, Letonia, Lituania, Países Bajos, Polonia, República Checa, Rumanía y Suecia. Para ello, cuenta con un sistema de 173 indicadores que evalúa, en una escala de 0 a 100, que los sistemas nacionales de acogida cumplan los principales estándares europeos e internacionales en los campos del asilo, de la integración y de los derechos humanos. Los socios del proyecto incluyen tanto instituciones académicas como organizaciones no gubernamentales, lideradas por el Institute of Public Affairs de Polonia. 

>> Accede a la publicación Sobre los solicitantes y beneficiarios de protección internacional. Informe Nacional para España, NIEM 2020 aquí 

>> Accede a la página web del proyecto aquí