La energía se convierte en el arma decisiva en el polvorín de los Balcanes

ABC - 23 ene. 2023

La guerra de Ucrania es un triste recordatorio de que los conflictos pueden resurgir en cualquier momento en Europa, y en los Balcanes occidentales la escalada de tensión de finales de 2022 es vista como una de las más graves de los últimos años. Por eso, Bruselas ha abandonado ‘la somnolencia estratégica’ con respecto a esta región y no ha parado de hacer guiños en torno a la energía para mantener el control político de la zona. Demostrando en el proceso, como afirma Pol Bargués, investigador principal de CIDOB, “que la UE ‘no tiene rival’ en la región. Al tiempo que admite su preocupación por las protestas violentas en el norte de Kosovo, por el refuerzo de la presencia del grupo Wagner en Serbia, o por la decisión del presidente serbio, Aleksandar Vucic, de poner al ejército del país en estado de alerta máxima, en diciembre. Entre tantos desafíos, la UE – que representa casi el 70% del comercio de mercancías de la región – debe mostrarse más decidida que nunca a ganarse a los Balcanes”. Para Bargués eso se conjuga con los intentos de adhesión a la UE, pero esto es un proceso largo y complejo, “por lo que se intenta con paquetes de ayuda, durante estos meses, frenar la crisis energética y económica. Para que no haya dos frentes abiertos. Ya tienen bastante con el de Ucrania”.

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