Ucrania, el penúltimo episodio de la guerra del hambre

Huffington Post - Jul 22, 2022

Para Eduard Soler i Lecha, investigador sénior de CIDOB, la producción de alimentos no era el objetivo clave de la invasión rusa, pero sí está jugando un papel que la diplomacia rusa está aprovechando. Por una parte, busca apoyos -o que al menos no se posicionen en su contra- en países que dependen de sus exportaciones de alimentos y fertilizantes, al tiempo que intenta convencerles de que la inflación en los precios es consecuencia de las sanciones impuestas por Occidente. Por otra parte, Soler i Lecha cree también que la estrategia de Putin pasa por que el aumento del precio de los alimentos desestabilice a los países del sur de Europa, como sucedió en 2010, y esto provoque un “pánico dentro de los Gobiernos” occidentales que les haga intentar que se acabe la guerra lo antes posible y estar por tanto más predispuestos a ceder a las exigencias rusas. En este sentido, el experto en Oriente Medio y Norte de África apunta la fuerte dependencia de alimentos rusos y ucranianos de países como Líbano, Túnez, Turquía, Sudán, Yemen y Etiopía.

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