Uruguay, elecciones 2014

Dossier: Uruguay, elecciones 2014

Data de publicació:
11/2014

Uruguay: El Frente Amplio afianza su mayoría y Tabaré Vázquez lidera la carrera presidencial

La victoria en primera ronda del candidato del Frente Amplio (FA) en las elecciones presidenciales de Uruguay celebradas el pasado 26 de octubre fue más holgada que la que se vaticinaba en las encuestas pre-electorales, en las cuales la victoria oficialista se jugaba por márgenes más estrechos. Esto ha sido, en gran parte, producto del voto de los indecisos, que en el último momento se decantaron por el continuismo. El ex-presidente Tabaré Vázquez se impuso con un 48,5% de los votos, lo que representa cuatro puntos por encima de la suma sus dos competidores más próximos: Luis Lacalle Pou con un 31,33% (Partido Nacional) y Pedro Bordaberry con 13,07% (Partido Colorado).

Los resultados, si bien no han permitido a la coalición oficialista acceder a la presidencia en primera vuelta, han consolidado su mayoría en el Congreso donde el Frente Amplio obtuvo 50 de los 99 diputados, mientras en el Senado consiguió 15 de los 30 escaños. Si, tal como pronostican los recientes sondeos, Vázquez se impone en el ballotage del próximo 30 de noviembre, su candidato a vicepresidente (Raúl Sendic) se convertiría en Presidente del Senado, con voz y voto, y con ello el FA ostentaría la mayoría absoluta en ambas cámaras. Una mayoría que se repite por tercer mandato consecutivo con un inédito incremento del volumen total de votos para el FA.

Aunque el Partido Nacional tuvo un resultado por debajo de las previsiones en la primera vuelta presidencial, logró dos bancas más en Diputados y una más en Senadores respecto de las pasadas elecciones. En cambio, el Partido Colorado, no solo obtuvo casi un 5% menos de lo previsto en las encuestas, sino que el 12,9% obtenido del total escrutado con el que finalizó, supuso la pérdida de un Senador y un Diputado. Por su parte, el Partido Independiente (PI) encabezado por Pablo Mieres terminó en un meritorio cuarto lugar (3,1%), sumando un escaño a los dos que ya poseía en la Cámara Baja y uno en Senadores. La sorpresa estuvo también entre las filas del partido de izquierda Asamblea Popular, quienes lograron introducir un Diputado a la Cámara.

Excepto que ocurra una sorpresa, el tercer mandato consecutivo del FA es un hecho. La figura de Tabaré Vázquez -primer presidente uruguayo de izquierda- es quien actualmente posee mayor imagen positiva (entre 50% y 60%). Asimismo, durante su anterior mandato ha mantenido niveles de aprobación siempre por encima del 51% en torno a su persona y en cuanto a su gestión superiores al 52%, finalizando su presidencia con porcentajes que mayores al 70%, algo histórico en la región. Aun cuando ha sufrido rechazos por parte de un sector de la población (y de parte de su propio partido) al vetar la ley de despenalización aborto en 2008, su política de salud pública, el plan Ceibal[1], su negativa a reformar la Constitución para posibilitar su reelección y la mejora en los indicadores macroeconómicos, han favorecido el apoyo y la aprobación de gran parte del pueblo uruguayo.

La continuidad del Frente Amplio vino de la mano de Mujica en 2009. Las mejoras socioeconómicas continuaron durante su mandato: entre 2009 y 2013 el desempleo se redujo de 7,3% a 6%; la renta per capita subió de 9.065 dólares a 16.351 dólares; el país tuvo un crecimiento promedio superior al 5%. Asimismo actual mandatario tampoco eludió decisiones polémicas como la legalización del aborto, el matrimonio homosexual y la permisión del cultivo de la marihuana para consumo, las cuales no parecen haberle pasado factura ya que consiguió que The Economist declarara a Uruguay como país del año en 2013 y en las presentes elecciones ha sido el Senador que más votos ha obtenido.

No obstante las sensibles mejoras observadas a nivel general, la popularidad del actual Jefe de Gobierno -aunque es alta (entre 50% y 55%)- es menor en su país que a nivel internacional. Además, dos problemas sustanciales han sido colocados como cuestiones a las que el Gobierno no ha conseguido mejorar: educación y seguridad publica.

En el primer caso, preocupa que -entre otras falencias- Uruguay haya obtenido en 2012 sus peores resultados en los exámenes PISA desde 2003, que el porcentaje de repetidores de ciclo secundario supere el 30% y ello pese a un aumento de los recursos presupuestarios asignados a educación.

El tema de la inseguridad ciudadana se ha convertido en un gran reto para el próximo Gobierno, ya que no obstante Uruguay es uno de los países más seguros de Latinoamérica, los índices y la percepción de inseguridad se han incrementado en los últimos años. Es más, en la última publicación de Latinobarómetro (2013), la delincuencia y la seguridad pública aparecen como el principal problema que el país sudamericano afronta. Lejos le sigue en segundo lugar el desempleo y en un tercer escalón, la educación. Al respecto cabe agregar que conjuntamente con las elecciones presidenciales, el electorado debió pronunciarse en un plesbicito sobre la baja en la edad de imputabilidad de 18 a 16 años para delitos graves. El proyecto impulsado por el candidato del Partido Colorado no logró la mayoría necesaria para su aprobación, obteniendo un 46,8%.

Estas se pueden considerar las asignaturas fallidas de Mujica en su legislatura y sin dudas Seguridad y Educación continuarán siendo dos grandes retos del futuro presidente.

[1] Asignación de un ordenador portátil para cada niño que asista a una escuela pública.

Autores : Anna Ayuso, Roberto Ortiz de Zárate, Sílvia Serrano y Santiago Villar

Actualización: 18/11/2014

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