Andrius Kubilius

© Unión Europea (2012)

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Actualización: 28 septiembre 2017

Lituania

Primer ministro (1999-2000, 2008-2012)

  • Mandato: 9 diciembre 2008 - 13 diciembre 2012
  • Nacimiento: Vilnius, condado de Vilnius, 8 diciembre 1956
  • Partido político: Unión de la Patria-Cristianodemócratas Lituanos (TS-LKD)
  • Profesión: Físico
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Presentación

En diciembre de 2008, como resultado de las elecciones celebradas en octubre, la coalición de centro-izquierda gobernante en Lituania ha dado paso a una coalición cuatripartita de centro-derecha encabezada por el partido conservador Unión de la Patria-Cristianodemócratas Lituanos (TS-LKD). Su líder y nuevo primer ministro, Andrius Kubilius, que ya presidiera el Gobierno entre 1999 y 2000 antes de suceder al histórico dirigente nacionalista Vytautas Landsbergis al frente del partido, afronta una situación económica complicada por la recesión en ciernes y la alta inflación, que intentará domeñar con una política fiscal mixta y medidas de ahorro sin cargo al déficit presupuestario.

(Texto actualizado hasta diciembre 2008)

Biografía

1. Colaborador de V. Landsbergis y el primer mandato gubernamental
2. De nuevo primer ministro en 2008


1. Colaborador de V. Landsbergis y el primer mandato gubernamental

Hijo de una pareja de lingüistas, en 1979 se graduó por la Facultad de Física de la Universidad de Vilnius y empezó a trabajar allí como ayudante de laboratorio, antes de ejercer de ingeniero e investigador asociado. En 1988 figuró entre los militantes originales del Sajudis, el movimiento de reforma lituano que se configuró como la primera fuerza de oposición al Gobierno comunista de la entonces República Socialista Soviética Lituana y que planteó un programa abiertamente independentista. Kubilius se convirtió en el secretario ejecutivo del Consejo del Sajudis y en las elecciones libres del 24 de febrero de 1990 fue uno de los 92 candidatos que el movimiento -al no estar registrado como partido, no presentó listas propias, sino que respaldó a candidatos teóricamente no adscritos- logró meter en el Consejo Supremo, nueva denominación del Soviet Supremo. En su debut como representante político a tiempo completo, el físico finalizó su profesión científica en la universidad.

Reelegido en el reconstituido Parlamento lituano, el Seimas, en los comicios del 25 de octubre de 1992, que supusieron el retorno al Gobierno de los antiguos comunistas reconvertidos en socialdemócratas, Kubilius acompañó a Vytautas Landsbergis, el hasta ahora jefe del Estado y principal artífice de la independencia nacional en septiembre de 1991, en la puesta en marcha de la Unión de la Patria-Conservadores de Lituania, TS(LK). Constituido formalmente el 1 de mayo de 1993, la TS(LK) se nutrió del ala derechista del extinto Sajudis y diseñó un programa consecuente con su apellido ideológico, decididamente prooccidental y sólo parcialmente liberal en lo económico al propugnar la concesión de subsidios agrícolas.

Cuando los conservadores ganaron las elecciones del 20 de octubre de 1996, el ex primer ministro Gediminas Vagnorius se puso al frente de un Gobierno de coalición y Kubilius fue elegido, el 26 de noviembre, primer vicepresidente del Seimas. En los tres años siguientes, además de presidir el grupo de diputados del partido, Kubilius formó parte de los comités parlamentarios de Asuntos Legales, de la OTAN y de la Unión Europea, éste último en calidad de presidente en el momento de su formación, el 19 de septiembre de 1997. En añadidura, figuró en los grupos de trabajo para las relaciones con Estados Unidos y con los países escandinavos, así como en la delegación del Seimas en la Unión Interparlamentaria (IPU).

Rolandas Paksas, primer ministro conservador desde mayo de 1999, dimitió el 27 de octubre del mismo año por estar en desacuerdo con la proyectada privatización parcial del monopolio estatal del petróleo en beneficio de una empresa de Estados Unidos. La TS(LK) encomendó entonces la sustitución a Kubilius, quien con arreglo al procedimiento constitucional fue nombrado para el cargo por el presidente Valdas Adamkus el 29 de octubre. Hasta la asunción del nuevo titular, el Consejo de Ministros fue presidido en funciones por Irena Degutienė, ministra de Trabajo y Bienestar Social, y colega del partido. El Seimas confirmó a Kubilius el 3 de noviembre con 82 votos a favor, 20 en contra y 18 abstenciones, y dos días después el flamante primer ministro presentó la composición de su Gabinete, que hacía el décimo desde la ruptura con la URSS en marzo de 1990. El nuevo Gobierno apenas difería del anterior y no alteró las cuotas de poder acordadas por los socios de coalición, que completaban el Partido Cristianodemócrata Lituano (LKDP) Algirdas Saudargas, ministro de Asuntos Exteriores, y la Unión de Centro de Lituania (LCS) de Romualdas Ozolas. El 9 de noviembre Kubilius cesó en la vicepresidencia del Seimas.

Político comedido, de perfil profesional y con fama de conciliador, Kubilius llegó al poder gubernamental, nunca dilatado en la mudable democracia parlamentaria lituana, portando un mensaje de continuidad en todos los aspectos: prolongación de las reformas estructurales necesarias para el ingreso en la UE, que el Consejo Europeo de Helsinki se disponía a aceptar; estabilización financiera y austeridad presupuestaria para conseguir un balance sin déficit en las cuentas del Estado; apertura de barreras a la inversión foránea; empleo cuidadoso de las ayudas a las empresas públicas en situación de crisis; y lucha contra el crimen organizado y la corrupción. Tanto el visto bueno por la UE de la candidatura lituana, sobre la mesa desde 1995, como el arranque de las negociaciones oficiales para la adhesión tuvieron lugar bajo el mandato de Kubilius, el 10 de diciembre de 1999 en el primer caso y el 15 de febrero de 2000 en el segundo.

Prueba de que el primer ministro llevó adelante unas políticas económicas impopulares, que además no tuvieron tiempo para surtir efecto en los balances negativos de las cuentas del Estado, fue que la TS(LK) y sus aliados cosecharon un tremendo varapalo en las elecciones legislativas del 8 de octubre de 2000, ganadas con mayoría simple por la Coalición Socialdemócrata, donde llevaba la voz cantante el ex comunista Partido Democrático Laborista de Lituania (LDDP) de Algirdas Brazauskas, quien fuera presidente de la República entre 1993 y 1998. Sus medidas de ajuste y reforma ocasionaron a los conservadores un derrumbe hasta el 8,6% de los votos, 21 puntos menos que en 1996, y los nueve escaños, frente a los 70 sacados en 1996. Uno de los diputados que salvó el escaño fue Kubilius, que por supuesto no podía continuar gobernando.

El 19 de octubre Kubilius presentó a Adamkus su dimisión como primer ministro y siete días después cedió el despacho a su antecesor, Paksas, quien, colocado al frente del partido Unión Liberal Lituana (LLS), había arreglado un Gobierno de coalición con la Nueva Unión (NS) del social liberal Arturas Paulauskas, desde ahora presidente del Seimas en sustitución de Landsbergis.


2. De nuevo primer ministro en 2008

El resultado positivo del referéndum nacional sobre el ingreso en la UE celebrado el 10 y el 11 de mayo de 2003 empujó a Landsbergis a renunciar a presentarse a la reelección como presidente de la TS(LK) en el congreso anual convocado para los días 24 y 25 de dicho mes. Kubilius venía siendo el número dos en tanto que vicepresidente de la formación, así que su elección en la asamblea partidaria, con 291 votos contra 23 y el ostensible espaldarazo de su mentor, no constituyó ninguna sorpresa. El veterano Landsbergis, muy respetado por su perfil intelectual y sus servicios a la causa patriótica, continuó en la ejecutiva del partido como presidente del nuevo Comité de Políticas, cargo desde el que podía convocar reuniones de los órganos directivos.

En el mismo congreso se aprobó cambiar el nombre del partido por Unión de la Patria-Conservadores, Presos Políticos y Deportados, Demócratas Cristianos, prolija denominación que anticipaba las fusiones, producidas en noviembre del año en curso y febrero de 2004 respectivamente, con la Unión de Derechistas Lituanos (LDS), de Vidmantas Ziemelis, y la Unión de Prisioneros Políticos y Deportados (LPKTS), de Povilas Jakucionis. La absorción de estas pequeñas pero dinámicas agrupaciones, custodias del nacionalismo antisoviético y la memoria de los represaliados por la dictadura, vino a acentuar el carácter derechista de la TS(LK). De hecho, Kubilius y sus conmilitones acuñaron el eslogan de La alternativa de la derecha: el éxito de Lituania.

Su énfasis doctrinal reportó a los conservadores unos dividendos limitados en las elecciones parlamentarias del 10 y el 24 de octubre de 2004, que produjeron un Seimas escorado a la izquierda. Con el 14,6% de los votos y 25 escaños, la TS(LK) quedó tercero tras la erosionada coalición oficialista que desde julio de 2001 integraban el Partido Socialdemócrata Lituano (LSDP, continuador del LDDP) de Brazauskas y la NS de Paulauskas, y del sorprendente triunfador de la jornada, el Partido Laborista (DP), formación nueva, con un año de vida, que acaudillaba el controvertido empresario de origen ruso Viktor Uspaskich, tachado de populista por sus promesas de elevar el nivel de vida de los lituanos y ampliar el sistema de protección social.

Convertido en el principal líder de la oposición, Kubilius robusteció su peso en el Seimas en octubre de 2006 al ser elegido presidente del Comité de Asuntos Europeos y de paso vicepresidente de la Cámara. Estas promociones acontecieron cinco meses después de naufragar el Gobierno de Brazauskas por los portazos sucesivos de la NS y el DP, lo que obligó a los socialdemócratas a reconstruir el Gabinete con otras fuerzas políticas y bajo la presidencia del hasta entonces ministro de Defensa, Gediminas Kirkilas. En octubre de 2008 tocaban elecciones generales y los conservadores, según indicaban los sondeos, encaraban las mismas con buenas perspectivas, a medida que se resentía la aceptación popular del Gobierno cuatripartito de Kirkilas, tocado por una serie de dimisiones ministeriales forzosas y por el deterioro de la hasta hacía poco boyante economía, en el contexto de la crisis que atenazaba a toda Europa.

Como un lustro atrás, la TS(LK) apostó por la reafirmación ideológica a través de un proceso de fusiones orgánicas. El 11 de marzo de 2008 admitió en su seno a la Unión de Nacionalistas Lituanos (LTS) de Gintaras Songaila y el 17 de mayo siguiente hizo lo mismo con otro partido de solera aunque, como el anterior, muy disminuido en los últimos tiempos y extraparlamentario, los Cristianodemócratas Lituanos (LKD, ex LKDP) de Valentinas Stundys. Con estas incorporaciones, la en adelante llamada Unión de la Patria-Cristianodemócratas Lituanos (TS-LKD) moldeó una doctrina donde cabían los adjetivos conservador, liberal-conservador, democristiano y nacionalista, aspirando a convertirse en la gran opción del centro-derecha lituano.

Kubilius concentró su campaña en el electorado derechista y nacionalista, al que estimuló con mensajes inequívocamente antirrusos. En agosto, la TS-LKD condenó en duros términos el ataque militar de Rusia contra Georgia por Osetia del Sur y fue el único partido del Seimas que reclamó la imposición de sanciones europeas a Moscú. Previamente, en mayo, los conservadores recriminaron a Kirkilas que levantara sus objeciones al arranque por la UE y Rusia de negociaciones conducentes a la firma de un nuevo Acuerdo de Asociación y Cooperación dominado por las cuestiones energéticas. Kubilius llegó a valorar la inversión de capital ruso en Lituania como una amenaza para la seguridad nacional.

Por otro lado, la formación opositora prometió encarar la crisis económica en ciernes con una bajada del impuesto medio sobre la renta, el aumento de la fiscalidad a la actividad agroindustrial, la eliminación de las excepciones a la aplicación del IVA y la elaboración de unos presupuestos de austeridad para reducir el déficit público, que no debería superar el 1% del PIB. La entrada en la eurozona, repetidamente pospuesta por el descontrol de los precios, seguía siendo una meta ineludible, pero los conservadores, a diferencia de los socialdemócratas, que hablaron del 2011 como año factible para decir adiós a la litas, rehusaron poner fechas.

La cuestión energética, siempre sensible en un país vulnerable por su dependencia de los suministros rusos, estaba muy presente en los programas de todos los partidos. En el caso del TS-LKD, se apostaba por negociar con la Comisión Europea la extensión más allá de 2009 del plazo del cierre del segundo reactor –el primero estaba clausurado desde 2004- de la central nuclear de Ignalina, tal como habían acordado Vilnius y Bruselas durante las negociaciones de adhesión, al considerar la UE insegura esta instalación construida en la época soviética. Los conservadores, en lo que se alineaban con el Gobierno, pedían una moratoria de unos años para impedir que el desmantelamiento de la central, abastecedora del 70% de las necesidades nacionales de electricidad, dejara a Lituania literalmente a merced de Rusia, percibido como un socio poco fiable (según se desprendía del cierre en 2006 de la conexión del oleoducto Druzhba con la refinería de Mazeikiai, en apariencia, como represalia por la venta de la compañía Mazeikiu Nafta a un licitador privado polaco frente a uno ruso) y expuesta a cortes de energía, amén de encarecer las tarifas eléctricas y agravar la inflación, que con una tasa interanual del 11% más que triplicaba la media de la eurozona.

El desmantelamiento de Ignalina era mal recibido por la mayoría de la población y Kirkilas, en una decisión no exenta de populismo, había convocado un referéndum no vinculante sobre la cuestión para el día de las elecciones. Kubilius señaló como alternativas a Ignalina las construcciones de un puente eléctrico con Suecia y de una nueva central nuclear, la de Visaginas, proyecto que ya estaba en marcha desde la aprobación por el Seimas de una legislación específica en junio de 2007 y desde el establecimiento, el 30 de julio de este año electoral, de un consorcio internacional con Letonia, Estonia y Polonia para financiar la empresa, pero ésta no estaría operativa antes de 2018. Además, Kubilius subrayó la necesidad de reformar 27.000 inmuebles construidos en la época soviética, cuyos ineficientes sistemas de calefacción generaban mucho derroche energético.

Las elecciones se celebraron a dos vueltas el 12 y el 26 de octubre y, tal como venían indicando los sondeos, dieron la victoria al TS-LDK, pero sin rotundidad. La formación de Kubilius recobró la primacía perdida ocho años atrás con el 19,7% de los votos y 45 escaños. En orden decreciente, seguían al TS-LDK el LSDP, el Partido del Renacer Nacional (TPP, fundado en junio por el showman televisivo Arunas Valinskas), Orden y Justicia (TT, creado con el nombre de Partido Liberal Democrático por Paksas antes de su accidentado y efímero paso por la Presidencia de la República entre 2003 y 2004, cuando fue destituido por el Seimas por posibles vínculos con el crimen organizado, desde lo cual estaba inhabilitado para optar a puestos electivos) y el arrinconado DP de Uspaskich (quien se encontraba bajo arresto domiciliario y a la espera de un juicio por presunta contabilidad fraudulenta). En cuanto al referéndum sobre la prolongación de la vida de la central nuclear de Ignalina, el se impuso de manera abrumadora, pero la consulta quedó invalidada al no alcanzar la participación el 50% del censo.

Kubilius marginó a las formaciones populistas y prorrusas (TT y DP) de las negociaciones para formar un gobierno de mayoría, el cual, advirtió, tendría que hacer frente en 2009 a una "seria" crisis económica, que en el caso lituano no sólo afectaba negativamente a la producción, desfalleciente hasta asomarse al crecimiento cero e incluso a la recesión, sino también a la inflación. El primer ministro en ciernes manifestó además su alarma por el borrador presupuestario presentado por el Gobierno saliente, que contemplaba un déficit del 2,6% pero que en su opinión podría elevar el descubierto hasta el 6% del PIB, justo el doble del tope fijado por el Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la UE, a su vez uno de los requisitos para la adopción del euro.

Ya entre la primera y la segunda vuelta electorales, Kubilius emprendió conversaciones con el TPP y otras dos formaciones menores, la Unión Liberal y de Centro (LCS, surgida de la fusión de la anterior LCS y la LLS) de Arturas Zuokas, la cual ya venía participando en el Gobierno de Kirkilas, y el Movimiento de los Liberales de la República de Lituania (LRLS) de Eligijus Masiulis, surgido como una disidencia del anterior. Los cuatro partidos sumaban 80 diputados, nueve por encima de la mayoría absoluta.

Dos días después de los comicios, el 28 de octubre, Kubilius comenzó de manera oficial las negociaciones cuatripartitas, que definieron un paquete fiscal consistente en la rebaja del impuesto medio sobre la renta del 24% al 20%, la subida del IVA del 18% al 20% y la elevación también del impuesto de actividades económicas del 15% al 20%; la reforma tributaria, unida a medidas de ahorro, debía producir un recorte total de gastos de 2.000 millones de litas e ingresos extras por la misma cantidad, lo que dejaría el déficit del conjunto de las administraciones públicas por debajo de los 1.000 millones de litas, es decir, entre el 0,7% y el 0,8% del PIB. El próximo primer ministro predijo una recesión económica del 1,5% para el próximo año y consideró que la aplicación estricta del programa de contención anticrisis, que contemplaba también la venta del 10% de participación que el Estado retenía en la compañía Mazeikiu Nafta, haría innecesario devaluar la litas o recurrir a la asistencia crediticia del FMI, tal como se disponía a hacer la vecina Letonia.

Concluidas las negociaciones para la constitución de la que dio en llamarse "coalición de los cambios", Adamkus nominó primer ministro a Kubilius el 25 de noviembre y dos días después el Seimas aprobó la candidatura con 89 votos a favor, 27 en contra y 16 abstenciones. El 4 de diciembre el presidente aprobó la composición del nuevo Gobierno, en el que el TS-LDK obtenía siete ministerios, entre ellos Asuntos Exteriores, Defensa y Finanzas, el LRLS tres, inclusive Comunicaciones y Transportes para su presidente, Masilius, el TPP dos y el LCS otros dos. El líder del TPP, Valinskas, fue investido presidente del Seimas. El 9 de noviembre tomaron posesión de sus puestos Kubilius, que en la víspera había cumplido 52 años, y los restantes miembros del Gabinete.

Andrius Kubilius está casado con Rasa Kubiliene, violinista de la Orquesta Sinfónica Nacional Lituana, y es padre de dos hijos.

(Cobertura informativa hasta 1/1/2009)