Kaja Kallas

© kajakallas.ee/Ronet Tänav

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Actualización: 4 noviembre 2021

Estonia

Primera ministra (2021-); eurodiputada (2014-2018)

  • Mandato: 26 enero 2021 - En ejercicio
  • Nacimiento: Tallinn, condado de Harju , 18 junio 1977
  • Partido político: Partido de la Reforma Estonio (Reformierakond)
  • Profesión: Abogada
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Presentación

Tras las elecciones de marzo de 2019 Kaja Kallas, líder desde el año anterior del Partido de la Reforma (Reformierakond, centro-derecha), no consiguió tomar las riendas del Gobierno en Estonia pese a ser su agrupación la primera del Parlamento. Entonces, el Ejecutivo continuó pilotado por el Partido de Centro (Keskerakond, centro-izquierda) del primer ministro Jüri Ratas, el cual forjó una polémica coalición tripartita que incorporaba a la extrema derecha xenófoba. Menos de dos años después, el 26 de enero de 2021, Kallas se ha convertido en primera ministra de resultas de la caída del Gobierno Ratas por unas alegaciones de corrupción y en virtud de una alianza, de hecho una gran coalición, entre reformistas y centristas, que alcanza la mayoría absoluta en el Riigikogu.

De 43 años, Kallas es una abogada y antigua eurodiputada especializada en derecho de la competencia, política energética y agenda digital que siempre intentó desarrollar su carrera fuera de la sombra de su famoso padre, el ex primer ministro y ex comisario europeo Siim Kallas, una de las más importantes personalidades de la nueva Estonia independiente. No obstante, padre e hija mantuvieron una relación muy estrecha y ella heredó las firmes convicciones liberales pro mercado, adscritas a un liberalismo clásico, del que fuera presidente del Banco de Estonia y fundador del Reformierakond tras la emancipación nacional de la URSS. Precisamente, la anterior experiencia de una coalición exclusiva con el Keskerakond, un partido también liberal pero con un enfoque más social (reformistas y centristas comparten membresía europea en el partido ALDE y el grupo Renovar Europa) fue el Gabinete que Siim Kallas encabezó entre 2002 y 2003. El Partido de la Reforma lideró los cinco gobiernos de coalición habidos entre 2005 y 2016, con Andrus Ansip y Taavi Rõivas de primeros ministros, y desde las elecciones generales de 2007 se ha mantenido como la primera fuerza política del país.

En la presentación de su programa ejecutivo, la primera jefa de Gobierno de Estonia (quien el 13 de enero fue nombrada por otra mujer, la presidenta Kersti Kaljulaid, tratándose Estonia y Dinamarca de los únicos países europeos donde ni el jefe del Estado ni el primer ministro son hombres) ha pasado revista a las "seis crisis" que según ella afectan a la más septentrional de las repúblicas bálticas. Dos, la sanitaria y la económica derivada de la pandemia, resultan obvias desde el exterior. Pero Kallas menciona también sendas crisis de "valores", de "corrupción", de la "reputación internacional" del país y de la "verdad". Con este diagnóstico, la nueva primera ministra alude a la necesidad de dejar atrás la polarización ideológica y la mendacidad en el discurso político, a su entender seriamente contaminado por la "inundación de mentiras" que el partido ultranacionalista EKRE, socio influyente del Gobierno Ratas, ha venido vertiendo en temas sensibles como la inmigración y la homosexualidad. Desde 2020, Kallas y sus diputados intentaron bloquear por todos los medios el "ridículo" y "cruel" proyecto de referéndum, auspiciado por el EKRE, para definir el matrimonio como la unión de un hombre y una mujer. La iniciativa de referéndum sobre el matrimonio excluyente sucumbió en el Riigikogu días antes de la investidura del nuevo Gobierno. Los reformistas, si bien no promueven la legalización del matrimonio de personas del mismo sexo, son favorables a equiparar los derechos de las parejas LGTB en unión civil (figura vigente desde 2016) con los de las casadas, salvo la adopción conjunta.

Junto con la advertencia de los peligros del populismo y el extremismo, Kallas ha desgranado en su discurso inaugural el plan de acción del Gobierno. El objetivo primordial es seguir luchando contra la COVID-19 y proteger vidas mientras se mantiene al país lo más abierto posible, lo cual pasa por "vacunar a un número crítico de estonios". La segunda/tercera ola del coronavirus está teniendo un impacto algo menos severo en la pequeña Estonia, que con 44.000 casos acumulados en el último año y poco más de 400 muertes presenta unas tasas e incidencias comparativamente moderadas. Acelerar las transformaciones tecnológicas, completar las conexiones de banda ancha, apostar fuerte por la I+D+i, captar para el mercado laboral a trabajadores extranjeros cualificados dispuestos a "realizarse" en Estonia y alcanzar la neutralidad climática nacional en 2050 son otras de las metas contenidas en el acuerdo de cooperación bipartito, que sitúa las pertenencias a la UE y la OTAN "en el corazón de la política exterior y de seguridad" de Estonia.

Fiel a sus ideas liberales, la primera ministra invoca la prudencia fiscal pese a las necesidades de gasto extra e insiste en "avanzar hacia unos presupuestos equilibrados". Promete no introducir nuevos impuestos (en Estonia la presión fiscal está entre las más laxas de la Eurozona) y garantiza un "entorno fiscal estable" en medio de la "incertidumbre y la situación volátil en la economía mundial" causadas por la pandemia. En este sentido, hay que recordar que Estonia se topó con el coronavirus cuando sus cuentas estaban enjuagadas de déficit y su deuda pública, de menos del 10% del PIB, era la más baja de la Eurozona y la UE. En estos meses de emergencia sanitaria, la inevitable desviación deficitaria ha estado más bien contenida, sin llegar a los dos dígitos del promedio europeo, mientras que el PIB recuperó en el tercer trimestre de 2020 algo menos de la mitad del 7,7% de contracción sufrida entre enero y junio. "Creo que la intervención estatal a largo plazo obstaculiza el desarrollo económico, pero desafortunadamente debe hacerse a corto plazo para restaurar la economía", señala Kallas, partidaria también de que "la distribución de dinero público para subsidios termine lo antes posible a fin de no sofocar la iniciativa privada y la competencia".

(Texto actualizado hasta enero 2021)

Biografía

Kaja Kallas es la hija de Siim Kallas, una de las más destacadas personalidades de la política y la economía de Estonia en el período posterior a la recuperación de la independencia nacional en 1991, proceso histórico que ella vivió de niña, siendo alumna del Lilleküla Gümnaasium de Tallinn. En 1999, mientras su padre, después de presidir el Banco de Estonia y encabezar el Ministerio de Exteriores, servía en el Gobierno como ministro de Finanzas, Kallas terminó la carrera de Derecho en la Universidad de Tartu y empezó a ejercer la abogacía en un bufete privado de la capital. Sus especialidades jurídicas eran el derecho de la competencia y la adaptación de la legislación nacional sobre el mercado a las exigentes normativas de la UE, en la que Estonia ingresó como Estado miembro en 2004.

La intensa actividad política de Siim Kallas, presidente fundador en 1994 del Partido de la Reforma Estonio (Reformierakond), primer ministro entre 2002 y 2003 de un breve Gobierno de coalición con el Partido de Centro (Keskerakond) y desde 2004 comisario europeo, no afectó por el momento la trayectoria laboral de su hija, que en 2006 se instaló como socia en otro despacho de abogados y en 2007 cursó un MBA impartido por la Estonian Business School (EBS). Aunque desconectada de la política por su determinación a labrarse una sólida carrera profesional fuera de la sombra de su afamado padre, lo cierto era que Kaja estaba muy unida al por entonces vicepresidente de la Comisión Europea, cuyos planteamientos intensamente liberales, adscritos al liberalismo clásico, había heredado.

De la abogacía a la política con una ideología liberal
Hasta 2010, año en que culminó sus estudios de posgrado en la EBS con un segundo MBA en la especialidad económica, Kaja Kallas no se decidió a afiliarse al Reformierakond, entonces de nuevo al frente del Gobierno estonio de la mano de Andrus Ansip, el cual había recibido de Siim Kallas las riendas del partido en 2004. Los reformistas se habían alzado como la primera fuerza del Riigikogu, el Parlamento unicameral, en los comicios de 2007, lo que había permitido a Ansip, primer ministro desde 2005, formar su segundo Gobierno de coalición. El Reformierakond volvería a ser el partido más votado en las elecciones de 2011, 2015 y 2019.

El debut de Kallas en la política representativa fue precisamente en los comicios de marzo de 2011, que dieron al Reformierakond 33 escaños. Diputada por la circunscripción de Harju-Raplamaa a los 33 años, la abogada tuvo a su cargo el Comité de Asuntos Económicos del Riigikogu. En 2014 los suyos la eligieron para liderar el grupo parlamentario, pero poco después abandonó el escaño nacional al salir elegida miembro del Parlamento Europeo. En la Eurocámara, la representante estonia estuvo adscrita al Grupo de la Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa (ALDE), y fue miembro de los comités Presupuestario y de Industria, Investigación y Energía. También tomó parte, como sustituta, en el Comité de Mercado Interior y Protección del Consumidor. Además, estuvo involucrada en la formulación de la estrategia de la UE para el Mercado Único Digital. Durante unos meses, hasta octubre de 2014, Kallas sirvió en el Parlamento Europeo a la vez que su padre se sentaba en la Comisión Barroso, donde era comisario de Transporte y vicepresidente. De su experiencia de cuatro años en el Parlamento Europeo la diputada iba a dejar constancia en un libro de memorias publicado en noviembre de 2018.

La experiencia adquirida en los hemiciclos de Tallinn, Bruselas y Estrasburgo terminó animando a Kallas a, siguiendo los pasos de su padre, postularse para el liderazgo del Reformierakond, del que ya era vicepresidenta. La presidencia orgánica había cambiado de manos en marzo 2014, cuando Ansip, haciendo honor a una promesa hecha en 2012 y con la mirada puesta en la cartera reservada a Estonia en la próxima Comisión Europea, renunció a la jefatura del Gobierno y dejó paso a Taavi Rõivas, el joven ministro de Asuntos Sociales. Rõivas articuló un nuevo Gobierno de coalición con el Partido Social Demócrata (SDE), socio alternativo al partido derechista Unión Pro Patria y Res Publica (IRL), y tras las elecciones generales de marzo de 2015, vueltas a ganar por los reformistas aunque con pérdida de votos, alineó un segundo Gabinete que trajo de vuelta a la IRL, dando lugar a un Ejecutivo tripartito. En noviembre de 2016, sin embargo, el Gobierno Rõivas, previa fractura interna, fue tumbado por una moción de censura lanzada por el Keskerakond, cuyo líder, Jüri Ratas, se convirtió en primer ministro coaligado con los dos socios díscolos del Reformierakond, el SDE y la IRL. En enero de 2017 Rõivas fue sucedido como presidente del partido por el ex ministro Hanno Pevkur.

El liderazgo de Pevkur en la oposición parlamentaria no cuajó y en diciembre de 2017 el dirigente anunció que desistía de presentarse a la reelección en la convención interna que tocaba en enero de 2018. Para sucederle, Pevkur proponía a la eurodiputada Kallas. Aleccionada por su padre -quien seguía teniendo un notable ascendiente desde el cargo de presidente honorario del partido-, Kallas mostró sorpresa por la invitación que se le hacía y dejó pasar dos días antes de confirmar su candidatura. La elección interna tuvo lugar finalmente el 14 de abril de 2018 y Kallas, aspirante única, fue elegida presidenta por aclamación. En su discurso de aceptación del cargo ante los delegado del partido, y flanqueada por los tres nuevos vicepresidentes, Jürgen Ligi, Urmas Paet y Urmas Klaas, la nueva líder afirmó que el objetivo de los reformistas era "construir un Estado inteligente y autosuficiente para enfrentar los retos del futuro", y que eso pasaba por poner en práctica una visión de país guiada por tres valores fundamentales, el "patriotismo", la "libertad" y la "protección".

Intento frustrado de formar Gobierno en 2019
El 5 de septiembre de 2018 Kallas causó baja en el Parlamento Europeo y se concentró en la campaña para las elecciones legislativas del 3 de marzo de 2019. Los resultados fueron favorables para el Reformierakond, que ascendió algo más de un punto de voto y cuatro escaños, entre ellos el de Kallas, de vuelta en el Riigikogu. Las cuotas del 28,8% de los sufragios y los 34 diputados suponían el techo electoral del partido, robustecido como la primera fuerza parlamentaria. En un primer momento, parecía probable la investidura de Kallas como primera ministra apoyada en una alianza que podría ser bipartita, con el Keskerakond de Ratas, o bien tripartita, con el partido Pro Patria (Isamaa, nueva denominación de la IRL) de Helir-Valdor Seeder y el SDE de Jevgeni Ossinovski, las formaciones cuarta y quinta de la Cámara. El binomio Reformierakond-Keskerakond, de hecho una gran coalición, ya había gobernado Estonia entre 2002 y 2003, cuando el primer ministro era el padre de la actual candidata.

Ahora bien, las conversaciones iniciales de Kallas con los centristas naufragaron rápidamente por la negativa de Ratas a asumir el conservadurismo fiscal de los liberales, deseosos también de sacar el idioma ruso de la educación pública (la minoría rusófona era el principal caladero electoral del Keskerakond), mientras que las discusiones alternativas con socialdemócratas y nacionalistas, sobre las que pesaba el mal recuerdo de las anteriores experiencias en común (el segundo Gobierno Ansip de 2007-2011 y el segundo Gobierno Rõivas de 2015-2016), tampoco llegaron a nada claro.

Ya el 11 de marzo la iniciativa de las negociaciones paralelas recayó en Ratas, quien terminó poniéndose de acuerdo con el Isamaa y el ultranacionalista Partido Popular Conservador de Estonia (EKRE) de Mart Helme; caracterizado por su discurso eurófobo, xenófobo y homófobo, el EKRE había ascendido a la condición de tercera fuerza parlamentaria. Ratas constituyó su segundo Gobierno, nítidamente orientado a la derecha, el 29 de abril de 2019. Previamente, el 15 de abril, el Riigikogu, con 53 votos en contra y 45 a favor, desbarató una deslavazada propuesta de la líder reformista para gobernar en minoría con el SDE y con el hipotético apoyo de diputados del Keskerakond y el Isamaa contrarios a la llegada de la extrema derecha al Ejecutivo. El 5 de abril Kallas recibió el encargo formativo de la presidenta de la República, Kersti Kaljulaid, claramente reacia a tramitar la investidura de un Gabinete con ministros del EKRE, pero la fórmula de la líder liberal carecía de apoyos y, tal como se esperaba, fracasó.

Kaja Kallas, madre de dos chicos y una chica, estuvo primero casada con el marino Roomet Leiger y luego mantuvo una relación con Taavi Veskimägi, ex ministro de Finanzas, antiguo líder del partido conservador Resp Publica y en la actualidad director ejecutivo de la compañía estatal de electricidad Elering. La pareja anunció su separación en 2014 tras tres años de convivencia. En 2018 la hoy primera ministra contrajo segundas nupcias con Arvo Hallik, inversionista del sector privado. Kallas domina el idioma inglés desde sus estudios de secundaria en el Tallinn English College y se expresa con fluidez también en francés, ruso y finlandés. Hace unos años se hizo viral un video en el que la política aparecía tocando la batería.

(Cobertura informativa hasta 1/1/2021)

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