La dimensión exterior de la transición española

Fecha de publicación:
07/1993
Autor:
Charles T. Powell
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Recuerdo una reunión celebrada hace algunos años en la Sección de Asuntos Europeos del Departamento de Estado, en la que uno de los diplomáticos de mayor antiguedad se dirigió al jefe de planificación de la sección y le preguntó: ‘¿Qué va a hacer? Tenemos a Adenauer con más de ochenta años, a De Gaulle que es octogenario, a Tito que tiene ochenta y tantos, a Franco que ya ha cumplido los ochenta, y a Salazar. ¿Qué va a hacer con todos estos viejos? ¿Cuáles son sus planes?’ El jefe de planificacción de la Sección, tras cavilar unos minutos, contestó: ‘Bueno, estamos en contacto con las funerarias locales’. (Wells Stabler, embajador de Estados Unidos en España, 1974-78). Teniendo en cuenta el número de trabajos existentes sobre el fenómeno de la transición politica española, resulta sorprendente la escasa atencion prestada hasta la fecha a la dimensión exterior de dicho proceso. En parte, ello se debe a la unanimidad con la que se ha aceptado la opinion de Schmitter, entre otros, en el sentido de que “las transiciones desde el autoritarismo y las perspectivas inmediatas de la democracia política deben explicarse en función de fuerzas y cálculos nacionales”, ya que “los actores externos tienden a desempeñar un papel indirecto y generalmente marginal, con la excepción obvia de aquellos casos en los que está presente una potencia extranjera”. A pesar de ello, muchos estudiosos del proceso español suelen incluir la existencia de un contexto internacional favorable entre los factores que permiten explicar el éxito del mismo. En si mismo, ello justificaría un esfuerzo por definir el contexto internacional en el cual se desarrolló la transición política española. En nuestra opinión, el análisis del trasfondo general no agota el estudio de la dimensión exterior de la transición. Como ha señalado Whitehead, la relación entre las “fuerzas nacionales” y los “actores externos” es algo más compleja de lo que sugiere la afirmación de Schmitter. Nadie duda que en el caso español los protagonistas principales del cambio fuesen los actores nacionales, pero sus cálculos y estrategias a menudo fueron moldeados por la presión de reglas y estructuras diseñadas mas allá de sus fronteras. Por ello, parece aconsejable empezar por identificar a los principales actores externos (gobiernos extranjeros, organizaciones gubernamentales internacionales, organizaciones no gubernamentales transnacionales, partidos y fundaciones políticas), analizando posteriormente los motivos y métodos que caracterizaron su intervención en el proceso español. Al mismo tiempo, examinaremos la relación entablada entre dichos actores y los principales actores nacionales (la corona, el gobierno y los partidos políticos) con el fin de evaluar su impacto. En éste trabajo nos centraremos en la etapa que podríamos denominar de pre-transición (1969-75) así como en la fase decisiva de la transición propiamente dicha (1975-77), dejando para otra ocasión el análisis de la consolidación democrática.