El refuerzo del principio de la transparencia de las actividades comunitarias

Fecha de publicación:
03/1993
Autor:
Àngel Boixareu Carrera
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Democracia, subsidiariedad y transparencia: éstas son, sin duda, las tres palabras clave del reciente debate institucional comunitario, machaconamente repetidas a lo largo de los últimos meses. Mientras la primera de ellas alude a una cuestión -la del "déficit democrático" del sistema institucional comunitario- que no es nueva y que se remonta a los mismos orígenes de la Comunidad (por más que la introducción del procedimiento de decisión previsto en el nuevo artículo 189b del Tratado de la Comunidad Europea haya venido, si no a eliminar, sí al menos a paliar dicho déficit), los otros dos temas, el de la subsidiariedad y el de la transparencia, se plantean abiertamente por primera vez, con carácter general, al hilo de las negociaciones conducentes al Tratado de la Unión Europea. Por lo que respecta a la subsidiariedad (que, en el derecho Comunitario todavía en vigor, sólo recoge expresamente en el art. 130 R, apdo. 4 del Tratado CEE, en el sector de medio ambiente), es bien sabido que a ella se hace referencia explícita tanto en el Préambulo como en el artículo B del Tratado de la Comunidad Europea el que la defina y consagra como principio jurídico. En cambio, la idea de transparencia en el funcionamiento de las instituciones comunitarias, que la Conferencia Intergubernamental sobre la Unión Política -reunida en el transcurso del año 1991 sólo abordó de manera tangencial, quedó exclusivamente recogida en la Declaración nº 17 aneja al Tratado de la Unión Europea, y han sido los acontecimientos posteriores, es decir, las dificultades que la ratificación de dicho Tratado ha encontrado en diversos Estados miembros (empezando por el resultado negatico en el referéndum danés a principios de junio de 1992 que marca un auténtico punto de inflexión, y el apretado resultado registrado en el referéndum francés de septiembre del mismo año, aparte de los problemas que el proceso de ratificación está también conociendo en el Reino Unido), las que han motivado que la Comunidad haya trabajado activamente durante estos últimos meses en el desarrollo de unos métodos de trabajo para dar una concreción práctiva a la idea de la transparencia, todo ello con el objetivo final -de conformidad con lo previsto en el artículo A del Tratado de la Unión Europea- de hacer la Comunidad más próxima a los ciudadanos.