Diez años en el camino de la integración monetaria

Fecha de publicación:
12/1996
Autor:
Joan Clavera
Descarga

Hablar del camino europeo recorrido por la peseta hasta su reciente empeño de llegar a subsumirse en el Euro no es tarea fácil. En realidad se pueden escribir miles de páginas interpretando todas las disposiciones legales –desde el Boletín Oficial del Estado (BOE) y el Diario Oficial de las Comunidades Europeas (DOCE) hasta las circulares del Banco de España– y todos los artículos y comentarios que se han escrito sobre las relaciones entre la oferta monetaria de España y fenómenos como la inflación, el tipo de cambio, el comercio exterior, el Mecanismo de Regulación de Cambios (MRC) del Sistema Monetario Europeo (SME), etc. En su intento de llegar a alcanzar un tipo de cambio irreversiblemente fijo con el Euro en enero de 1999, el Gobierno español se ha visto obligado a realizar un auténtico tour de force por otra parte compartido con otros países aspirantes a acceder cuanto antes a la tercera fase de la Unión Económica y Monetaria (UEM). Hemos de escoger, pues, aquellos rasgos que nos parecen más relevantes de este proceso y que, por supuesto, no pueden consistir en indagar aspectos técnicos muy concretos de la evolución diaria de nuestro signo monetario. Creemos que el enfoque más útil es aquel que intenta combinar determinados aspectos de la política monetaria con aquellos otros aspectos que constituyen el meollo de las políticas de ajuste, de competitividad y, en definitiva, de modernización de nuestra economía. Finalmente no podemos olvidar que desde el acceso de la peseta –el 19 de junio de 1989– hasta la actualidad ha habido una serie de fenómenos de enorme importancia –unificación alemana, desaparición de la URSS, aprobación del Tratado de la Unión Europea (TUE), tormentas monetarias de 1992-1993, etc.– que han incidido de forma directa o indirecta en la evolución de la peseta y de todo el Sistema Monetario Europeo.