Conocimiento occidentale y objetos no-occidentales

Fecha de publicación:
12/2012
Autor:
Sanjay Seth
Descarga

Me gustaría empezar este ensayo con una historia de fantasmas. En su obra Ghosts of War in Vietnam, Heonik Kwon describe una región de Vietnam en la que abundan los fantasmas de quienes han encontrado una muerte violenta lejos de su hogar. Los humanos que comparten su mundo con estos fantasmas –y con dioses y otras deidades, o con los espíritus de sus antepasados muertos– forman parte de una sociedad eminentemente moderna, caracterizada por amplias relaciones de mercado y muchos otros elementos accesorios y símbolos de modernidad. Los propios fantasmas no son vestigios de tiempos remotos, ya muchos son espíritus de muertos en la guerra, americanos y vietnamitas. Estos fantasmas tienen las mismas necesidades que los vivos, de manera que reciben ofrendas en forma de comida y bebida, dinero votivo, ropa y, en ocasiones, incluso una bicicleta o un ciclomotor. En Vietnam, algunas personas –incluso muchos miembros del partido comunista gobernante, aunque no todos– no aprueban estas ofrendas, al considerar que se trata de un «pensamiento ilusorio» pero, según nos cuenta Kwon, «son muchos menos que los que, por el contrario, consideran que forma parte de la naturaleza del ser y el devenir en el mundo, es decir, que se trata de una cuestión ontológica» (2008: 16). Quienes se ocupan de satisfacer las necesidades de los fantasmas hacen sus ofrendas independientemente de la nacionalidad de estas figuras espectrales; en una sesión de espiritismo, una deidad le explica al antropólogo «querido forastero, los muertos no luchan. La guerra es cosa de los vivos. La gente de mi mundo no recuerda las intenciones y los objetivos de la guerra que libraron cuando formaban parte de vuestro mundo» (2008: 135). Al margen de su nacionalidad o de la política, los fantasmas tienen derecho a existir en el mundo social de los vivos, y los rituales y las ofrendas que hacen los vivos, escribe Kwon, forman parte de «una negociación constante por el espacio social y ecológico con este grupo de seres socialmente diferenciados y de naturaleza ontológica» (2008: 18).