Migraciones - [19/12/2008]
El mundo local es el ámbito en que confluye un fenómeno global como la migración. Es en este escenario donde la diversidad y la pluralidad de las sociedades se hacen más visibles y desde donde también es necesario ofrecer respuestas innovadoras en términos de gestión, integración y convivencia. Con el propósito de examinar distintas experiencias en este ámbito a nivel europeo, los días 11 y 12 de diciembre se celebró en Barcelona el VI Seminario Inmigración y Europa bajo el título “Retos globales, respuestas locales”.
El seminario, organizado anualmente por el Área de Igualdad y Ciudadanía de la Diputación de Barcelona y por el Programa Migraciones de la Fundación CIDOB, permitió reflexionar sobre los desafíos que enfrentan las administraciones locales en la gestión del fenómeno migratorio. En la inauguración del acto, el presidente de la Fundación CIDOB, Jordi Vaquer, y la presidenta delegada del Área de Igualdad y Ciudadanía de la Diputación de Barcelona, Imma Moraleda, destacaron la relevancia de analizar este tema en el actual contexto de crisis económica, cuyos efectos se hacen patentes en los espacios locales.
La conferencia inaugural, a cargo del catedrático de Sociología Lorenzo Cachón, trazó el marco relevante en función de tres variables: un tiempo económico de crisis, en el que la recesión aumenta el riesgo de exclusión social en las clases populares y, entre ellas, los inmigrantes; un tiempo político donde hay mayor riesgo de populismo xenófobo; y un tiempo social marcado por un miedo fluido, ambiguo, que puede convertirse en una cantera para los conflictos asociados a la inmigración. Tras presentar el panorama de la migración en España, Cachón subrayó que la actual crisis ha aumentado las tasas de paro en la población inmigrante (un 10% entre españoles y un 17% entre los extranjeros no comunitarios); e insistió en el hecho que el fenómeno migratorio debe abordarse desde la lógica de una fórmula en apariencia matemática: E+3R+R (Eficacia en la gestión de los flujos; políticas de Redistribución, Reconocimiento y Representación; y Respeto). En este sentido, los gobiernos locales tienen un particular desafío en la canalización de estas políticas y en el desarrollo de “sensores” para detectar potenciales conflictos; así como en la articulación de medidas de integración, lucha contra la discriminación, refuerzo del diálogo social y mejora en las condiciones de vida de los barrios.
La primera sesión estuvo dedicada al marco competencial que rige la gestión de la inmigración en las administraciones locales y se hizo hincapié en la necesidad de equilibrar mejor la distribución de responsabilidades y recursos en el ámbito municipal. El resto de las sesiones del seminario estuvieron enfocadas al análisis de proyectos que, desde el ámbito local y desde la sociedad civil, se han desarrollado en distintos países europeos. De esta manera, fue posible poner en común ejemplos concretos de buenas prácticas en materia de migración en ámbitos como la cohesión social, la integración de jóvenes y mujeres inmigrantes, la diversidad y la convivencia. Asimismo, se expusieron iniciativas dedicadas al desarrollo de redes que conectan a ciudades y municipios para compartir experiencias en políticas de integración y ciudadanía.
En la sesión de clausura, junto a Jordi Vaquer participaron Estrella Rodríguez, directora general para la Integración de los Inmigrantes del Ministerio de Trabajo e Inmigración; Josep González-Cambray, secretario adjunto de Inmigración de la Generalitat de Catalunya; y Teresa Llorens, coordinadora del Área de Igualdad y Ciudadanía de la Diputación de Barcelona. En el ámbito general, en este espacio se concluyó que es necesario orientar la acción hacia varios desafíos: afrontar el fenómeno migratorio desde la proximidad, mejorar la definición de competencias y recursos, hacer efectivas las políticas de ciudadanía, adecuar los servicios públicos a las nuevas necesidades, sensibilizar a la población y promover iniciativas de integración que permitan avanzar hacia una sociedad cohesionada.