Mediterráneo y Oriente Medio - [11/03/2009]
El día 9 de marzo, la Fundación CIDOB y el Colegio de Politólogos y Sociólogos de Cataluña organizó un taller de debate sobre las elecciones israelíes del pasado 10 de febrero. Este taller se estructuró en torno a la presentación de un análisis a cargo de Daniel Shenhar, abogado del centro Ha-Mokade de apoyo al individuo, colaborador del Observatorio Electoral del TEIM-Taller de Estudios Internacionales Mediterráneos y colaborador de la Fundación CIDOB. La presentación de Shenhar analizó los resultados electorales de las últimas elecciones en Israel pero también los factores que han marcado la campaña electoral. Su análisis fue seguido por las intervenciones de Alfred Tovías, economista e internacionalista, experto en las relaciones entre la UE e Israel y profesor visitante en el IBEI; Ferran Izquierdo, politólogo y profesor de Relaciones Internacionales en la Universitat Autònoma de Barcelona; y Joan Roura, periodista y enviado especial de TV3 en Oriente Próximo.
En su intervención, Shenhar describió el panorama político en Israel que llevó a la convocatoria de elecciones anticipadas y explicó las repercusiones del sistema electoral y de los cleavages ideológicos y étnico-religiosos en la vida política del país. Shenhar enfatizó que la naturaleza del sistema electoral israelí –proporcional “puro”– genera una gran fragmentación parlamentaria y obliga a coaliciones con muchos partidos. En esta ocasión, además, se da la circunstancia que la lista más votada (Kadima) no cuenta con suficiente apoyo parlamentario para gobernar.
Asimismo, Shenhar explicó los efectos de la brutal campaña militar en Gaza que reforzaron a Kadima y el partido laborista pero sin llegar a garantizarles suficiente apoyo. Será, pues, una alianza entre las derechas y las fuerzas religiosas quien gobierne el país. El resultado de los comicios nos aleja, según él, de “una resolución del conflicto con los palestinos”.
Alfred Tovías destacó la importancia que tuvo el voto de los israelíes de origen ruso. Añadió que el presidente del nuevo Gobierno, Benjamín Netanyahu, seguirá en contra de la solución de dos estados pero que seguirá intentando convencer al partido de Livni de formar parte de un Gobierno de coalición. También profundizó sobre las causas del ascenso del partido Israel Beitenu, calificado en Europa como ultraderechista pero que, según Tovías, podría llegar a ser más pragmático, por ejemplo apoyando la separación entre Estado y religión o en la aceptación de la solución de los dos estados. Por otro lado, Tovías discrepó con Shenhar afirmando que la crisis de Gaza había tenido un impacto escaso sobre los resultados electorales.
Ferran Izquierdo, por su parte, señaló el carácter particularmente bélico de la última campaña electoral en Israel. Además, advirtió sobre los riesgos inminentes que supone la división de una sociedad en etnias, tal como lo propone Lieberman (líder Israel Beitenu). Izquierdo señaló que a diferencia del Likud, laboristas, Kadima o Israel Beitenu pueden ser favorables a la creación de dos estados pero que los condicionantes que exigen (defensa del muro, modificaciones territoriales) hacen inasumible la oferta para los palestinos.
Joan Roura coincidió con Izquierdo en que se puede observar una pérdida de confianza en el Gobierno israelí. Señaló que no habría victoria militar y que partidos como Hamas salen cada vez más fuertes, personificando la resistencia a la ocupación y el cambio en un escenario político palestino caracterizado por la corrupción. También apuntó que, aunque a diferentes niveles, Israel y Hamas no se reconocían mutuamente y que ambos ignoraban las leyes y resoluciones internacionales. Según Roura, desgraciadamente se está avanzando hacia un proceso de “batustanización” que nos aleja de cualquier perspectiva de paz.
Después de la presentación, tuvo lugar un debate animado con los otros participantes del taller. Entre otros aspectos se plantearon las dificultades para concluir un acuerdo de paz, el papel que podían desempeñar los actores internacionales (en especial la nueva Administración norteamericana), las diferencias entre los conceptos de derecha e izquierda en Europa y en Israel o la desaparición de las cuestiones sociales y económicas de la campaña electoral israelí.
Una vez más, el debate acogido en la Fundación CIDOB reflejó el alto grado de emotividad que genera el conflicto en Oriente Próximo pero también evidenció la necesidad de poner sobre la mesa distintos puntos de vista y la conveniencia de observar los procesos electorales como momentos de especial interés en la definición del futuro del Mediterráneo y Oriente Medio.