Programa Migraciones - [08.06.2008]
Las remesas recibidas por los familiares de emigrantes ecuatorianos no tienen, en términos generales, gran efecto en el desarrollo social y humano del país. Esta es una de las principales conclusiones del proyecto de investigación sobre remesas en Ecuador que han llevado a cabo Iliana Olivié, investigadora principal de Cooperación Internacional y Desarrollo del Real Instituto Elcano, y Juan Ponce, coordinador del Programa de Economía del FLACSO-Ecuador, y que presentaron en la Fundación CIDOB el pasado 5 de junio.
Es sabido que Ecuador tiene un importante volumen de población en el exterior. Lo que se suele desconocer es el impacto de las remesas en el desarrollo de Ecuador a escala macro y micro tanto a nivel fiscal estatal, como a nivel de las familias. Las conclusiones del proyecto demuestran que la tentación de utilizar las remesas como una herramienta para el desarrollo no está basada en la realidad económica. Lo que subrayan Olivié y Ponce en su estudio es que, en primer lugar, resulta difícil cuantificar exactamente cuál es el volumen de las remesas España-Ecuador, no sólo por la importancia de las vías informales para realizar transferencias, sino también por el aspecto no financiero de parte de las mismas. En segundo lugar, los autores destacan que no son los más pobres, sino los pertenecientes a las clases medias los que mayor volumen de remesas reciben, por lo que este flujo económico no parece tener un papel importante en la erradicación de la pobreza extrema. En la medida que se trata de flujos de capital privado, las remesas no tienen un impacto notable ni en la distribución equitativa de la renda ni en el desarrollo de las infraestructuras básicas de Ecuador.
En el taller, que contó con los comentarios de Anna Ayuso, coordinadora del Programa América Latina de la Fundación CIDOB, participaron expertos de diferentes instituciones, que generaron un interesante debate sobre la necesidad de fortalecer los instrumentos y políticas de desarrollo.