Programa Migraciones - [09.02.2007]
La mayoría de los participantes en el taller Los nuevos socios de la UE: rumanos y búlgaros en España, organizado por el Programa Migraciones de la Fundación CIDOB en la Sala Jordi Maragall, coincidieron en señalar la necesidad de pedir al Gobierno español el fin de la moratoria al derecho de libre circulación de trabajadores, que afecta a rumanos y búlgaros.
Durante la jornada se concluyó que la moratoria pretende garantizar la cohesión social para evitar discriminaciones laborales. No obstante, también se señaló que esta medida supone una desigualdad de acceso de los trabajadores al mercado laboral, además de no reducir la irregularidad que afecta a estos dos colectivos de nuevos ciudadanos de la Unión Europea.
La convalidación de títulos, el procedimiento para la obtención de visados, la necesidad de manifestación expresa para poder participar en las próximas elecciones municipales o los contratos inferiores a 180 días que no requieren visado, fueron otros de los temas analizados durante la sesión de trabajo.
Josep Ribera, director de la Fundación CIDOB, abrió el taller de debate. A continuación, las ponencias principales contaron con la presencia de Miora Grigorescu, cónsul de Rumania en Barcelona; Elena Nieto de la Delegación del Gobierno en Cataluña; y Miguel Pajares, miembro del GRECS (Grupo de Investigación en Exclusión y Control Social) de la Universidad de Barcelona.
También participaron en el taller Ángel Chueca, de la Universidad de Zaragoza; Diana Dinu, presidenta de la Asociación Quórum; Francina Esteve, profesora de la Universitat de Girona; José Antonio Moreno de Comisiones Obreras; Eduardo Rojo, director de la Cátedra de Inmigración, Derechos y Ciudadanía; y Paco Solans, miembro del Colegio de Abogados de Valencia, entre otros.
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