Programa Migraciones - [21.06.2007]
Pablo Zapata, de la oficina del ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados) en España, señaló que la conmemoración del Día Mundial del Refugiado de este año iba acompañada de “la preocupación por el incremento, después de cinco años, del número de refugiados existentes”. Zapata realizó estas declaraciones durante Los retos de la protección internacional, un seminario coorganizado por la Fundación CIDOB, el Comité Català de l’ACNUR y la Fundación ACSAR.
En la primera parte del seminario se plantearon los retos actuales del asilo y el refugio. En este sentido, Zapata también apuntó próximos retos a los que deberá atender ACNUR como la búsqueda de nuevos donantes públicos y privados para financiar las operaciones humanitarias, los instrumentos para garantizar la seguridad en los flujos de refugiados, el proceso de regionalización del asilo bajo principios de protección internacional o la gestión de flujos mixtos irregulares.
Sin abandonar el debate sobre los retos actuales del asilo y el refugiado, Oriol Casanovas, catedrático de Derecho Internacional Público de la Universitat Pompeu Fabra, recordó que es potestad de los estados garantizar la entrada de población extranjera y que, aunque existe el derecho a salir del propio país, no se garantiza el de entrada en cualquier otro. Para el catedrático, los retos más importantes que se deben afrontar son consecuencia de lo que no se previó en la Convención de Ginebra de 1951, como los desplazados internos o los flujos de inmigración irregular, entre otros.
Al examinar el caso de los solicitantes de asilo y refugiado en España, Bartolomé José Martínez García, de la Oficina del Defensor del Pueblo, subrayó la creciente discordancia entre el paradigma legal sobre la protección internacional y el uso del concepto de asilo. Martínez García también criticó la falacia que justifica el endurecimiento de las leyes de asilo para evitar un supuesto flujo incontrolado de inmigrantes irregulares.
Por su parte, Irene Claro, coordinadora del Equipo de Refugio e Inmigración de la Sección Española de Amnistía Internacional, destacó los problemas detectados en las zonas fronterizas, especialmente en el interregno que separa el territorio español del marroquí en Ceuta y Melilla. La falta de asistencia letrada o la información poco clara que reciben los posibles solicitantes de asilo en Canarias fueron otros de los temas que abordó la representante de Amnistía Internacional.
Más tarde, Anna Terrón, secretaria para la Unión Europea de la Generalitat de Catalunya, explicó el proceso que se sigue para la elaboración de una política de asilo común en la UE. Terrón señaló que este tema siempre se ha tratado desde la perspectiva de la inmigración y el control de flujos. La secretaria de la Generalitat para la UE explicó también que el proceso de harmonización de los estándares y condiciones de asilo en la UE comenzó en el Consejo de Tampere de 1999. No obstante, el papel del Consejo y la necesidad de elaborar propuestas por unanimidad explican las dificultades que ha habido para avanzar en la construcción de un sistema de asilo que vaya más allá de los mínimos comunes compartidos. Para Terrón, la Comisión Europea promovió un debate sobre este tema, con la presentación del Libro Verde sobre el futuro sistema europeo común de asilo, la Unión Europea debe buscar la fórmula para afrontar el reto de no vaciar el derecho de asilo y de evitar externalizar responsabilidades sobre el asilo.
Al hilo del debate, el director del Instituto de Derechos Humanos de Deusto, Eduardo J. Ruiz Vieytez, que apostó por tener en cuenta la dimensión cultural e identitaria de los refugiados, añadió, a la protección jurídica y a la integración social y económica, la protección de la diversidad cultural y religiosa. Para Ruiz Vieytez no se trata de establecer nuevos textos legales, sino de favorecer nuevas interpretaciones, más acordes con las nuevas realidades de los mismos.
La jornada de conmemoración se cerró con una mesa redonda, moderada por el también exiliado Eulogio Dávalos, en la que se mezclaron las experiencias personalesde diferentes refugiados. Mientras Montserrat Abelló, Carmen Piqueras y Salomé Roset recordaron su exilio en Chile, Modika Bah, Serguey Nikishckenkov, Bashkim Shehu y el también escritor Salem Zenia (acogido por el PEN Català) explicaron sus vivencias como refugiados en Cataluña.
Finalmente, el también refugiado José Luís Nvumba recordó que “la existencia de un refugiado es la constatación del fracaso de la protección de los Derechos Humanos en alguna parte del mundo”.
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