Amadou Toumani Touré

Datos relevantes

Actualización: 23 de Enero de 2007
Crédito fotográfico: © Comisión Europea, 2006/Berlaymont

Malí

Presidente de la República; ex presidente de la junta militar

Duración del mandato: 08 de Junio de 2002 - En funciones

Nacimiento: Mopti, región de Mopti , 04 de Noviembre de 1948

Partido político: sin filiación

Profesión: Militar

Crédito fotográfico: © Comisión Europea, 2006/Berlaymont

Resumen

Recibió la educación primaria en Mopti, Tombouctou y Sofara, y la secundaria en Badalabougou. Formado para ejercer de maestro de escuela, se decantó no obstante por la carrera militar y en 1969, recién derrocado el presidente desde la independencia en 1960, Modibo Keita, en el golpe liderado por el teniente Moussa Traoré, ingresó en la Escuela Militar Interarmas de Kati.

Biografía

En 1972 se graduó con el rango de subteniente en el cuerpo de paracaidistas, en 1974 ascendió a teniente y en 1978, luego de recibir cursos de especialización en Riazán, URSS, y en el Centro Nacional de Entrenamiento de Comandos (CNEC) de Mont-Louis, Francia, ganó el grado de capitán en el 33 Batallón de Paracaidistas del Ejército malí y fue reclutado para la Guardia Presidencial.

Traoré le puso al frente de este cuerpo de seguridad en 1981 y del batallón especial de comandos aerotransportados tres años después. Promocionado a teniente coronel en 1988, entre abril y diciembre de 1990 asistió a un curso avanzado de capacitación en la Escuela Superior de Guerra Interarmas de París. Cuando regresó a Malí encontró un país convulso por las huelgas y las marchas populares exigiendo la dimisión de Traoré y la instauración del multipartidismo. Caso de oficial profesional que nunca se había metido en política, se asegura que a comienzos de 1991 Touré quedó decepcionado cuando el poder civil bloqueó el codiciado ascenso a general y por contra le repuso en su antiguo puesto de comandante del batallón de comandos.

Este malestar de Touré hacia Traoré, resuelto a defender su régimen despótico a toda costa, parece que resultó decisivo para que el teniente coronel se posicionara inequívocamente frente a la brutal represión de los manifestantes, que desde el 21 de marzo causó muchas decenas de muertos. Después de asegurarse el concurso o aceptación de todas las instituciones armadas, el 26 de marzo irrumpió en la crisis encabezando un golpe de Estado que puso fin a los más de 22 años de gobierno dictatorial de Traoré. En sus primeras decisiones, Touré ordenó arrestar al mandatario derrocado y creó un Consejo de Nacional de Reconciliación (CNR), el cual suspendió la Constitución, disolvió el Gobierno y proscribió el partido único, la Unión Democrática del Pueblo Malí (UDPM).

El militar explicó que, ante la cerrazón política y los desmanes represivos del poder civil, las Fuerzas Armadas y de seguridad habían decidido "poner fin al régimen corrupto y ávido de sangre" de Traoré. Anunció un proceso de democratización y garantizó el respeto de todos los compromisos internacionales de Malí así como el acuerdo de paz firmado recientemente en Tamanraset, Argelia, con los insurgentes tuareg de las regiones del norte.

La promesa de Touré de que los militares no habían tomado el poder para apropiárselo sino por una causa mayor de emergencia nacional y de que se retirarían a los cuarteles tan pronto como quedara encauzada la situación política, fue cumplida a rajatabla, comportamiento del todo inusual en un continente acostumbrado a escuchar la retórica patriotera y pseudodemocrática de sus castas militares, que desde las independencias de los años sesenta habían derrocado a los gobiernos civiles de turno o se habían sucedido entre sí con la intención de perpetuarse en el poder.

Anteriormente, los generales Olusegun Obasanjo (1976-1979) en Nigeria y Siwar ad-Dhahab (1985-1986) en Sudán también habían aceptado entregar el mando a un poder civil con legitimidad democrática. Obasanjo, además, también iba a ser un antiguo uniformado metido en política y aupado a la Presidencia del país tras un largo intermedio fuera del poder.

El 31 de marzo el CNR dio paso a un Comité de Transición para la Salvación del Pueblo (CTSP), o junta cívico-militar de 25 miembros (dos de ellos representantes de los tuaregs) y presidido por Touré, el cual nombró el 2 de abril un Gobierno mayoritariamente civil dirigido por una personalidad respetada, Soumana Sacko, y aprobó el 7 de abril el multipartidismo. Elemento central en el programa de transición de 14 meses elaborado por Touré y sus colaboradores fue la Conferencia Nacional que se celebró entre el 19 de julio y el 12 de agosto, en la que los 1.800 delegados aprobaron el borrador de una Constitución democrática, una carta de partidos políticos y un código electoral.

En 1992 se celebraron los procesos electorales que desembocaron en la instauración democrática: referéndum constitucional el 12 de enero, comicios municipales el 19 de enero, comicios a la Asamblea Nacional el 23 de febrero y el 8 de marzo, y comicios a la Presidencia de la República también a dos vueltas el 12 y el 26 de abril, a los que Touré no se presentó pese a que su elevada popularidad le habría otorgado la victoria con toda probabilidad.

Antes de cesar en la jefatura del Estado, Touré encaró vigorosamente con campañas de prevención e higiene el grave problema de las enfermedades endémicas causadas por parásitos, resolvió el conflicto armado con los cuatro movimientos y frentes de Azawad, accediendo a su reclamación de un estatuto especial para las áreas del norte que concentran a la minoría tuareg, por el Pacto Nacional firmado en Bamako el 11 de abril, y suscribió un Pacto Social con las centrales sindicales sobre la mejora de las condiciones laborales el 7 de mayo.

El 8 de junio, rematando un proceso de normalización democrática elogiado por la comunidad internacional, Touré entregó el testigo al presidente electo, Alpha Oumar Konaré, de la Alianza por la Democracia en Malí (ADEMA), al tiempo que obtenía los galones de general de brigada. Tras la actuación de Touré en Malí, dejó de ser excepcional en África que militares golpistas renunciaran a detentar el poder con o sin el uniforme puesto; si bien con circunstancias particulares en cada caso, un comportamiento semejante tuvieron luego el general Abdulsalam Abubakar en Nigeria de 1998 a 1999 y el mayor Daouda Malam Wanké en la vecina Níger en 1999.

Personalidad de prestigio, en los años siguientes Touré relegó el servicio militar activo para encabezar el programa gubernamental de erradicación de la dracunculosis, enfermedad causada por el gusano de Guinea y que se transmite por contacto con aguas infectadas por sus larvas. Su cartera de relaciones públicas en Estados Unidos favoreció la recepción de una importante financiación de la Agencia de este país para el Desarrollo Internacional (USAID) y el copatrocinio del citado programa sanitario por el Centro que dirige el ex presidente Jimmy Carter.

En agosto de 1993 puso en marcha en su país la Fundación por la Infancia, en mayo de 1994 fue nombrado en Senegal presidente de la Red Interafricana para los Niños de la Calle, en julio de 1996 la Organización Mundial de la Salud (OMS) le encomendó la dirección de su Comité Internacional para una África Liberada de la Poliomielitis y en octubre de 1997 el Gobierno malí puso también a su cargo la campaña de vacunaciones masivas contra esta enfermedad típicamente infantil.

Además de estas acciones en el ámbito humanitario, Touré se ha destacado como mediador en conflictos en el continente, por cuenta del Centro-Carter, a título individual o por mandato oficial de foros intergubernamentales. Así, en 1993 actuó en el conflicto de Burundi representando al Centro-Carter y en noviembre de 1995 una conferencia especial de presidentes africanos reunida en El Cairo para estudiar el problema de los refugiados le designó facilitador en la crisis política y étnica de la región de los Grandes Lagos, que salpicaba a Rwanda, Burundi y el entonces Zaire.

En 1996 dirigió la misión de observadores de la Organización para la Unidad Africana (OUA) en el proceso constitucional de Argelia y desde aquel año personalizó los esfuerzos de paz de esa organización panafricana en la crisis de los motines militares en la República Centroafricana, labor que facilitó el despliegue de la Misión Inter-Africana de Monitorización de la Implementación de los Acuerdos de Bangui (MISAB) y cuyo apartado civil, el Comité de Monitorización Internacional, él encabezó igualmente. Esta autoridad orgánica sobre los esfuerzos de pacificación terminó el 15 de abril de 1998 cuando la MISAB transfirió el mando a la Misión de paz de la ONU, MINURCA.

Desde entonces, Touré siguió participando en eventos internacionales relacionados con las problemáticas del desarrollo y las pandemias que azotan al continente negro, como el encuentro en París en marzo de 2000 que lanzó la Carta de la Tierra, compartiendo iniciativa con otros antiguos gobernantes como el soviético Mijaíl Gorbachov o el holandés Ruud Lubbers, o la XII Conferencia Internacional sobre el SIDA y las Enfermedades de Transmisión Sexual en África (CISMA), celebrada en diciembre de 2001 en Ouagadougou.

Touré, que en 1996 fue ascendido a general de Ejército, el mayor del escalafón malí, empezó a ser postulado como candidato a las elecciones presidenciales de 2002 por diversas asociaciones de ciudadanos malís, tanto del país como de la diáspora en los estados de la región, y por clubes de apoyo fundados con ese fin. En 2001 anunció el pase a la reserva del Ejército y la asunción de la condición de civil, generando expectativas entre sus seguidores sobre un inminente salto a la arena política y a la lid presidencial.

En efecto, el 10 de marzo de 2002 anunció oficialmente en un mitin en la ciudad meridional de Sikasso su candidatura a las elecciones del 28 de abril, considerando que su "experiencia" y su "compromiso patriótico" iban "en interés de la nación". Sin partido propio y, de momento, sin el aval de ninguna fuerza política, se inscribió como candidato independiente.

Popularmente conocido desde 1991 por ATT, por las iniciales de su nombre y apellido, Touré, no obstante la excelente imagen pública de quien es descrito como una persona afable, modesta y sensible con los padecimientos de la población sin recursos, llegó a las urnas bastante equiparado en la intención de voto con el ex primer ministro Ibrahima Boubacar Keita, del opositor Reagrupamiento por Malí (RPM) y el preferido por las influyentes cofradías musulmanas, y con el candidato oficialista, el ex ministro de Finanzas Soumaïla Cissé. Los observadores locales coincidieron en señalar que el presidente saliente, lejos de apoyar al candidato de su partido, apostó por ser sucedido por la misma persona que le había entregado el poder a él una década atrás.

En la primera vuelta del 28 de abril, Touré, según las cifras del Gobierno luego revisadas por el Tribunal Constitucional, se puso en cabeza con el 28% de los votos seguido, con el 22,7%, por Cissé y, con el 20,7%, por Keita, quien contestó con acusaciones de fraude su eliminación para la segunda vuelta. Celebrada ésta el 12 de mayo con un índice de participación sumamente exiguo, el 30,2%, Touré se impuso con un contundente 64,4% de los sufragios a Cissé, que tras alguna resistencia inicial se avino a aceptar su derrota.

El 8 de junio Touré tomó posesión en Bamako de su mandato quinquenal en presencia de once presidentes del África francófona como el primer presidente electo desde la independencia 42 años atrás que recibía el mando de otro presidente electo. Vistiendo un boubou blanco, el atavío tradicional en los países del Sahel, Touré pronunció un discurso lleno de guiños conciliadores a sus contrincantes, en un intento de aquietar los ánimos por el desarrollo caótico y las imputaciones de fraude en ambas rondas electorales (que emborronaron la fama de modelo de democracia ganada por el país bajo el Gobierno de la ADEMA), y rindió tributo a Konaré, e incluso a Traoré, el cual seguía en prisión en cumplimiento de sus condenas por asesinato y corrupción y que acababa de rechazar el perdón presidencial.

En un sentido general, Touré ha prometido desempeñar "un buen gobierno", dedicado a corregir los quebrantos de la pobreza, la corrupción y los abrumadores déficits sanitarios, todo lo cual se confabula para relegar a Malí en el grupo de los diez países del mundo menos desarrollados (el PIB por habitante apenas supera los 700 dólares y la tasa de mortalidad infantil es de 140 casos por cada mil), así como a consolidar la paz y la seguridad internas y a promover la cooperación subregional.

En cuanto a la política económica, los observadores no esperan de Touré, legatario de una coyuntura muy prometedora (previsión de crecimiento en 2002 superior al 9% del PIB), un cambio de rumbo, dándose por hecho que proseguirá el programa liberal de privatizaciones y el fructífero diálogo con los organismos multilaterales de crédito practicados por Konaré. Indudablemente, la continuación de las líneas de financiación al desarrollo y los nuevos reescalonamientos o condonaciones de la deuda externa irán sujetos a ulteriores avances en la lucha contra la corrupción. En estos ámbitos, procede esperar unos tratos más fluidos si cabe, considerando los privilegiados contactos internacionales y relaciones personales del antiguo militar, fundamentalmente en el primer mundo occidental.

El 9 de junio Ahmed Mohamed Ag Hamani, sin filiación partidista, formó un gobierno con partidarios del presidente, aunque también hubo puestos para personas próximas a Boubakar Keita y para miembros del Ejecutivo saliente. De cara a las elecciones legislativas a celebrar el 14 de julio, las fuerzas políticas se organizaron de la siguiente manera: los seguidores de Touré se agruparon en la Convergencia por la Alternancia y el Cambio (CAC), movimiento presidencial que comenzó su andadura el 18 de junio con la participación de siete partidos. El RPM nucleó en torno a sí la coalición Espíritu 2002 (4 formaciones), mientras que la ADEMA estableció la Alianza por la República y la Democracia (ARD).

Aparte de varias condecoraciones civiles de su país y otros estados africanos, el presidente de Malí recibió en 1994 el premio de la Asociación S.O.S. Injusticia Internacional y en 1996 el premio de África al Liderazgo en la causa de la Erradicación del Hambre que otorga la ONG estadounidense Hunger Project, así como el diploma a la Promoción de la Cultura y la Democracia en África concedido por el Observatorio Panafricano de la Democracia (OPAD) con sede en Lomé, Togo. En 1998 el Gobierno francés le nombró gran oficial de la Legión de Honor.

(Cobertura informativa hasta 20/6/2002)



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