Lars Løkke Rasmussen

Editado por:
Roberto Ortiz de Zárate

Datos relevantes

Actualización: 25 de Septiembre de 2009
Crédito fotográfico: © Comisión Europea, 2009/Berlaymont

Dinamarca

Primer ministro

Duración del mandato: 05 de Abril de 2009 - En funciones

Nacimiento: Vejle, comuna de Velje, región de Dinamarca del Sur (Syddanmark) , 15 de Mayo de 1964

Partido político: Venstre

Profesión: Consultor

Crédito fotográfico: © Comisión Europea, 2009/Berlaymont

Resumen

El hasta ahora ministro de Finanzas de Dinamarca, Lars Løkke Rasmussen, se convirtió en abril de 2009 en el primer ministro de su país en sustitución de su tocayo y conmilitón Anders Fogh Rasmussen, elegido nuevo secretario general de la OTAN. Tercer primer ministro danés consecutivo con ese apellido, Rasmussen ha renovado la coalición, gobernante desde 2001, de su partido, el Liberal (Venstre, centro-derecha), con los conservadores más el apoyo parlamentario de los populares de la derecha nacionalista mientras se recrudece la recesión económica, la más severa desde la Segunda Guerra Mundial, que intentará atajar con medidas de estímulo fiscal. En el horizonte asoma también la convocatoria de un referéndum sobre la adopción del euro, el segundo tras el que hace nueve años dijo no a esa mudanza monetaria.

Biografía

1. Trayectoria política en el partido Venstre
2. Del Ministerio de Finanzas a la jefatura del Gobierno


1. Trayectoria política en el partido Venstre

Hijo de contable y de ama de casa, en sus años de estudiante, en la década de los ochenta, estuvo activo en la sección juvenil, la Venstres Ungdom (VU), del Partido Liberal o Venstre, veteranísima fuerza de centroderecha que por aquellos años, hasta 1993, fungía de socio menor en los gobiernos de coalición encabezados por el entonces más votado Partido Popular Conservador (KF), con Poul Schlüter de primer ministro. En 1983 se matriculó en Estudios Sociales y Matemáticas por la Escuela Secundaria Superior de Helsinge y luego emprendió la carrera de Derecho en la Universidad de Copenhague.

En 1986, ostentando el liderazgo de los liberales Uffe Ellemann-Jensen, concurrentemente ministro de Asuntos Exteriores, Rasmussen, con 22 años, fue elegido presidente nacional de la VU y de paso recibió asiento en el Consejo General del partido. Desde el primer puesto se distinguió como el organizador de una campaña de recogida de fondos, donados por estudiantes daneses, para la compra de material escolar destinado a Afganistán, que luego él y otros compañeros se encargaron personalmente de distribuir en el país asiático, sumido en la guerra contra la ocupación soviética. Con esta iniciativa, Rasmussen pretendió hacerle la competencia en su terreno al diminuto pero voluntarioso Partido Comunista, muy activo en estas campañas de solidaridad internacionalista. Aquel mismo año, además, debutó como concejal en el Ayuntamiento de Græsted-Gilleleje, una comuna del condado de Frederiksborg, al norte de la isla de Zelanda.

En 1989 cesó al frente de la VU y al año siguiente se dio de baja también en el Consejo General del Partido coincidiendo con el inicio de un período profesional como consultor autónomo. Lo que no dejó fue su cometido de edil en Frederiksborg, que iba a prolongar hasta 2001. En 1992, con varios años de retraso debido a sus actividades políticas y profesionales, terminó la carrera de Derecho con la obtención de la correspondiente licenciatura.

Recién entrado en la treintena de edad, Rasmussen se estrenó en la política parlamentaria al obtener un escaño por Frederiksborg en las elecciones al Folketing o Parlamento del 21 de septiembre de 1994. Fueron unos comicios positivos para el Venstre porque consiguió superar a su competidor ideológico, el KF, y recuperar, con el 23,3% de los votos y 42 escaños, la segunda posición perdida en 1977, por el momento a remolque de la añeja primacía electoral del Partido Socialdemócrata (SD), invicto desde 1924, precisamente cuando quebró el predominio de que había gozado el liberalismo desde su organización en 1870.

Ahora mismo, desde enero de 1993, los socialdemócratas, liderados por Poul Nyrup Rasmussen, encabezaban un gobierno de coalición cuatripartito de resultas de la dimisión de Schlüter por un escándalo político. Como diputado de la oposición, Lars Løkke presidió hasta casi el final de su primera legislatura los comités parlamentarios de Salud y de Industria y Comercio Exterior. Fuera del Folketing, y también hasta 1997, fungió de teniente de alcalde de Græsted-Gilleleje.

El estatus político del parlamentario se reforzó notablemente en 1998. El 18 de abril de ese año, un Congreso extraordinario del partido, convocado a raíz de la dimisión de Ellemann-Jensen por los decepcionantes resultados de los comicios del 11 de marzo anterior –en los que los liberales se estancaron en el 24% de los votos y los 42 escaños-, eligió nuevo presidente a Anders Fogh Rasmussen, ex ministro de Impuestos y Asuntos Económicos; su tocayo le secundó regresando al Consejo General y con el puesto cimero de vicepresidente orgánico de la formación.

Dicho sea de paso, Lars Løkke no tenía parentesco con Anders Fogh –ni tampoco con Poul Nyrup-, tratándose el patronímico Rasmussen de un apellido muy frecuente en Dinamarca, que portan más de 100.000 personas en el país. En añadidura, el virtual número dos de los liberales daneses se convirtió en alcalde del condado de Frederiksborg.

El Venstre, con el 31,3% de los votos y 56 escaños, conquistó en las elecciones generales del 20 de noviembre de 2001 una victoria histórica porque, por primer vez en 81 años, volvió a ser el primer partido del país, desbancando al SD. Anders Fogh se dirigió a los conservadores, liderados por Bendt Bendtsen, para la formación del nuevo Gobierno –que para ser verdaderamente mayoritario iba a precisar del apoyo en el Folketing del derechista y xenófobo Partido Popular Danés (DF), de Pia Kjærsgaard- y el 27 de noviembre se constituyó éste, con el anterior de primer ministro y su lugarteniente, Lars Løkke, de ministro del Interior y Salud.

Rasmussen, reelegido en su escaño por segunda vez, acometió en su primera legislatura en el Ejecutivo una reforma sanitaria por la que dotó de más medios al Servicio Nacional de Salud Danés para acortar las listas de espera en los hospitales públicos y negoció con los conservadores, los socialdemócratas y los populares la concesión a los afiliados al seguro público del derecho a recibir tratamiento libre de pago en la sanidad privada si en caso de enfermedad no eran atendidos por la red pública antes de dos meses.

Tras las elecciones del 8 de febrero de 2005, que mantuvieron intacta la cuota de poder parlamentaria de liberales, conservadores y, fuera del Ejecutivo, populares (el Venstre perdió cuatro escaños, que compensaron en igual medida las ganancias experimentadas por sus dos aliados), Anders Fogh formó su segundo Gobierno y Lars Løkke fue confirmado en sus funciones. En esta segunda legislatura, el ministro del Interior y Salud se destacó como el promotor de una reforma de la organización territorial del país por la que los 13 condados fueron reemplazados por cinco regiones y las 271 comunas o municipios quedaron reducidas a 98. La llamada Reforma Municipal entró en vigor el 1 de enero de 2007.


2. Del Ministerio de Finanzas a la jefatura del Gobierno

En las elecciones del 13 de noviembre de 2007, adelantadas por Anders Fogh al socaire de la bondad del cuadro económico –el PIB, tras un tropezón en el segundo trimestre del año, crecía a un ritmo del 2%, el paro apenas superaba el 3% y el año iba a terminar con un superávit público del 4,9%, el mejor de la UE detrás de Finlandia, y una deuda pública igualmente baja, del 26%-, el Venstre retrocedió al 26,2% de los votos y los 46 escaños, pero su presidente se aseguró el tercer mandato gubernamental gracias a los 43 escaños sumados por conservadores y populares.

Para entonces, Rasmussen, en lo sucesivo diputado por la circunscripción de Zelanda del Norte (Nordsjællands), ya venía proyectándose como el delfín político de su exitoso tocayo, y esta impresión se reforzó ahora al promoverle Anders Fogh al puesto de ministro de Finanzas, reemplazando a Thor Pedersen, que pasaba a presidir el Folketing. El nuevo Gabinete bipartito tomó posesión el 23 de noviembre.

Una vez convertido en ministro de Finanzas, prácticamente sin solución de continuidad, Rasmussen encajó una avalancha de datos económicos negativos que anunciaban la llegada de una etapa de crecimiento nulo e incluso negativo por la confluencia del final del boom en el sector de la construcción, el encarecimiento del petróleo y la sequía financiera, que dañaba la inversión y el consumo. En el contexto de la gran crisis crediticia europea y global, Dinamarca entró técnicamente en recesión en el segundo trimestre de 2008 al encadenar dos trimestres con crecimiento negativo; la contracción había empezado a finales del año anterior y hasta abril del presente había sumado el -0,8% del PIB. Copenhague fue la primera capital de la UE que tuvo que publicar esta mala noticia.

En el segundo trimestre del año la economía creció un 1%, pero en el tercer trimestre decreció el -1,5% y en el cuarto la recesión volvió a declararse al suponer el retroceso el -3,6%; esta secuencia produjo para el conjunto del año una contracción del -1,1%, frente al 1,6% positivo registrado en 2007. Paradójicamente, la fuerte caída de la producción no se estaba traduciendo en destrucción de empleo; al contrario, el nivel de paro se mantenía en unos niveles ínfimos, de menos del 2%, tasa que era cuatro veces más baja que la media comunitaria, aunque esta realidad de pleno empleo sólo podía sufrir erosión de ahora en adelante.

En octubre de 2008, ante el agravamiento de la crisis del sector bancario, y en la línea de lo decidido por otros gobiernos de la UE, Copenhague decidió cubrir con la garantía del Estado el 100% de los ahorros depositados por los ciudadanos en las entidades financieras. Rasmussen dirigió el plan de ayudas públicas a los bancos con problemas de liquidez y en febrero de 2009 entabló negociaciones interpartidistas para implementar una profunda reforma fiscal que entre otras novedades recortaría drásticamente el impuesto sobre la renta, hasta 7,5 puntos en el tipo marginal máximo del 63% -a la sazón, el más elevado de la UE y del mundo- y aumentaría las tasas sobre las emisiones contaminantes.

El objetivo prioritario era estimular la actividad económica y la contratación laboral en tiempos de recesión. El ministro calculó en 28 millones de coronas el dinero que el Gobierno dejaría de ingresar fiscalmente, aunque esperaba recuperar una sexta parte de esa cantidad en los próximos diez años sólo como resultado del estímulo económico. Además, el Ministerio anunció un recorte de las deducciones y la aplicación de un impuesto "compensatorio" fijo de 284 coronas (38 euros) al año desde ahora hasta 2043 a determinados fondos privados de pensiones.

Tal como se venía informando en los últimos meses y semanas, Anders Fogh fue el responsable político escogido por los países aliados de la OTAN para suceder al holandés Jaap de Hoop Scheffer como secretario general de la Alianza Atlántica a partir del 1 de agosto de 2009. El anuncio fue hecho el 4 de abril al final de la Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno celebrada en las ciudades francesa de Estrasburgo y alemana de Kehl, en el sexagésimo aniversario del Tratado de Washington.

Al día siguiente, 5 de abril, Anders Fogh presentó su renuncia a la reina Margarita II e inmediatamente después la monarca, oída la recomendación del dimisionario, encomendó protocolariamente a Lars Løkke la formación del nuevo Gobierno. La designación del titular de Finanzas no produjo sorpresas, ya que se trataba de la segunda figura del Venstre, cuyo liderazgo asumió también en funciones, y la mano derecha de Anders Fogh, aunque algunos comentaristas habían especulado con el nombramiento inicial de un primer ministro interino y en funciones en la persona de la jefa del KF, Lene Espersen, viceprimera ministra y ministra de Economía. Quedó claro que con Rasmussen a su frente, el Gobierno bipartito mantendría intacto su elenco de apoyos parlamentarios, al que contribuían el DF, la Alianza Liberal de Anders Samuelsen y Naser Khader, y el Centro Cívico de Simon Emil Ammitzbøll, dos partidos nuevos, fundados en 2007 y 2009, respectivamente.

Rasmussen empezó a funcionar como primer ministro el mismo 5 de abril y dos días después tuvo listo su Gabinete, que apenas difirió del anterior. Para sucederle en Finanzas nombró a Claus Hjort Frederiksen, hasta ahora titular de Empleo, quien traspasó la cartera a Inger Støjberg. Karen Ellemann se convirtió en ministra del Interior y Asuntos Sociales; los tres eran miembros del Venstre.

Rasmussen ha expresado su intención de completar la legislatura en 2011, tiempo en el cual, tal como prometió Anders Fogh tras ganar las elecciones de 2007, el Gobierno tendrá que convocar un nuevo referéndum, luego de la consulta con resultado negativo del año 2000, sobre el ingreso en la eurozona, opción muy deseada por la coalición, más ahora en tiempos de borrasca económica y financiera. De hecho, el país cumple holgadamente los cinco criterios de convergencia –en inflación, tipos de interés, déficit público y deuda pública, más la participación de la corona en el Mecanismo de Tipo de Cambio Europeo (ERM II), donde está ajustada a la moneda común europea con un margen de fluctuación del 2,25%-, y la adopción del euro, y de paso la derogación de las otras tres excepciones opt-out en relación con el Tratado de Maastricht de 1992, cuentan esta vez, según casi todos los sondeos, con el favor de una mayoría de daneses, bien que no holgada. De los partidos importantes, sólo el DF sigue oponiéndose a la trascendental transición monetaria.

Los observadores han destacado las dificultades que aguardan a Rasmussen, que encara una aguda recesión económica, la más severa en seis décadas, de la que con seguridad Dinamarca no se zafará este año, así como unas encuestas de opinión desfavorables en comparación con el auge de los socialdemócratas y su presidenta, Helle Thorning-Schmidt, ahora mismo la personalidad política más popular del país y preclara partidaria de aumentar el gasto público, en particular para sostener el Estado del bienestar.

El primer ministro danés está casado con Sólrun Løkke Rasmussen (apellidada de soltera Jákupsdóttir), profesora de inglés y ciencias exactas en la escuela del Teatro Real Danés. La pareja ha tenido tres hijos.

(Cobertura informativa hasta 10/4/2009)

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