François Fillon

Datos relevantes

Actualización: 19 de Julio de 2007
Crédito fotográfico: © Comisión Europea, 2002

Francia

Primer ministro

Duración del mandato: 17 de Mayo de 2007 - En funciones

Nacimiento: Le Mans, departamento de Sarthe, región de País del Loira , 04 de Marzo de 1954

Partido político: UMP

Profesión: Periodista

Crédito fotográfico: © Comisión Europea, 2002

Resumen

El 17 de mayo de 2007, el recién inaugurado presidente de la República Francesa, Nicolas Sarkozy, ha nombrado primer ministro a un compañero de partido, la conservadora Unión por un Movimiento Popular (UMP), que es miembro del Senado y que cuenta con un nutrido currículum ministerial labrado desde 1993. Considerado un reformista y un moderado que aúna en su pensamiento nociones liberales y sociales, François Fillon dirige un Gobierno que deberá aplicarse en el cumplimiento de las promesas electorales de Sarkozy en política interior, como son la regulación de la inmigración, la mejora de la seguridad ciudadana, la sobriedad presupuestaria y fiscal, la creación de empleo y el impulso del crecimiento económico.

Biografía

1. Un exponente de la joven generación neogaullista
2. Sucesión de cometidos ministeriales
3. Adjunto a la campaña presidencial de Sarkozy y nombramiento como primer ministro


1. Un exponente de la joven generación neogaullista

Retoño de una familia de profesionales liberales, sus padres eran Michel Fillon, un notario de ideas políticas conservadoras y partidario del general de Gaulle, y Anne Soulet, profesora de historia. El benjamín de sus tres hermanos varones, Dominique, 14 años más joven, emprendió una carrera musical que le convirtió en el reputado pianista de jazz que es en la actualidad. El muchacho cursó la educación primaria en la pequeña comuna de Cérans-Foulletourte, lugar de residencia de la familia, sita al sur de la prefectura de Le Mans, y luego recibió la secundaria en dos centros elitistas del departamento de Sarthe, el colegio privado Saint-Michel-des-Perrain, en Parigné-le-Pôlin, y el liceo Notre-Dame de Sainte-Croix, en Le Mans, regido por los Jesuitas. En 1972 obtuvo el bachillerato en Filosofía y a continuación se matriculó en la Facultad de Derecho y Ciencias Económicas de la Universidad de Maine. Mientras se formaba como jurista, realizó prácticas periodísticas en la Agencia France-Presse (AFP), que en 1975 le envió a Madrid para que realizara la crónica de la muerte y el funeral del dictador español Francisco Franco. Sin embargo, su derrotero profesional iba a dejar a un lado tanto el periodismo como la abogacía.

En 1976, con la licenciatura en Derecho bajo el brazo, respondió afirmativamente al llamado político de su paisano Joël Le Theule, que ejercía de diputado en la Asamblea Nacional y de consejero general de Sarthe en las filas de la Unión de Demócratas por la República (UDR), partido que en diciembre de este mismo año, bajo el liderazgo del el ex primer ministro Jacques Chirac, fue reemplazado como estandarte orgánico del neogaullismo por el Reagrupamiento por la República (RPR). Así, Fillon, con 22 años, se convirtió en asistente parlamentario de Le Theule y comenzó su educación en la alta política desde una privilegiada posición interna, gozando del patrocinio de un ya veterano servidor de las instituciones republicanas que, dicho sea de paso, no mantenía unas buenas relaciones con el jefe del partido, Chirac. En 1977 reforzó su currículum académico con sendos diplomas en Estudios Avanzados en Derecho Publico, por la Universidad de París V (René Descartes), y en Ciencias Políticas, por el Instituto de Estudios Políticos (IEP, comúnmente conocido como Sciences-Po).

En abril de 1978, el nombramiento de Le Theule como ministro de Transportes por el primer ministro Raymond Barre arrastró al ámbito gubernamental al jovencísimo Fillon, que fue reclutado por su mentor como ayudante en jefe de su gabinete. A principios de octubre de 1980 el ministro, a instancias del entonces presidente de la República, Valéry Giscard d’Estaing, se hizo cargo de la cartera de Defensa, y Fillon, recién casado con la galesa Penelope Clark (con la que iba a tener cinco hijos), le acompañó a la nueva y destacada oficina como imprescindible adjunto. La muerte de Le Theule el 14 de diciembre, a los 50 años, de un ataque al corazón privó a Fillon del valedor que sin duda habría impulsado hacia arriba su incipiente carrera política, pero la pérdida del amigo y maestro actuó de hecho como un acicate de esta ambición personal.

Una vez iniciado 1981, Fillon se las arregló para continuar ligado al Gobierno nacional como jefe del servicio de trabajos legislativos y parlamentarios del gabinete del ministro de Industria, André Giraud. Mucho más notable fue, considerando su corta edad, que lanzara una múltiple apuesta electoral para heredar todos los mandatos representativos que había desempeñado Le Theule en el terruño común de la región ligeriense. Así, entre febrero y junio de 1981 Fillon ganó sucesivamente los puestos de concejal en el ayuntamiento de Sablé-sur-Sarthe –donde se encargó de la oficina económica con el rango de teniente de alcalde-, miembro del Consejo General o asamblea departamental de Sarthe y, representando a la 4ª Circunscripción de Sarthe, diputado de la Asamblea Nacional, en unas elecciones que dieron la victoria al Partido Socialista (PS) de François Mitterrand frente a la coalición del RPR y la centrista Unión por la Democracia Francesa (UDF) de Giscard. Tenía 27 años, lo que le convertía en el más joven de los 450 miembros del hemiciclo.

No contento con este acúmulo de mandatos, en las elecciones municipales de marzo de 1983 se postuló con éxito para la alcaldía de la comuna, Sablé-sur-Sarthe, que desde 1959 hasta su muerte había titularizado Le Theule. En marzo de 1985 se convirtió en vicepresidente para Asuntos Económicos del Consejo General de Sarthe y justo un año después ganó la primera de cinco reelecciones consecutivas en la Asamblea Nacional, donde hasta el final de la legislatura en junio de 1988, cuando la alianza del RPR y la UDF volvió a ser desalojada del Gobierno tras un breve ejercicio bianual, presidió la Comisión parlamentaria de Defensa. Su carrera política permaneció estable hasta los comicios cantonales de marzo de 1992, que le auparon a la presidencia del Consejo General de su departamento. Pero el verdadero salto se produjo al cabo de un año, como resultado de la apabullante victoria del centroderecha sobre el PS y sus aliados de la izquierda en las legislativas del 21 y el 28 de marzo de 1993. El 29 de marzo tomaba posesión como primer ministro el dirigente seleccionado por el RPR, Édouard Balladur, y con él un Gabinete en el que Fillon recibió la cartera de Educación Superior e Investigación. Se trataba de su primer cometido ministerial y, de conformidad con la ley, se separó del escaño parlamentario mientras durase su cargo ejecutivo.

El antiguo reportero de la AFP retornó al Gobierno portando unas credenciales de "gaullista social", reacio al liberalismo económico y soberanista en cuestiones de política exterior; en otras palabras, estaba apegado a los principios tradicionales del movimiento y era escéptico con la participación de Francia en la Unión Económica y Monetaria europea. Su preceptor ideológico era Philippe Séguin, ex ministro de Asuntos Sociales y ahora mismo presidente de la Asamblea Nacional. También secundaba el discurso de Charles Pasqua, el muy derechista y soberanista ministro del Interior, campeón del no al Tratado de Maastricht. Como miembro de la corriente Séguin-Pasqua, había firmado manifiestos y mociones favorables a la renovación del partido.

En el Gabinete, Fillon se encontró con Nicolas Sarkozy, ministro del Presupuesto, de su misma edad y hombre de confianza de Balladur, cuyos postulados liberales compartía. Fillon y Sarkozy contrastaban poderosamente en ideas y también en carácter y personalidad, destacando el primero por su flema, sobriedad y moderación, y el segundo por su impetuosidad y enorme ambición política. Poco parecían tener entonces en común dos hombres que más de una década después terminarían forjando una estrecha relación personal. Cuando a comienzos de 1995 el RPR se dividió entre los partidarios de las candidaturas presidenciales rivales de Chirac y de Balladur, Fillon y Sarkozy coincidieron en apostar por el primer ministro frente al líder fundador del partido y alcalde de París.

A pesar de este alineamiento, seguramente porque no fue vehemente en la expresión de su preferencia y gracias también a los buenos oficios de Séguin, Fillon se salvó de la purga de ministros balladurianos realizada por Chirac el 17 de mayo, nada más instalarse en el Palacio del Elíseo como ganador de las elecciones sobre Balladur y el socialista Lionel Jospin. En el nuevo Gobierno presidido por Alain Juppé, principal lugarteniente de Chirac, Fillon cedió el Ministerio de Educación Superior e Investigación, como competencia subsumida, al ministro de Educación Nacional, el democristiano François Bayrou, uno de los dirigentes de la UDF, y recibió a cambio el Ministerio de Correos y Tecnologías de la Información.


2. Sucesión de cometidos ministeriales

Antes de terminar 1995, el 7 de noviembre, la oficina de Fillon perdió el rango de ministerio autónomo y pasó a ser ministerio delegado para los Correos, las Telecomunicaciones y el Espacio, quedando subordinado al nuevo Ministerio de Industria, Correos y Telecomunicaciones, dirigido por Franck Borotra. El radical cambio de tornas electorales del 1 de junio de 1997 devolvió, dos días después, a los socialistas al Gobierno con Jospin al timón. Mientras los principales barones neogaullistas –Juppé, Sarkozy y su jefe de facción, Séguin- se entregaban a una frenética rebatiña por el poder y Chirac, desde la Presidencia de la República y a través de su facción de leales, maniobraba lo necesario para asegurarse el control de las palancas orgánicas, Fillon inició un lustro en el que se desempeñó de secretario nacional del RPR con responsabilidad sobre las federaciones territoriales del partido y, a partir de febrero de 1998, de portavoz de su Buró Político.

Su historial en la política representativa anotó un nuevo capítulo tras las elecciones regionales y cantonales del 15 de marzo de 1998, cuyos malos resultados globales para el RPR contribuyeron a la posterior dimisión de Séguin como presidente del partido. El hasta ahora consejero general de Sarthe ganó el mandato de consejero regional de País del Loira, ente administrativo que engloba al departamento de Sarthe y en cuya presidencia fue investido el 20 de marzo en sustitución de su colega de partido Olivier Guichard, quien se jubilaba tras 24 años de ejercicio.

Que su carácter calmoso no era sinónimo de falta de ambición y competitividad lo demostró a las claras contendiendo por la presidencia del partido en la elección interna convocada para cubrir la vacancia dejada por Séguin. Sus contrincantes fueron Michèle Alliot-Marie, no adscrita a ninguna familia gaullista aunque próxima a Chirac, el senador Jean-Paul Delevoye, considerado un hombre de paja del presidente de la República, y Patrick Devedjian, representante del ala más liberal y europeísta. En esta liza, que inicialmente tuvo como quinto pretendiente a Sarkozy, ahora mismo secretario general y presidente interino del partido, Fillon vino a representar el gaullismo prístino, en su sentido republicano, social y soberanista. El 20 de noviembre Fillon fue el tercer candidato más apoyado con el 24,6% de los votos, momento en que arrojó la toalla y manifestó su respaldo a Alliot-Marie, quien en la segunda votación efectuada el 4 de diciembre se proclamó presidenta frente al chiraquiano Delevoye. A vueltas con la política de provincias, en los comicios municipales del 11 y el 18 de marzo de 2001 ganó una concejalía en el consistorio de Solesmes, pequeña comuna agrícola próxima a Sablé-sur-Sarthe, donde se despidió de la alcaldía tras fungir tres mandados consecutivos.

Su siguiente etapa gubernamental se inició el 7 de mayo de 2002 como ministro de Asuntos Sociales, Trabajo y Solidaridad en el Gabinete presidido por Jean-Pierre Raffarin, de la Democracia Liberal (DL, los antiguos republicanos de Giscard, que ya habían abandonado la UDF, ahora animada por Bayrou), un fiel aliado premiado por Chirac con motivo de su reelección en las presidenciales. En cuanto a Sarkozy, salió de una etapa de relegación y fue repescado por Chirac en calidad de ministro del Interior, ansioso como estaba de dar la batalla en la lucha contra la criminalidad urbana y la inmigración ilegal. Por incompatibilidad institucional, el 16 de mayo Fillon cedió la presidencia del Consejo Regional de País del Loira a Jean-Luc Harousseau. El 17 de junio fue confirmado en el Consejo de Ministros a raíz de las elecciones legislativas celebradas los días 9 y el 16, que otorgaron al nuevo oficialismo una confortable mayoría absoluta de 357 escaños con el 33,7% de los votos.

Fuera del Ejecutivo, Fillon participó en el proyecto fundacional de la provisionalmente llamada Unión por la Mayoría Presidencial, y luego ya de manera definitiva Unión por un Movimiento Popular (UMP), gran partido del centroderecha galo que fusionaba al viejo RPR con los componentes liberales de la UDF, teniendo a Juppé de presidente y a Philippe Douste-Blazy de secretario general. También, se puso al frente del grupo de reflexión política Association France.9.

El "gaullismo social" del que Fillon solía hacer gala quedó cuestionado por su labor ministerial en las áreas, precisamente, de Trabajo y Asuntos Sociales, que le reveló como un reformista decidido a alargar el tiempo de cotización para poder cobrar las pensiones en el sector público, a limitar drásticamente las jubilaciones anticipadas y a flexibilizar la semana laboral de 35 horas instaurada por el Gobierno socialista. La reforma en 2003 del régimen de pensiones, conocida de hecho como la Ley Fillon, provocó una vasta protesta sindical, si bien fue el primer ministro Raffarin el que cargó con la erosión. Los comentaristas hicieron notar la tendencia "social-liberal" asomada en el político. A principios de 2004, el análisis compartido de que Chirac, mezclando cálculo electoralista, condescendencia populista e inercia doctrinal, no estaba involucrándose en la defensa de la agenda reformista del Gobierno, le acercó a un colega, Sarkozy, con el que hasta ahora había tenido unas relaciones frías, incluso de rivalidad.

El nuevo vínculo personal se forjó tras las votaciones regionales del 21 y el 28 de marzo de 2004, en las que la UMP y la UDF perdieron frente a las izquierdas todos los consejos metropolitanos salvo los de Alsacia y Córcega. El desastre electoral precipitó el 31 de marzo una remodelación gubernamental que para Fillon supuso el retorno a una oficina que ya le era familiar, el Ministerio de Educación Nacional, Enseñanza Superior y Educación, donde relevó a Luc Ferry, y para Sarkozy el paso al Ministerio de Economía, Finanzas e Industria, aunque en noviembre siguiente se apartó del Ejecutivo para presidir la UMP en sustitución del dimitido Juppé.

La crisis de gobierno abierta por Chirac el 31 de mayo de 2005 a raíz del resultado adverso del referéndum nacional, celebrado dos días atrás, sobre la ratificación del Tratado de la Constitución Europea precipitó la tantas veces postergada caída de Raffarin, su reemplazo por el hasta ahora ministro del Interior y antes de Exteriores, Dominique de Villepin –un servidor absolutamente fiel al presidente y erigido en rival del afanoso Sarkozy, quien regresó al Ministerio del Interior- y la damnificación, entre otros, de Fillon. Irritado por su expulsión del Gobierno y por el estropicio del referéndum sobre la Constitución Europea, el 3 de junio publicó un articulo en Le Monde en el que realizaba dos afirmaciones que se hicieron célebres: "Cuando se haga balance [de la presidencia] de Chirac, no se recordará nada excepto mis reformas". Y, refiriéndose a la nada soterrada ambición presidencial de su nuevo amigo y capitán: "En adelante, voy a comprometerme en profundidad en la UMP, a preparar el plazo que le vence a Nicolas Sarkozy en 2007 (…) Al despedirme del Gobierno, han hecho de mí un director de campaña antes de hora".

Sentado desde el 18 de septiembre en la Cámara alta del Parlamento como senador por Sarthe, Fillon, aunque sin perder el talante suave, se puso a formular diagnósticos sobre la "crisis del régimen" y a asentir ante las propuestas de Sarkozy de revisar de arriba abajo el sistema de la V República en una larga serie de ámbitos, con el fin de fortalecer el peso institucional de la Presidencia, reducir el aparato del Estado, librar de ataduras a las fuerzas económicas y estimular la competitividad empresarial y la responsabilidad individual. También, aplaudía su insistencia en la "tolerancia cero" frente a los brotes de delincuencia juvenil y urbana, y su política de severa restricción del aflujo de inmigrantes.

En octubre de 2006 el senador presentó el libro La France peut supporter la vérité, donde sostenía que para el país había llegado el momento de asumir con realismo los retos que entrañaban "los cambios tecnológicos, las sacudidas geopolíticas y la expansión de las ideas", así como todas las "evoluciones" que imponían "rupturas" en el "modelo" francés. La empresa era ardua, pero él era optimista: "Disponemos de todos los activos para atrapar el movimiento del mundo, para encontrar nuestro lugar en este universo globalizado que la competición internacional exacerba". En cuanto a la reforma de las instituciones, apostaba por la implantación del sistema de gobierno plenamente presidencialista, lo que conllevaría la supresión del puesto de primer ministro.


3. Adjunto a la campaña presidencial de Sarkozy y nombramiento como primer ministro

Luego de oficializar su candidatura y de obtener la nominación, el 14 de enero de 2007, por la UMP, Sarkozy reclutó a Fillon, no como director de su campaña, trabajo logístico que recayó en Claude Guéant -anterior jefe de sus gabinetes ministeriales y quien se perfilaba como futuro secretario general del Elíseo-, sino como asesor político. Incluso en esta asistencia de tipo intelectual, Fillon tampoco aparecía como el sarkozysta más destacado, rango que podía reclamar con más derecho Henri Guaino, un teórico de la "fractura social" que se dedicó a escribir buena parte de los contundentes discursos de su jefe.

Sin embargo, entre el sutil Fillon y el abrasivo Sarkozy se estableció una relación de confianza e intimidad que quedó bien patente en la elección del primero por el segundo como su compañero para la práctica del jogging una hora a la semana, como parte de la imaginería de campaña. Fillon aceptó gustoso la invitación, tratándose de un gran aficionado al senderismo de montaña y al alpinismo, actividades que no le gustaban menos que conducir bólidos de Fórmula 3.000 o que asistir a corridas de toros en los cosos del sudeste francés. Amante de la velocidad, Fillon era un piloto consumado y un entusiasta de la famosa carrera de resistencia celebrada anualmente en el circuito de su ciudad natal, de cuyo comité organizador era miembro: en 2006 participó en las 24 Horas de Le Mans en la categoría Classics, al volante de un Ferrari 250 GT SWB Berlinetta, modelo de 1961, y en 2004 le correspondió el honor de dar el banderazo de salida en la categoría reina. En plena vorágine preelectoral, en marzo, el ex ministro publicó otro ensayo político, Les retraites, donde abordaba la espinosa cuestión de cómo asegurar el sistema de pensiones del futuro en un contexto de paulatino envejecimiento poblacional. Ese mismo mes, Sarkozy deslizó el comentario de que Fillon le parecía un "más que perfecto" candidato a primer ministro.

El pretendiente presidencial de la derecha posgaullista se puso en cabeza en la primera vuelta del 22 de abril, de la que fueron apeados el centrista Bayrou y el ultraderechista Le Pen, y batió a su máximo adversario, la socialista Ségolène Royal, en la segunda vuelta del 6 de mayo. Todo el mundo esperaba el nombramiento de Fillon para encabezar el gobierno encargado de llevar a la práctica el rosario de promesas electorales del presidente electo, como eran la liquidación del déficit de las administraciones públicas para 2010, el adelgazamiento de las plantillas funcionariales, la reducción del paro desde la tasa actual del 9% a menos del 5% en 2012, una bajada del impuesto sobre la renta, la reforma flexibilizadora del mercado laboral, el aumento de las prestaciones por desempleo y el lanzamiento de un "plan Marshall" formativo para los jóvenes de los barrios conflictivos.

Dicho y hecho, el 16 de mayo Sarkozy inauguró su mandato presidencial de cinco años y al día siguiente, de acuerdo con sus prerrogativas constitucionales, nombró primer ministro a Fillon. Tras la ceremonia del traspaso de poderes por Villepin en el Hôtel Matignon, sede del Gobierno, el décimo octavo primer ministro de la V República instaurada en 1958 dijo que asumía el cargo con la disposición de "servir a Francia" para renovarla, "defender su identidad" y darle "un lugar preeminente", con "pasión y confianza en el futuro". El 18 de mayo reveló la composición del Gabinete, reducido a 14 ministros, un ministro de Estado y cuatro secretarios de Estado, y con paridad –ministerial- de hombres y mujeres. La UMP se reservaba la mayoría de los puestos, destacando las presencias de Alliot-Marie en Interior y de Juppé -ministro de Estado- en Ecología y Desarrollo Sostenible. Sin embargo, la mayor sensación se produjo en la oficina de Asuntos Exteriores, que fue para Bernard Kouchner, el eminente activista humanitario, fundador de las ONG Médicos sin Fronteras y Médicos del Mundo, y miembro del PS, si bien la dirección del partido opositor se apresuró a rescindir toda filiación con una personalidad que servía al propósito confeso de Sarkozy y secundado por Fillon de alinear un Ejecutivo no sectario y fundado en las capacidades personales. También tenía semblanza socialista uno de los secretarios de Estado, Éric Besson.

Fuera de la UMP, aunque íntimamente asociados a ella, estaban también los titulares de Economía, Finanzas y Empleo, Jean-Louis Borloo, de Defensa, Hervé Morin, y de Vivienda y Ciudad, Christine Boutin: el primero copresidía el Partido Radical (PR), un antiguo integrante de la UDF que no había querido fusionarse con la RPR en su momento; el segundo lucía la escarapela del Partido Social Liberal Europeo (PSLE), que era una formación creada días atrás por un sector minoritario de la UDF opuesto al plan de Bayrou de constituir un nuevo partido centrista independiente denominado Movimiento Demócrata; y la tercera era la fundadora y líder del Foro de Republicanos Sociales (FRS), un micropartido derechista contrario al Tratado constitucional europeo. La UMP, el PR, el PSLE y FRS conformaban, por tanto, la nueva mayoría presidencial. El primer reto de Fillon eran las elecciones legislativas del mes de junio, si bien los sondeos auguraban a la UMP y sus satélites una confortable mayoría absoluta.

(Cobertura informativa hasta 18/5/2007)



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