Abel Pacheco de la Espriella

Datos relevantes

Actualización: 27 de Septiembre de 2006
Crédito fotográfico: © Secretaría General de la OEA/Roberto Ribeiro
Abel de Jesús Pacheco de la Espriella

Costa Rica

Presidente de la República

Duración del mandato: 08 de Mayo de 2002 - 08 de Mayo de 2006

Nacimiento: San José, provincia de San José , 22 de Diciembre de 1933

Partido político: PUSC

Profesión: Médico psiquiatra, periodista y comerciante

Crédito fotográfico: © Secretaría General de la OEA/Roberto Ribeiro

Resumen

Uno de los seis hijos de un cultivador de bananos, si bien vivió varios años en la provincia caribeña de Limón, de donde era la familia, nació y estudió en San José, en la escuela de primaria Buenaventura Corrales Bermúdez y en el colegio de los Ángeles, donde aprobó el bachillerato. Con la ayuda de becas, cursó las carreras de Medicina y Psiquiatría en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y en la Universidad del Estado de Louisiana en Nueva Orleans, respectivamente.

Biografía

Estudiante de ideas conservadoras, tomó parte en enero de 1955 en la fracasada invasión desde Nicaragua del ex presidente Rafael Ángel Calderón Guardia, quien, con la ayuda del vecino dictador Anastasio Somoza, intentó derribar al presidente José Figueres Ferrer, cabeza de la revolución de 1948 que tuvo como desencadenante la fraudulenta victoria electoral de Calderón Guardia sobre Otilio Ulate Blanco.

De regreso a Costa Rica en 1959, Pacheco pasó a ejercer su especialidad médica como facultativo auxiliar en el Hospital Nacional de San José y como responsable de las unidades sanitarias de Guápiles, en Limón, y Puriscal, en San José. Posteriormente pasó al Hospital Nacional Psiquiátrico, donde trabajó durante 16 años y del que fue director entre 1973 y 1976. No obstante, a comienzos de los años ochenta sus inclinaciones culturales y folcloristas le llevaron a abandonar la profesión médica para dedicarse a escribir relatos y componer canciones populares. De sus creaciones literarias se citan Paso de tropa, Una muchacha, Hijo de árbol, La tolvanera, Cuentos de la Meseta Central, Cuentos del Pacífico, Gente sin ancla y Más abajo de la piel, cuento premiado por la crítica costarricense.

En 1976 saltó a la televisión, medio que le iba a convertir en un personaje popular durante más de dos décadas, conduciendo los programas Ayer y hoy en la historia, Leyendas y tradiciones nacionales, que mereció el Premio Nacional de Televisión Universitario Latinoamericano, y, sobre todo, Comentarios con el doctor Abel Pacheco, un magazín de reportajes emitido por el Canal 6 y que presentó hasta su aspiración presidencial en 2001. Hombre de múltiples actividades aparentemente inconexas, también a mediados de los años ochenta abrió un establecimiento de ropa, El Palacio del Pantalón, anexo al Mercado Central de San José, que administró y atendió personalmente hasta 1994, y todo ello sin dejar de publicar escritos esporádicamente y de impartir clases de Psiquiatría en la Universidad de Costa Rica.

Su actuación en la política nacional no comienza hasta las elecciones generales del 1 de febrero de 1998, en las que, con 64 años, obtuvo el escaño de diputado por San José en la Asamblea Legislativa en la lista del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), fuerza fundada en 1983 a partir de la fusión de cuatro partidos de centro y derecha y que junto con el Partido de Liberación Nacional (PLN), la formación de talante socialdemócrata erigida por Figueres Ferrer, ha conformado el estable sistema bipartidista de la democracia costarricense.

En la cita electoral de 1998, el PUSC se adjudicó la mayoría simple en el Legislativo y conquistó la Presidencia de la República en la persona de Miguel Ángel Rodríguez Echeverría, a la sazón primo de la segunda esposa de Pacheco, Leila Rodríguez Stahl, así como madre de sus seis hijos (que hasta ahora le han dado nueve nietos)

Aunque era un mandatario público sin peso en la estructura de mando del PUSC, la precandidatura de Pacheco para las elecciones presidenciales del 3 de febrero de 2002 se impuso arrolladoramente el 10 de junio de 2001 en la convención interna del partido con el 76% de los votos sobre el hombre del aparato, el ex ministro de Transportes y Obras Públicas Rodolfo Méndez Mata, gracias al apoyo de la militancia. Los medios de comunicación destacaron la nominación de Pacheco como una "rebelión" de las bases contra la cúpula del partido, ya que el elegido no respondía al perfil del político profesional y era, cuanto menos, un aspirante presidencial atípico al no provenir de la abogacía, la ingeniería, la empresa privada o la administración del Estado.

En el seno del PUSC, numerosos cuadros no ocultaron su sobresalto e inquietud por la elección de un candidato escasamente ducho en las lides políticas, provisto de una programa poco claro y con una llamativa falta de identificación con las cuestiones económicas. Seis años mayor que Rodríguez Echeverría, se tenían también presentes sus dolencias vasculares, que le producían flebitis y que el año anterior le habían causado un infarto.

La incertidumbre era mayor cuanto que en el momento de la nominación, las encuestas concedían la victoria al PLN. En particular, fue ostensible la frialdad con que recibió la proclamación de Pacheco el ex presidente (1990-1994) Rafael Ángel Calderón Fournier, hijo del mentor de aquel y que seguía ejerciendo un amplio predominio en el partido.

Pacheco lanzó una campaña que primó los valores y las ideas sobre las cifras y las metas técnicas, distanciándose del concepto neoliberal de la economía de Rodríguez (quien había tenido que dar contramarcha a algunos proyectos de privatización de los servicios públicos ante la contestación suscitada), prometiendo ayudas al agro y haciendo hincapié en las virtudes del costarricense tradicional, las de un ciudadano responsable, trabajador, modesto y decente, las cuáles él decía encarnar (también ha asegurado haber "revolucionado" la psiquiatría en Costa Rica).

Un talante que Pacheco, un comunicador excelente según vinieron a coincidir seguidores y adversarios, resumió con el eslogan de campaña Es la hora del abrazo, si bien la opinión de las instancias económicas era que, de llegar a la Presidencia, se atendría a lo esencial de las políticas de libre mercado y austeridad practicadas por su predecesor.

Los observadores señalaron que el candidato socialcristiano, haciéndose eco del cansancio general con el estilo de las élites políticas, ya pertenecieran al PUSC o al PLN, hizo un consciente apartamiento de las siglas y los lemas tradicionales para centrarse en conceptos como el consenso nacional, el servicio al pueblo y la meritocracia suprapartidista a la hora de escoger a sus colaboradores en un eventual gobierno, una plataforma pretendidamente desideologizada y no parca en matices populistas que se está demostrando la clave del éxito en los últimos procesos electorales de Centroamérica.

Con un énfasis moralizador similar al exhibido por el también conservador Ricardo Maduro en las presidenciales de Honduras unos meses atrás, el postulante costarricense prometió combatir el crimen organizado y la corrupción, y de ocuparse de los más pobres, con los que, aseguró, iba a adquirir "un compromiso absoluto".

Por otro lado, las declaraciones de Pacheco sobre que comprendía el hastío de la población por "los malos manejos que se han hecho en los partidos viejos" y que achacaba su liderazgo en las encuestas a la comprensión por el electorado de que su movimiento era "una respuesta dentro de un partido viejo a los errores del pasado", fueron interpretadas como un intento de romper con la lógica de la alternancia en el poder con el PLN.

Pacheco llegó a las urnas emparejado con el candidato del PLN, el ingeniero Rolando Araya Monge, y, cosa inédita en la era democrática inaugurada en 1948, con un tercer aspirante pisando fuerte en los sondeos, el economista Ottón Solís Fallas, escindido del PLN y ahora al frente del nuevo Partido de Acción Ciudadana (PAC), verdadera cuña en el sistema de partidos bipolar, decididamente en crisis.

Precisamente, la irrupción de Solís impidió que Pacheco, con el 38,6% de los votos, alcanzara el mínimo exigido del 40% para evitar la segunda vuelta, de manera que este mecanismo, por primera vez en la historia del país, tuvo que activarse y el 7 de abril Pacheco se apuntó la victoria final sobre Araya con un contundente 58% de los sufragios. En la Asamblea Legislativa de 57 miembros, el PUSC sólo cosechó el 29,8% de los votos debido al fuerte avance de las formaciones menores y perdió 10 de los 29 escaños que tenía, aventajando escasamente al PLN y al PAC.

Que ninguno de los candidatos fue capaz de romper la apatía y la desconfianza presentes en buena parte del electorado dejó testimonio la bajísima participación de la segunda vuelta, el 61%, ocho puntos menos que en la primera. El dato se antojaba sumamente preocupante, ya que la cifra fue del 71% en la edición de 1998 y del 82% en la de 1994; en un país que ha tenido un alto concepto del deber cívico, antes de estas elecciones no se conocía semejante grado de abstencionismo desde 1958, cuando Mario Echandi Jiménez triunfó con el 65% de participación.

El 8 de mayo, Pacheco, primer presidente consecutivo de los tres que ha tenido el PUSC, prestó juramento de su mandato de cuatro años no reelegibles en una ceremonia a la que asistieron los presidentes de Ecuador, Colombia, Panamá, Nicaragua, El Salvador y Guatemala. En el discurso inaugural, prometió "gobernar con humanismo" y "trabajar con honradez", y anunció la inmediata aprobación de un paquete de recortes en el gasto del Estado para cumplir el objetivo, trazado en la campaña, de ahorrar 3.000 millones de colones en el primer año de ejercicio.

También precisó las metas de: obtener una tasa anual de crecimiento del 6% (tarea harto complicada, ya que 2001 cerró con un aumento del PIB de sólo el 0,3% y las perspectivas para 2002 no son mucho mejores); eliminar a cero el déficit público (el 3,1% en 2001) para el final del cuatrienio; rescatar, a través de ayudas sociales, para las dinámicas de crecimiento a las 50.000 familias que malviven en la pobreza extrema; seguir trabajando con vistas a establecer un tratado de libre comercio con Estados Unidos -perseguido por el Gobierno de Costa Rica desde la administración del liberacionista José María Figueres Olsen (1994-1998)-; y, poner fin a la impunidad, ya que ésta es "la raíz por donde se nutre la corrupción".

(Cobertura informativa hasta 9/5/2002)



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