El estudio individualizado de los sistemas de inteligencia de los Estados es una tarea que ya ha sido abordada con mayor o menor intensidad. Sin embargo, el estudio comparado de los mismos es una carencia manifiesta en esta área. Pero este vacío no puede completarse si no es con el recurso a una metodología específica. En esta investigación se propone el empleo de una metodología ya testada por Antonio Díaz y que en gran medida ha sido adoptada por el próximo PSI Handbook on intelligence. Este modelo analítico parte en primer lugar de diferenciar las estructuras que generan inteligencia según estén en la esfera militar, de la policía o los servicios de inteligencia. Para esto se tienen en cuenta diferentes elementos organizativos como su dependencia, número de agencias o incardinación en sus respectivas comunidades de inteligencia. Con respecto al segundo gran elemento, el control, proponemos el empleo de niveles de mayor proximidad a mayor lejanía con el servicio que, a su vez, se desagregan en distintos subniveles en función de la intensidad de los mecanismos y que permiten segmentar la pluralidad de elementos de control que los sistemas de inteligencia manifiestan considerando los diferentes poderes de los miembros de estos comités y su estructuración.
La experiencia contrastada en el estudio de los sistemas de inteligencia demuestra cómo la norma jurídica que regula la actividad y control de los mismos es muy diferente a lo que posteriormente se puede comprobar en la práctica. Por este motivo se hace imprescindible combinar el recurso a las regulaciones legales e informes de funcionamiento con el acceso a responsables de los servicios de seguridad e inteligencia así como a los miembros de los diferentes comités encargados del control y supervisión de sus actividades.
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