Para disponer de la, hasta la fecha inexistente, base empírica, imprescindible a nuestros propósitos, pensamos en la aplicación a todos los alumnos de todos los centros de formación militar de un cuestionario cerrado, ya elaborado, para el caso español y con muchas similitudes con el utilizado para el estudio de cadetes europeos de ERGOMAS. El cuestionario consta de trescientas once preguntas en las que el grado de estructuración o directividad es absoluto y será respondido en hojas de lectura óptica. El contenido del mismo busca, mediante indicadores precisos, operativizar nuestras hipótesis.
El cuestionario se divide en tres bloques de preguntas que obedecen a su faceta profesional, a su compromiso como ciudadano y a su perfil sociodemográfico. En los ítems relativos al ámbito profesional, se busca configurar la idea que los futuros oficiales y suboficiales manejan de en qué consiste ser militar, qué es la Administración militar, cómo engarza con el resto de las instituciones del Estado, qué repercusiones internacionales tiene el ser militar de carrera, identificar la cultura organizacional y cómo se afronta la preparación para todo ello desde los centros docentes. El segundo bloque tiene por objetivo conocer de modo preciso la cultura política que tienen los futuros oficiales y suboficiales de las FAS. La opinión y valoración sobre los diferentes órganos constitucionales, actores políticos e instituciones públicas relevantes de su sistema político y también sobre los valores en que se asienta la democracia. El tercer y último bloque aludirá a sus orígenes sociales, geográficos y familiares. Igualmente, en base a factoriales estadísticos, procuraremos configurar cohortes que definan colectivos homogéneos; esto es, una tipología. Asimismo, detectar los problemas de índole profesional (en tanto que funcionarios de la administración del Estado) y político (dadas sus funciones constitucionales) y plantear, llegado el caso, medidas de superación de los mismos.
No obstante lo dicho, con cada país se trabajará la posibilidad de transformar, eliminar o integrar preguntas en base a su propia idiosincrasia.
En aras de garantizar al máximo la seguridad de los datos obtenidos y mantener la confidencialidad que requiere un sensitive topic cada equipo nacional adquiere el compromiso de (i) asumir personalmente la realización del trabajo de campo y (ii) que el procesamiento y tratamiento de los datos también sea realizado directamente por el equipo. Ello supone que, mientras los estudiantes respondan al cuestionario, sólo los equipos de investigación estarán con ellos. Así, además de generar un clima más relajado y evitar recelos, se podrá solventar in situ cualquier contingencia. Una mala explicación o transmisión del objetivo del cuestionario a los encuestados o las dudas sobre el alcance que sus respuestas pudieran generarles podía tener efectos devastadores sobre la validez del estudio. Por ello, los equipos de investigación se marcan tres objetivos principales: (i) la rapidez en su aplicación, (ii) evitar respuestas aquiescentes y (iii) garantizar y transmitir el anonimato de los alumnos y la confidencialidad de los datos (Sieber, 1992). Insertos en esa dinámica es preferible que las hojas de respuesta, y por tanto los datos, sólo pasen por las manos de los investigadores y luego se destruyan.
El objetivo final en esta parcela será poder elaborar un informe que conste de tres grandes bloques: perfil profesional, perfil político y nuevas misiones que permita, al tiempo, desarrollar la ambición divulgativa y abordar las siete dicotomías que encierra nuestra hipótesis.
El primer bloque centrado en quiénes son los futuros oficiales y suboficiales del ejército estará desarrollado en cuatro subepígrafes. El primero, Rasgos sociodemográficos desentrañará quiénes son: edad, sexo, origen social, geográfico y familiar. El tránsito histórico del vocacionalismo al profesionalismo, segundo capítulo, explicará por qué ser militar. Arrancando de la motivación de ingreso en las FAS de los alumnos y desde ahí, analizando la naturaleza institucional u ocupacional de los mismos. La cuestión de los valores de la milicia, qué es ser militar, será abordada en el tercer capítulo, Rasgos definitorios del militar, y desde esa diferencia cultural con la sociedad se analizarán las relaciones civiles-militares y su aceptación de la supremacía civil en la dirección de las FAS y por ello, su manera corporativa o no, de entender la administración militar. Esta primera parte concluirá con el capítulo cuarto, La enseñanza en la formación militar, en la que plasmaremos su valoración de su proceso formativo, los déficits que éste presente y la satisfacción o insatisfacción que su decisión inicial de ingreso en las FAS les sugiera tras esa corta, aunque intensa vivencia.
La segunda parte desarrollará el perfil político de los futuros oficiales y suboficiales. Así, el capítulo quinto, Actitudes ante los actores y el proceso político, nos acercará a su visión de la democracia y de las diversas instituciones que forjan el entramado de sus respectivos sistemas políticos. Aunque también, a través de él se observarán las principales diferencias políticas que tienen respecto de sus sociedades en general y de la juventud en particular. Igualmente se incidirá en el análisis de aquellos aspectos institucionales que les resultan más controvertidos y que pueden obedecer a defectos formativos. Haciendo compendio de todo el análisis político, el último apartado de este capítulo: ¿Conciben todos igual la política? establecerá una clasificación grupal que determine los diferentes tipos de mandos que en un futuro inmediato poblarán las FAS argentinas, brasileñas, chilenas y uruguayas. Este análisis es el que permitirá claramente demostrar la normalidad democrática, más o menos conservadora, más o menos participativa de la inmensa mayoría, así como detectar, de existir, el conflictivo grupo – reducido o no- que responderíaa los peyorativos tópicos militares que generan fuerte rechazo social.
El tercer y último bloque, corresponderá al capítulo sexto, Nuevos roles en un mundo de defensa global. Con él haremos un repaso de la opinión que los alumnos latinoamericanos –en comparación con los españoles y europeos- tienen de cuales serán los cometidos que en un futuro inmediato se les avecinan. Así, se observara si en la pulsión entre las misiones tradicionales de defensa territorial y las más novedosas de calado internacional, son estas últimas las que prevalecen. También se captará si las nuevas amenazas son ya valoradas como relevantes por los futuros mandos de la Región Latinoamericana.
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